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El Covid, entre dudas

La atención a uno de los primeros pacientes de Covid-19 que ingresaron al hospital temporal de Siglo XXI. Para un investigador

Antes de admitir que en Yucatán la epidemia está cerca de quedar bajo control, habría que decir si se dan por buenos los datos del gobierno, dice un experto.— Falta de información

A simple vista, los reportes de las autoridades de salud, que muestran una clara tendencia a la baja en el número de contagios y muertes por Covid-19, llevan a presumir que al fin se logró poner bajo control la epidemia en Yucatán.

Se podría decir que sí…, con una gran salvedad, señala el investigador Luis Ramírez Carrillo. “Primero tendríamos que decir si damos por buenos los datos oficiales, si les concedemos o no el beneficio de la duda”.

En el caso del número de muertos, que es el más impacta y más interesa a todos, no queda más remedio que darlo por bueno, a reserva de revisar si en el Estado está pasando lo mismo que en el resto del país con el exceso de mortalidad, añade.

Un estudio de los primeros seis meses de epidemia, en los que en un principio Yucatán no estaba incluido, mostró una mortalidad excesiva de alrededor de 100,000 personas en el país. Si la tendencia es la misma, habría que suponer que en realidad los fallecidos por Covid-19 en la entidad son al menos el doble, dice.

La OMS elaboró una metodología para calcular la mortalidad excesiva que, simplificada, es una comparación entre el promedio semanal total de defunciones de 2015 a 2018 (fallecimientos esperados) con las muertes totales de 2020 (las observadas), a partir del inicio de la epidemia. Esto permite medir el incremento de la cifra de muertes y su crecimiento porcentual.

“Si se tiene, por ejemplo, que en los últimos años la tasa de mortalidad ha sido del 2%, se esperaría que este año también fuera de 2%”, explica el investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán. “Si de pronto se observa que este año subió a 4%, la diferencia sería una mortalidad en exceso, la desviación de la norma”.

En México, el número de muertos que debía haber de marzo a agosto de acuerdo con lo que ha ocurrido en los últimos años fue superado en unos 200,000, de los cuales 90,000 más o menos corresponden a las víctimas de Covid registradas. Para los otros 100,000 no hay explicación.

Como no existe ese dato para Yucatán, no hay más remedio que aceptar lo que nos están diciendo las autoridades, prosigue. Sólo hasta tener las cifras de exceso de mortalidad sabremos si hay un subregistro de fallecimientos, si el número que nos dan hay que elevarlo al doble por lo menos.

“Pero por el momento no contamos con esa información, por tanto no es posible afirmar nada, sólo comentar, mientras esperamos a tenerlo”, sentencia.

Baja el ritmo

Entonces, si se toman como reales los números que comparte el gobierno, hay que asumir que, definitivamente, los casos mortales están bajo control, dice el Dr. Ramírez. No necesariamente la pandemia en su conjunto, sino fundamentalmente la mortalidad.

“Hecha la salvedad de que hay que dar por buenos los datos oficiales, esta reducción podría tener sus causas, primero, en una mayor capacidad hospitalaria, en una mejora en el protocolo de atención. Es decir, un punto a favor, una estrellita para el sector salud que aprendió a tratar con más exigencia los casos graves”.

En ese sentido, continúa, esa primera razón está en la mayor experiencia y la mayor capacidad hospitalaria, que resultan de un acierto, finalmente, en la manera como el gobierno estatal ha estado intentando controlar la pandemia. Ahora bien, nadie sabe si en realidad está disminuyendo o no el número de contagios. No aplicar suficientes pruebas ni dar seguimiento a los casos impiden conocer el verdadero ritmo de transmisión del virus. “Es decir, lo que tenemos ahora apenas sirve como muestra, de ejemplo. De todas maneras, aún con ese mismo método y sistema, se puede ver una tendencia a la baja”.

Lo que hay que decir, cree el investigador, no es que tengamos un menor ritmo de contagios, sino que no sabemos cuál es la verdadera dimensión de la epidemia. “Sin embargo, parecería ser que dentro de nuestra enorme ignorancia en el número total de contagios y nuestra suposición de que estos contagios son muy superiores a lo que estamos pensando, aún dentro de eso, sí parecería haber una tendencia a la baja”.

Y el único factor que explica razonablemente y con fuerza esa disminución es el asunto del transporte público y los paraderos.

No hay otro cambio sustantivo en la política pública. La reapertura del 8 de junio desató una ola de casos dos meses antes de que la estrategia del gobierno se dirigiera al transporte público.

“La gente ya estaba en la calle, eso es lo que quiero decir. Las campañas de prevención ya estaban hechas, los anuncios ya estaban dados, no hubo nada nuevo, lo único que cambió de manera significativa y que puede explicar la disminución de casos nuevos, fue el manejo del transporte público”, señala el sociólogo. (Continuará).— Megamedia

Falta de datos Yucatán

Hasta septiembre, había 193,170 muertos en exceso en el país.

Subregistro

Eso significa, de acuerdo con un experto, que había 2.5 veces más muertes que los registrados hasta esa fecha por Covid-19, difundidos a través de las conferencias vespertinas en Palacio Nacional.

Rezago

Yucatán es uno de los cinco estados del país que tienen un retraso de captura de las defunciones en los últimos dos meses, según la Secretaría de Salud.

Mérida, tercera ciudad más competitiva del país, según una evaluación