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El futuro está en juego

Vecinos de Villas del Sol

El caso de Villas del Sol podría marcar el rumbo de Mérida

Las protestas ciudadanas contra la construcción de un complejo multifamiliar en el fraccionamiento Villas del Sol encierran más que una simple inconformidad vecinal. Además del conflicto urbano, en esa zona se dirime el modelo de desarrollo que se quiere para Mérida.

Este problema, advierten los afectados, atañe hoy a Villas del Sol y fraccionamientos colindantes, pero mañana esta tendencia ilegal a la modificación del uso del suelo sin consultar a los implicados se va a repetir en otras zonas de la ciudad.

La movilización de los vecinos —gente ya mayor, que reside en la colonia desde hace más de 40 años— muestra además otra importante cuestión: el creciente enojo ciudadano contra las autoridades municipales que, dicen, se han vuelto ciegas y sordas a las reclamaciones de respeto a su legítimo derecho a vivir en paz y que anteponen intereses particulares al bien común.

“La autoridad, con su forma de actuar, es la que ha creado este conflicto, porque este lío no lo originamos los vecinos ni los desarrolladores, que están en su derecho de querer hacer negocio sacándole el máximo rendimiento a ese espacio, sino quienes les permiten hacerlo violando leyes y reglamentos, pasando por encima de los derechos de los demás”, dice Nicolás Madáhuar Cámara.

Como hemos informado, los colonos no están de acuerdo con que se construyan 72 departamentos de alta gama en un terreno donde 26 viviendas serían el máximo permitido.

Además, afirman que los permisos para la obra se entregaron al margen de la ley, ya que no se actualizaron los estudios de Impacto Vial, Impacto Ambiental y de Factibilidad Urbana.

El papel del alcalde

Alberto Arjona Ordaz, representante de la Asociación de Colonos de la Gonzalo Guerrero, acusa al alcalde Renán Barrera Concha de hacer a un lado el juramento que hizo al asumir el cargo de hacer respetar la Constitución y las leyes que de ella derivan. “Tampoco está cumpliendo, en este caso al menos, la promesa de gobernar para todos”.

El año pasado, refiere, Barrera Concha recibió a un grupo de representantes de los colonos y se comprometió a que se haría lo correcto en este caso. “Tampoco ha cumplido”.

Y una muestra inequívoca de esa falta de interés por la ciudadanía, continúa, es que en diciembre pasado los vecinos objetaron la construcción en el terreno de una edificación de dos niveles que no cumple con la restricción de alineamiento y no consta en los planos del proyecto original. Cuenta que se hizo formal la denuncia ante Desarrollo Urbano, que la recibió y le asignó el número 1 de los casos a atender en 2019. “Al día de hoy no han hecho nada. Cuando pregunté ayer, me dijeron que si quería acelerar el trámite acudiera a Miércoles Ciudadano”.

Los vecinos insisten en que más allá del conflicto, están molestos con la actitud arrogante del alcalde, a quien “reiteradamente le hemos pedido su intervención, hemos invitado a que venga y ni siquiera nos ha respondido”.

“Cuando nos recibió a principios de diciembre pasado nombró un enlace, el Lic. Enrique Martínez Palomeque, quien vino, vio el predio, habló con nosotros y recibió un expediente con un resumen detallado del caso. No hemos vuelto a tener noticias de él”.

“La pregunta es: ¿se trata de un caso de ineficiencia… o hay algo más? Desde nuestro punto de vista, difícilmente se trata de ineficiencia”, señala Arjona Ordaz. “Los ciudadanos no estamos pidiendo nada extraordinario, sólo que el alcalde cumpla su juramento y que actúe, que haga respetar la ley. Es todo”.

En esta lucha que lleva varios años el tiempo es lo de menos, lo que indigna es el engaño, dicen. “Cuando les advertimos que los desarrolladores ofertaban 72 departamentos y no los 56 que en principio estaban autorizados, Federico Sauri, director de Desarrollo Urbano, nos pidió no especular, aunque tenía en sus manos las pruebas”.

“Hace unos días, los desarrolladores hicieron la solicitud para ampliar la construcción a 72 departamentos, lo que confirma no solo que teníamos razón, sino que lo sabían Barrera y Sauri y nos daban atole con el dedo”.

Nos están tomando el pelo porque no quieren comprometerse, no quieren agarrar al toro por los cuernos, interviene el arquitecto Manuel Castillo Rendón.

La cuestión de fondo de tanta molestia, tanta indignación es el ilegal cambio de uso de suelo para aumentar la densidad, dice.

“Quienes vivimos aquí —Villas del Sol, Campestre, Gonzalo Guerrero, San Ramón— escogimos el lugar por las condiciones de uso de suelo. Es decir, nos vendieron terrenos con especificaciones muy claras, los contratos señalan que la densidad de construcción permitida es de 20 a 50 habitantes por hectárea. Es un documento oficial, notarial”.

Los seis planes de Desarrollo Urbano (PDU) que se hicieron desde 1980 hasta 2014, prosigue, siempre indicaron que esta zona era habitacional unifamiliar de baja densidad, con una opción: podría ser multifamiliar, pero con la condición de respetar la baja densidad.

En Villas del Sol, por ejemplo, viven hoy unas 800 personas en 20 viviendas asentadas en los 100,000 m2 de que consta la colonia. En el nuevo proyecto, donde deben ir 13 casas se levantarán 72, con 288 personas, en apenas 7,000 metros cuadrados. “De golpe y porrazo están aumentando 36% la densidad del fraccionamiento”.

“El problema es el exceso. Están metiendo un número desorbitado de viviendas, que no va con la zona. Si hubiéramos decidido vivir en una torre de departamentos, bueno, pero no es el caso, decidimos vivir en un terreno unifamiliar, plano. No vale”, señala el arquitecto Castillo Rendón.

La ley señala claramente que cuando va a haber cambio de uso de suelo tiene que citarse a las personas que están directamente involucradas en una posible afectación, dice. “Más claro ni el agua, lo que pasa es que el Ayuntamiento piensa que nos estamos chupando el dedo”.

Lo único que piden los vecinos de Villas del Sol, recalca, es respeto a la ley. “Desde luego que se pueden hacer departamentos… mientras sean de baja densidad. Queremos seguir viviendo con tranquilidad, en una casa, con jardín, ventilación, separados de nuestros vecinos, ¿por qué nos lo quitan si pagamos por ello?”.

Madáhuar Cámara, conocido empresario, expresidente nacional de la Cámara de Comercio, pide a los meridanos que abran los ojos para ver a dónde están llevando a Mérida las autoridades. “Todo, dicen ellos, está de acuerdo con las leyes… que ellos mismos elaboran, con esos famosos PDU que dicen que fueron producto de consultas ciudadanas, aunque yo nunca me he enterado ni nadie de aquí ha sido convocado”.

Madáhuar apela a su derecho a que como ciudadano y como persona sean respetados su privacidad y sus intereses legítimos. La autoridad tiene que velar por esto, “para eso la elegimos”.

“El boom inmobiliario que vive Mérida es bueno. Más empleos, mayor prosperidad son bienvenidos, pero no con leyes nuevas que afecten a los que ya estamos acá”, prosigue. “El crecimiento no puede ser indiscriminado, se tiene que respetar lo existente, el gobierno tienen que hacer consultas si quiere alterar algo”.

En su opinión las leyes se han vuelto más relajadas para defender los intereses de los desarrolladores inmobiliarios. “No buscan preservar nuestras costumbres, nuestra forma de vida, y si seguimos como vamos perderemos nuestra esencia”.

También dice que no comulga con la idea de Barrera Concha de redensificar la ciudad del Periférico para adentro. “Puede que tenga razón, solo le pido que sea casuístico, como en este caso. ¿Redensificar Villas del Sol a costa de lo que ha caracterizado a la colonia? Que lo haga donde de plano no haya gente, donde las casas estén deshabitadas, donde la construcción de torres no afecte formas de vida”.

“Hoy Mérida se distingue. La gente viene porque es tranquila, bonita, porque conserva sus costumbres, pero si siguen haciendo estas barbaridades, dentro de unos años será una ciudad más”, advierte. “En aras del progreso han dejado el crecimiento de la ciudad en manos de los desarrolladores inmobiliarios”.

Lo que está ocurriendo en Villas del Sol, finaliza, encierra otra advertencia: “Es preocupante que el Ayuntamiento genere estos conflictos al autorizar cambios en el uso de suelo sin consultar a la ciudadanía. Las zonas donde se autoricen desarrollos urbanísticos deben ser de alta densidad, porque si no, van a surgir conflictos como el de ahora…”

“Y si nos vamos a pegar entre nosotros por culpa de la autoridad, pues vamos a cambiarla por una que entienda que lo primero es el respeto a la ley y los derechos de los ciudadanos”.

Versión oficial

En su respuesta a la nota sobre la llegada del cártel inmobiliario a Mérida, que estaría en el trasfondo del conflicto en Villas del Sol, el Ayuntamiento señala que “en el municipio las decisiones de desarrollo urbano se toman en función de las leyes y reglamentos vigentes en materia de ordenamiento territorial, desarrollo urbano y vivienda y es con base en ellos que las autoridades del ramo norman sus criterios”.

También recuerda que “Mérida cuenta con instrumentos de planeación urbana de vanguardia, enmarcados en el Plan Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU)… un documento elaborado con base en una amplia participación ciudadana y sometido a proceso de consulta pública”.— Mario Durán

Villas del Sol Protestas

La lucha de los vecinos de Villas del Sol contra la construcción de polémica obra lleva varios años.

El proyecto

El Ayuntamiento otorgó el permiso —al margen de la ley, según los vecinos— para la construcción de 72 departamentos.

Baja densidad

Esto va contra la característica de baja densidad de la zona.

Creación de empleos a la baja