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El Centenario, punto de reunión para las familias

Foto: Megamedia

De los espacios tradicionales de convivencia familiar con atractivos para chicos y grandes que lo mismo disfrutan los yucatecos que el turismo nacional, e incluso internacional, es el Parque Zoológico del Centenario, una de las alternativas para quienes se quedan a disfrutar de la ciudad de Mérida en estas vacaciones y buscan pasar un ameno y entretenido fin de semana es un paseo por este centro recreativo, rodeado de naturaleza y atracciones a precios accesibles.

Abierto de martes a domingo, desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde, antes de la pandemia era visitado en un fin de semana normal de temporada vacacional hasta por 11 mil personas; ahora, los aforos son menores, lo que permite disfrutar más las atracciones que este sitio ofrece.

Y es que algo que tiene este parque es que ofrece uno de los espacios más sombreados y arbolados de la ciudad, un atractivo zoológico así como diversos juegos y actividades a precios muy económicos.

Comida

Desde un kibi de 11 pesos, una sencilla torta de jamón y queso de $15 o de $25, si es de carne asada, pavo o poc chuc, un helado sencillo de fruta a $20, una gorra de fomi con una divertida figura de animal para los niños de $25 o $30, una pizza chica por $80, un juguete inflable de $50, son algunos ejemplos de los precios que se manejan.

Por otro lado está una de las atracciones estrella del parque, el paseo en el trenecito, a tan solo $1 por persona; un paseo en el teleférico $10 por persona, una vuelta en los juegos mecánicos $20 y un paseo a caballo para niños, a $50 el recorrido.

Pero, además, hay numerosos juegos gratis que son la delicia de los pequeños, entre ellos una icónica avioneta que sigue recreando en los infantes la aventura de volar y pilotear este aparato.

Según se pudo averiguar, los visitantes antes de ingresar al parque deben pasar por una toma de temperatura, aplicación de gel antibacterial en las manos y caminar a través de un túnel desinfectante.

Algunas atracciones, como la zona de encierro de los animales y el trenecito, dejan de prestar servicio a las cuatro de la tarde.—Emanuel Rincón Becerra

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