in , ,

El Cementerio General de Mérida se está muriendo

Una asociación que defiende el patrimonio cultural reclama al Ayuntamiento la rehabilitación del Cementerio General, histórico camposanto, uno de los más antiguos del país

La imagen es evidencia del total abandono del Cementerio General de Mérida, monumento cultural que cumple 200 años.- Foto de Valerio Caamal Balam
Mausoleos con detalles arquitectónicos neoclásicos están en riesgo de colapsar en el Cementerio General de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam
Las estatuas de ángeles y otras estatuas adornan los sepulcros del camposanto meridano.- Foto de Valerio Caamal Balam
Antiguos nichos en el Cementerio General que son presa del olvido de las autoridades.- Foto Valerio Caamal Balam
Una visitante camina por uno de los pasillos de la necrópolis más antigua de Mérida, en franca agonía.- Foto de Valerio Caamal
La maleza e incluso algunos árboles ya cubren los sepulcros en varios sectores del Cementerio General de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam
Un detalle del sepulcro de los llamados "Niños Manjarréz" que se deteriora ante la indiferencia de las autoridades municipales.- Foto de Valerio Caamal Balam
Otro de los imponentes mausoleos, con sus columnas corintias, que aún se mantienen en pie en el Cementerio General de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam
Otras antiguas sepulturas que permanecen ocultas por la maleza, fruto de la desidia, en el Cementerio General.- Foto de Valerio Caamal Balam

Un tal Felipe Trejo, teniente como única seña adicional, estrenó con su muerte el 6 de noviembre de 1821 el Cementerio General de Mérida, el primero en ser concebido para dar servicio a toda la ciudad y que tres días antes monseñor Pedro Agustín Estévez y Ugarte, XXII obispo de Yucatán, había inaugurado.

El camposanto fue construido a mediados de ese mismo año –unos meses antes de la consumación de la Independencia de México- fuera de los límites de la ciudad, en cumplimiento de un decreto que por razones sanitarias prohibía efectuar enterramientos dentro de las poblaciones.

El trazado de los terrenos de la hacienda ganadera de San Antonio X-Coholté fue obra de Santiago Servián, tal vez el primer arquitecto que hubo en la Península, quien adecuó además la casa principal y la capilla y construyó una calzada para comunicar el camposanto con el Camino Real a San Francisco de Campeche (hoy calle 66).

¿Qué características tiene el Cementerio General?

La necrópolis tiene diversas peculiaridades, no solamente su antigüedad. Acoge en sus más de 25,000 sepulcros a yucatecos de todos los sectores sociales -artistas, empresarios, educadores, gobernantes, sacerdotes, obreros, inmigrantes- y ofrece una mirada fascinante sobre una parte trascendental de la historia, las convenciones sociales y las creencias religiosas de los yucatecos.

Destaca además por su riqueza arquitectónica: en los siglos XIX y XX las familias más adineradas de la ciudad se esmeraron en construir mausoleos imponentes en estilos y materiales diversos para el descanso eterno de seres queridos y perpetuar su memoria, lo que ha convertido al sitio en un museo al aire libre, un lugar que invita no sólo al recogimiento, sino también al paseo y el disfrute artístico.

Lamentablemente, el Cementerio General de Mérida se está muriendo. A punto de cumplir doscientos años, décadas de abandono han convertido esta invaluable joya del acervo cultural e histórico de Mérida en un lugar marchito, sin esperanza.

Puedes leer: Famosos que descansan en los cementerios de Mérida

"Zona de patrimonial cultural" de Mérida que agoniza

En 2013, la Ayerac (Asociación Yucateca de Especialistas en Restauración y Conservación del Patrimonio Edificado) consiguió del Ayuntamiento su declaratoria como “zona de patrimonio cultural”, un logro que debió ser el primer paso hacia su rescate.

Sin embargo, desde entonces las autoridades no han invertido nada y, por tanto, no se ha hecho nada y el cementerio se está cayendo en pedazos.

La hierba y las raíces han conquistado tumbas y derruido muros. El desprendimiento de algunas partes ha dejado cicatrices en espléndidos monumentos que pese a las mutilaciones conservan su belleza.

Cruces enmohecidas, ángeles caídos, vidrios rotos, lápidas fracturadas yacen por doquier entre la maleza que lo domina todo en este sitio que a duras penas ha sobrevivido durante los últimos años.

Tumbas con maleza
La maleza y las plantas cubren por completo algunas de las sepulturas, auténticas obras de arquitectura en el Cementerio General de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam

Mentiras y realidad del estado del Cementerio General

 “Desde hace mucho tiempo los funcionarios del Ayuntamiento usan como pretexto que tumbas y mausoleos son propiedad privada para no hacer nada”, acusan representantes de la Ayerac, asociación civil que lucha por el rescate del sitio.

Ese argumento es una falacia, advierte el maestro en Arquitectura Luis Ojeda Godoy, miembro fundador de la asociación, quien pone como como ejemplo las casas del Centro Histórico que están en el abandono.

“Según la Ley Federal, el Departamento Jurídico del municipio puede realizar un procedimiento para apercibir al propietario y exigirle que mantenga en buenas condiciones su predio, limpio, sin maleza. Si se niega, la autoridad puede intervenir y cobrarle el trabajo, porque el Ayuntamiento cuenta con herramientas para hacerlo”.

Podrías ver: Recorrido nocturno: Entre tumbas

¿Por qué no interviene el Ayuntamiento en el camposanto?

Con el Cementerio pasa lo mismo, falta rigor jurídico para exigir a los propietarios de tumbas o mausoleos que sean responsables, continúa.

En muchos cementerios donde evidentemente ya no hay herederos que se hagan cargo o si los hay no les interesa siquiera visitar a sus difuntos, la autoridad toma la cobertura administrativa –por no llamarle propiedad, porque el sepulcro sigue siendo de su dueño- y le da un uso público, por el cual puede incluso ejercer el cobro de un recurso por paseos turísticos, exposiciones, eventos, visita a las tumbas más famosas…

Hace falta interés de las autoridades

Lo mismo opina el ingeniero civil Alfonso González Fernández. “El Ayuntamiento podría cobrar la restauración vía el impuesto predial. Existen las maneras, pero no hay voluntad”, apunta.

Luis Ojeda muestra paredón en el Cementerio
El arquitecto Luis Ojeda Godoy, de la Ayerac, muestra el paredón donde fusilaron a Felipe Carrillo Puerto en el Cementerio General, un monumento cultural de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam

Una muestra de esa desidia es el paredón donde fue fusilado Felipe Carrillo Puerto. Si no se interviene pronto, el muro -uno de los lugares de referencia de la memoria histórica en el camposanto- se va a caer.

La Ayerac lo señaló hace unos meses, el ruido en las redes sociales hizo reaccionar al Ayuntamiento, que realizó una inspección, admitió la necesidad del trabajo… y nunca más volvió, pese a que la reparación llevaría media hora a lo sumo.

Empleo del sitio como herramienta de marketing oficial

Desde hace más de una década, el Cementerio sirve de escenario para la Noche Blanca y el Paseo de las Ánimas –la pandemia obligó a cancelar las dos últimas ediciones-, sin embargo, nunca se han visto obras serias de restauración.

“En cambio, la concentración de muchísima gente provoca daños adicionales a las estructuras”.

“Desde luego que estamos a favor de que los espacios públicos se usen para actividades culturales, pero hay que hacerlo con responsabilidad y respeto”, apunta el arquitecto Ojeda Godoy.

“Fue importante la declaratoria como sitio patrimonial, pero también debería serlo el mantenimiento continuo”.

Dos mestizas ánimas
En opinión de integrantes de la asociación civil Ayerac, las autoridades municipales no sólo deberían utilizar el Cementerio General como atractivo turístico, como en el Paseo de las Ánimas, deberían darle el valor cultural que posee.- Foto de Megamedia

Pandemia del Covid y abandono del Cementerio de Mérida

La epidemia de Covid aceleró el proceso de deterioro de muchos elementos históricos de esta parte de la ciudad, no solamente del Cementerio General, como la enigmática casa del Culcal-Kin, el cura descabezado (ubicada entre el arco de San Juan y la Ermita de Santa Isabel).

El Ayuntamiento se acuerda de que existe el Cementerio cada inicio de noviembre y le da mantenimiento, pero son cuidados cosméticos, de marketing, de lucimiento para una actividad en particular, para dos o tres días, apunta el ingeniero González Fernández, quien insiste junto con sus colegas en la urgente necesidad de presupuesto y medidas de resguardo.

Te sugerimos: El Covid reduce las visitas a cementerios de Mérida en Día de Muertos

¿Hay algún plan integral de rescate del Cementerio?

Junto con la solicitud de la declaratoria, en 2009 la Ayerac entregó a las autoridades un proyecto de las acciones más urgentes, incluidos los presupuestos y las precisiones de conceptos de obra, porque los trabajos tienen que hacerse con sistemas constructivos y materiales específicos.

Propuso también levantar el inventario de las tumbas, mausoleos, epitafios y señaló qué obras considera deben ser prioritarias.

Desafortunadamente este proyecto no se ha visto como una herramienta de conservación o como un plan rector –que no existe todavía- y las autoridades no han querido involucrar a la asociación en un programa de manejo del cementerio, denuncian.

Ilustración de lugares del Cementerio General de Mérida

La Ayerac y su compromiso con el patrimonio

“Hemos colaborado en acciones dispersas, en su momento capacitamos a los guías de los recorridos culturales, pero nada más, tampoco hay una rectoría de este programa”, dice el arquitecto.

Tal vez si las propuestas vinieran de otras voces serían tomadas en cuenta, pero la actitud crítica de la Ayerac, su negativa a funcionar de manera elitista para cierto sector, incomodan.

Así ha sido desde los tiempos de Angélica Araujo, cuando fue la primera organización en advertir sobre la insensatez del paso deprimido.

Nuestro compromiso es con el patrimonio: actuamos como actores sociales comprometidos con su conservación”, reitera el ingeniero González Fernández.

Puedes seguir leyendo: Piden programa para conservación de los mausoleos

Crear un circuito de identidad en la zona del Cementerio

Hace unos años, recuerda, en la segunda administración municipal de Ana Rosa Payán, hubo un programa parcial de desarrollo urbano para el Centro Histórico.

Se hablaba de realizar obras en varias partes del casco viejo. En el caso de la Ermita, San Sebastián, San Juan y el Cementerio General se plantearon varias propuestas porque conforman un circuito de identidad que permite implementar acciones para la conservación del patrimonio histórico y el desarrollo económico.

Pero un desarrollo económico a partir de entender a la gente que vive en la zona, no de llevarles proyectos o franquicias ajenos a la cultura y al tejido social, aclara Ojeda Godoy, quien reivindica que incluso con actuaciones “humildes en lo técnico y económico”, como reparar las banquetas o conservar el adoquín de las calles, se puede mejorar la calidad de vida de la comunidad.

Ángel pide silencio
Una de las numerosas esculturas alusivas a los que ya partieron al más allá en el Cementerio General de Mérida, que fenece ante el silencio de las autoridades municipales.- Foto de Valerio Caamal Balam

Dejar morir el Cementerio es abandonar la historia

En cierto modo, el Cementerio General es una extrapolación de lo que está pasando con todo el Centro Histórico, apunta la maestra en Arquitectura Cecilia Sánchez Meza.

Hay falta de iniciativa, de elementos legales, pero sobre todo de interés, tanto de propietarios como de autoridades, que están provocando su declive.

Mérida ha crecido de manera exponencial y en este proceso sin lineamientos la Ciudad Histórica (la zona que está dentro del Circuito Colonias) ha sido marginada: en los últimos 20 años no se ha emprendido ningún proyecto para esta parte de la ciudad, asegura Ojeda Godoy.

“Si hacemos un recorrido veremos calles, parques, edificios, instalaciones que están en el abandono. Y la falta de atención se hace más evidente en la zona de monumentos -de la cual forma parte el Cementerio- y sus colindancias”, afirma.

¿Hasta cuándo se reconocerá su valor histórico?

La Ayerac ha levantado la voz, sin fanfarrias ni aplausos, primero para que se reconozca el valor histórico del Cementerio y después para pedir que se le haga justicia con su rescate.

Su propuesta para que el Ayuntamiento lo declarara zona de patrimonio cultural fue ignorada en dos administraciones (César Bojórquez y Angélica Araujo). No fue sino hasta la primera gestión de Renán Barrera Concha cuando se emitió la declaratoria y con ella la obligatoriedad de su conservación.

La Ayerac recibió en comodato la antigua casona de la hacienda, donde instaló el Museo de la Muerte, un espacio cultural al interior de una zona de muchos elementos arquitectónicos, artísticos, culturales e históricos para admirar.

“En su momento planteamos recorridos, organizamos visitas guiadas con escuelas y universidades. Qué bueno que el Ayuntamiento retomó esos proyectos y los agregó a su agenda de eventos, pero hay otras propuestas, como la catalogación del sitio y la restauración de algunas tumbas y mausoleos, que no han cristalizado”, señala el maestro en Museografía Jorge Jiménez Ricalde.

Puedes seguir leyendo: Arranca plan de la Comuna en el cementerio local

Mausoleo en buen estado
Un ejemplo de los hermosos sepulcros que constituyen parte del patrimonio arquitectónico y cultural del Cementerio General de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam

Señalamientos incómodos sobre el Cementerio General

Ojeda Godoy proclama a la asociación como un equipo que trabaja por Yucatán mediante la defensa del patrimonio y que ha logrado mantenerse gracias a la implicación de los 15 especialistas –arquitectos, antropólogos, arqueólogos, museógrafos, fotógrafos, ingenieros- que la conforman porque, insiste, “la Ayerac no recibe recursos de ninguna dependencia”.

Ha desempeñado un papel fundamental en diferentes proyectos, como el rescate del leguario de Caucel, la instalación del museo de sitio de Sisal, el hallazgo y recuperación de un cañón colonial y, por supuesto, la creación del Museo de la Muerte, entre muchos otros.

En realidad, el museo no era el principal objetivo para pedir en comodato la casona principal de la exhacienda, sino el rescate del edificio, que servía de bodega y estaba sucio, ruinoso, lleno de basura, confiesa Jiménez Ricalde.

Tiene un enorme valor en sí mismo, ya que es de las pocas haciendas anteriores al auge henequenero que conservan sus características originales.

Ortofoto del Cementerio General
Ortofoto o presentación fotográfica de la superficie terrestre que abarca el Cementerio General de Mérida.- Foto del arqueólogo Joaquín Venegas

¿Cómo impulsar culturalmente al Cementerio General?

Con sus propios recursos, la Ayerac rehabilitó el espacio y elaboró el proyecto para montar el museo, que busca poner al servicio de la sociedad un sitio cultural en la parte de la ciudad que más lo necesita, “porque si observamos, el movimiento –y sobre todo la inversión- en arte y cultura se da exclusivamente de la Catedral hacia el norte”, dice el museógrafo.

Hay muchas cosas que ver y sentir en el Cementerio, prosigue. Cada vez viene más gente a visitarlo, está convertido en un lugar de encuentro y de intercambio.

“Buscamos que el Departamento de Cultura del municipio incorpore nuestro proyecto a su cartelera de eventos y que nos permita manejarlo en forma conjunta”.

Más inconvenientes con el Cementerio de Mérida

La falta de interés de las autoridades es el principal, pero existen otros inconvenientes que han impedido cristalizar las propuestas de la Ayerac para rescatar el Cementerio, señala el ingeniero González Fernández.

Para empezar, el sitio está asignado al Departamento de Panteones, que ignora todo lo que tiene que ver con cultura y al que, por tanto, le es completamente ajena la esencia de la organización, que es darle promoción y vida al camposanto por medio de eventos culturales.

“Si bien es cierto que el Cementerio se asocia al dolor por la partida de un ser querido, esto ha dado lugar a obras de arte en honor de los fallecidos. Hoy, muchas de esas hermosas estructuras están en riesgo de colapsar y de allí viene este llamado a la conservación”, señala.

Esculturas en el camposanto
Algunas de las estructuras y monumentos que le dan una identidad cultural al camposanto más antiguo de Mérida.- Foto de Valerio Caamal Balam

El rescate del Cementerio General, tarea de todos

Y en esta cruzada, la Ayerac busca la participación de la sociedad, quiere que la gente le comparta sus dudas, sus ideas, sus inquietudes.

Es indispensable despertar otras voces, sumar esfuerzos para hacerle ver a la autoridad que rescatar el patrimonio no es un asunto exclusivo de la asociación, sino un interés genuino de la sociedad, dicen.

La asociación aboga por hacer a un lado la concepción predominante de historia y turismo para sustituirla por la de patrimonio cultural y sociedad.

El patrimonio cultural ayuda al desarrollo de las comunidades, es un elemento de identidad que mantiene el tejido social”.

Evitar la desaparición de un patrimonio monumental

La ciudad se está transformando muy rápido, están llegando grandes inversiones y estamos perdiendo elementos de nuestra identidad, pero estamos a tiempo de cambiar esa concepción materialista y sentirnos dueños y responsables de nuestra riqueza cultural, valorarla como es debido, consideran los especialistas.

El abandono del Cementerio General supondría para Mérida no sólo la renuncia a un patrimonio monumental, cultural e histórico único, sino el olvido de una parte esencial de su propio espíritu, de su especial forma de ser.

Su rescate puede servir de ejemplo y punto de partida de un desarrollo cultural muy importante para la ciudad”, concluye el maestro Ojeda Godoy.

Te puede interesar: Peculiar muestra fotográfica en el Olimpo

Síguenos en Google News, da clic AQUÍ .

Muere Federico Granja Ricalde

Obituario: Federico Granja Ricalde

La Guardia Nacional y Migración intentaron detener a un sacerdote por apoyar a mujeres y niños migrantes que necesitaban atención médica en Chiapas

Intentan detener a sacerdote por llevar niños y mujeres migrantes al hospital