in

El coronavirus mantiene su letalidad en Yucatán: especialista

El Covid-19 se ha convertido en la primera causa de muerte entre los yucatecos

La clave para esta reactivación es la prevención, dicen

Después de cinco meses de pandemia en que el SARS-Cov-2 ha castigado a Yucatán con 14,041 casos confirmados, la enfermedad todavía refleja una elevada mortalidad al grado que el Covid-19 se ha convertido en este año en la primera causa de muerte entre los yucatecos, consideró el especialista en inmunología clínica y alergias, doctor Manuel Baeza Bacab.

Sin embargo, precisó, hay una señal de esperanza en el control del Covid-19 por el número de hospitalizaciones, que tiene una franca tendencia a la baja.

A petición del Diario, el doctor Baeza Bacab realizó un análisis de la situación de la pandemia desde la perspectiva médica, lo que viene detrás y lo que todo ciudadano debe tener en mente durante esta etapa de reactivación económica, no reactivación social.

“Agosto es el peor mes de la pandemia, en tan solo 25 días se han presentado 4,274 casos y aunque la curva epidemiológica muestra un marcado descenso, esto no es real”, refirió.

Esto se debe, explicó, a que “el pico máximo (456 casos) reportado el 1 de agosto es artificioso porque incluye los casos no reportados en las 72 horas previas. Esto da la impresión de que el descenso es más notorio de lo que realmente representa”.

“Además, las cifras diarias muestran mucha variabilidad, desde 79 hasta 248 con un promedio de 170 casos diarios, algo todavía muy elevado”, comentó.

“Este elevado número de enfermos impacta en forma directa sobre las hospitalizaciones con la consabida letalidad, pues la mayor parte de las personas que se diagnostican con Covid-19 son pacientes sintomáticos, muchos de ellos con una enfermedad moderada o grave”.

Situación hospitalaria

El doctor también dijo que las hospitalizaciones iniciaron su vertiginoso ascenso a mediados de junio cuando las cifras reportadas solamente llegaban a 200 pacientes internados, alcanzando su pico el 6 de agosto (686 pacientes).

La curva mantuvo una meseta en la primera semana de agosto, con cifras que promediaban los 500 internamientos. Sin embargo, expuso, en la última semana ha mostrado una caída sostenida alcanzando 383 hospitalizaciones el martes.

Por su parte, la letalidad que hasta la primera semana de julio se había mantenido por debajo de 15 fallecimientos por día, se disparó a mediados de ese mes con 35 muertes diarias, la cifra más alta desde el primer fallecimiento en abril.

A partir de ese momento la cifra se ha repetido en varias ocasiones.

En lo que llevamos de agosto han fallecido 718 personas, en promedio 29 personas cada día, lo que representa una letalidad de 17%; es decir, de cada 100 personas diagnosticadas con Covid-19 fallecieron 17, más o menos un deceso cada 50 minutos.

Pero aunque la cifra de fallecimientos de la última semana muestra una tendencia a la baja con un promedio diario de 23 defunciones, todavía muestra una variabilidad importante con un rango entre 13 y 27 casos.

“En estos momentos, la epidemia muestra todavía un fuerte impacto sobre la población yucateca, el reporte más reciente de número de casos por 100,000 habitantes (598.5) nos ubica en el séptimo lugar nacional, donde el promedio es de 435.3, hemos dejado muy atrás a Campeche y Quintana Roo”, reiteró el especialista.

“Observamos una aparente disminución de los casos, pero la tendencia todavía no es definitiva, lo que se refleja en una elevada mortalidad, al punto de considerar a Covid-19 como la primera causa de muerte entre los yucatecos”.

¿Qué sigue?

Lo que viene tras la pandemia es una lenta recuperación de la normalidad, pero con cambios en los hábitos de la prevención, consideró el doctor Baeza.

A su decir, todavía no se vislumbra el final de la pandemia si se considera que no hay un tratamiento ideal ni una vacuna preventiva, y aunque existe una carrera para ver quién sintetiza la primera vacuna efectiva, no habrá un ganador sino hasta finales de 2020.

Afortunadamente los productores de la vacuna dicen que no tienen interés comercial y eso la hará más accesible a la población mundial.

El SARS-Cov-2 continuará entre la población como muchas otras infecciones virales, por ejemplo el dengue, zika o influenza, para la cual cada año se aplica una vacuna durante el otoño para evitar la infección en el invierno.

Cuando haya una inmunidad de rebaño, por efecto de la enfermedad o de la vacuna, la vida regresará a la normalidad o mejor dicho a una “nueva normalidad”. La transición será lenta, pero hay confianza en que al final recuperaremos nuestra vida normal con todas las modificaciones y los recuerdos que dejará esta pandemia.

Para el especialista, en esta nueva normalidad hay que tener muy presentes cinco puntos claves que no pueden pasarse por alto durante esta etapa de reactivación económica. Incluso, se podría reducir a un solo punto: prevención.

Sin embargo, todos tienen que reanudar sus actividades, las cuales no volverán a ser como eran antes durante mucho tiempo.

Es imperativa la reactivación económica, mencionó, pero se debe procurar la menor afectación posible a la salud de las personas manteniendo asequibles los servicios de salud no solo de aquellos que se enferman de coronavirus, sino también de otras enfermedades y es necesario brindar la atención que se requiera.

Desafíos sociales

Son necesarias estrategias diseñadas por las autoridades y la sociedad civil para prevenir la infección y permitir una reactivación económica segura, aseveró el doctor. Para ello hay distintos retos.

Punto uno. Identificar a los transmisores de la infección. Es necesario estudiar a todos los contactos de los enfermos, incluyendo a los asintomáticos, para determinar si están contagiando a su grupo familiar o laboral.

Excluyo al grupo social, pues hablamos de una reactivación económica y no de una reactivación social, apuntó.

Esto solo lo podemos lograr con pruebas y más pruebas, no hay forma de diagnosticar con certeza sino se realiza las pruebas diagnósticas que nos lleven a establecer quiénes estarán en resguardo para romper la cadena de transmisión.

Recientemente los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos consideraron que no es necesario hacer pruebas en las personas que estuvieron en contacto con algún enfermo por menos de 15 minutos y guardando la sana distancia, lo que no ocurre con los contactos familiares y compañeros de trabajo.

Punto dos. El Covid-19 no solo ha creado una crisis económica y de salud, sino también ha impactado en forma dramática en la educación.

Las escuelas de todos los niveles se han mantenido cerradas durante meses, algo nunca visto, afectando a niños, adolescentes, jóvenes y adultos. El regreso a las clases presenciales todavía se ve lejos, se ha dicho que no ocurrirá sino hasta que no estemos en semáforo verde, hoy todavía estamos en naranja.

Es un reto muy difícil tanto para la educación como para la salud. Las clases virtuales o en línea constituyen un lujo para muchas poblaciones donde la pobreza les impide tener una televisión y en ocasiones de electricidad.

Aunque las bondades de esta modalidad son aprovechadas por las grandes ciudades o núcleos poblacionales, el internet no llega a todas las casas y no todas las personas o familias cuentan con teléfonos “inteligentes” que les permitan aprovechar esta modalidad educativa, ya sea por problemas económicos o de desarrollo.

Por otro lado, la mayoría de los niños y jóvenes cursa con una forma leve de la enfermedad, lo que pone en riesgo a sus maestros y a sus cuidadores, ya sean padres o abuelos.

Punto tres. El transporte es otro talón de Aquiles para el control de la pandemia, ahí se pierde la sana distancia al aglomerarse los usuarios en los paraderos o en las unidades de transporte.

No basta disminuir el número de usuarios por unidad, también se debe mantener un número suficiente de ellas para evitar las aglomeraciones en los paraderos, incluso al disminuir el número de usuarios por unidad se transportarán menos pasajeros y parece forzoso multiplicar las corridas que realizan las unidades.

No se deben olvidar las medidas de higiene: aseo de manos al subir al autobús y desinfección frecuente del mismo, entre otras.

Punto cuatro. La reactivación económica implica abrir los centros de trabajo y esto conlleva a la convivencia en mayor o menor grado.

Según comentó, sabemos que se han reportado brotes de la enfermedad en los lugares de trabajo asociados a las aglomeraciones con pérdida de la sana distancia, a la falta de equipos de protección y a medidas higiénicas deficientes, sobre todo en las áreas cerradas que facilitan la permanencia de los aerosoles que emiten los enfermos asintomáticos al hablar o gritar.

Por lo anterior, se debe recomendar el trabajo en casa, la asistencia a los sitios de trabajo en forma escalonada, el uso de equipos de protección, la ventilación del sitio y la permanencia en períodos cortos para disminuir el contacto estrecho y, por tanto, el riesgo de infección.

Asimismo, se debe evitar el consumo de alimentos en los sitios de trabajo si no existen las medidas adecuadas que permitan retirarse el cubrebocas o la máscara facial en forma segura.

Quinto punto. La reactivación económica no solo implica la asistencia de los trabajadores, sino que en muchos casos implica la convivencia con los usuarios de los servicios, ya sean públicos o privados.

Los protocolos de atención no deben ser letra muerta, sino que deben cumplirlas todos los participantes, los que ofrecen el servicio y los consumidores, así como vigilado por la autoridad.

Es necesario favorecer en la medida de lo posible la atención a distancia, como ocurre con las plataformas para la venta de servicios o de alimentos, planteó.

Las empresas, los comercios y las propias autoridades deben trabajar en incrementar estas opciones, como ocurre con el pago del predial, el consumo de energía eléctrica, y por qué no, el reemplacamiento.

El doctor Baeza Bacab remata su análisis con esta declaración: “Para salir adelante y llegar al otro lado de la pandemia necesitamos la colaboración de todos, autoridades y sociedad civil, seamos solidarios en todos los sentidos, este es el único camino”.— Joaquín Chan Caamal

Sociedad /Coronavirus

El doctor Manuel Baeza Bacab llama a mantener las medidas con el fin de evitar contagios.

Valor del cubrebocas

A su decir, habrá que continuar con las medidas de prevención adoptadas en esta pandemia y modificar nuestros estilos de vida, como el resguardo de las personas en riesgo, el lavado de manos, la sana distancia y el uso correcto del cubrebocas porque éste no solo reduce la probabilidad de infección, sino también la gravedad de la enfermedad.

Cadena del virus

Entre los retos que mencionó está identificar a los transmisores de la infección. Es necesario estudiar a todos los contactos de los enfermos, incluyendo a los asintomáticos, para determinar si están contagiando a su grupo familiar o laboral.

Pruebas

Esto solo lo podemos lograr con pruebas y más pruebas, refirió, no hay forma de diagnosticar con certeza si no se realizan las pruebas diagnósticas que nos lleven a establecer quiénes estarán en resguardo para romper la cadena de transmisión.

Un deceso por Covid cada 90 minutos en Yucatán; luto en 8 municipios