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Rescatan escultura colonial

Ya finalizó la restauración de la escultura de piedra llamada El Monifato

El INAH finaliza la restauración de una pieza en Sisal

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Yucatán informó que han concluido los trabajos de conservación y restauración de la escultura de piedra conocida como El Monifato, que forma parte de una de las casonas históricas de la localidad de Sisal.

Esta pieza, que data del período colonial, fue intervenida en dos frentes: uno en “situ” y otro en los talleres de Conservación y Restauración del Centro INAH Yucatán, dentro del programa de apoyo a comunidades del instituto.

Tanto la escultura como el inmueble conocido como Casa del Monifato constituyen Patrimonio Histórico de Yucatán y Monumento Histórico en términos de los artículos 5, 35 y 36 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, según indica un comunicado.

El antropólogo Eduardo López Calzada, director del Centro INAH Yucatán, puntualizó “que la restauración de la escultura de El Monifato arrojó importantes datos sobre la manufactura, características y sus deterioros, lo que permitió acciones de conservación y estabilización por parte de expertos del INAH”.

Ello, dijo, “permitirá que se conserve para futuras generaciones, para que ese elemento cultural continúe presente en la comunidad de Sisal como un elemento de cohesión social en una localidad con fuerte arraigo a las tradiciones y costumbres”.

Debido a la inestabilidad de la pieza fue necesaria la toma de radiografías y muestras, con objeto de respetar la integralidad del bien cultural, mediante un proceso metodológico para su estabilización y restauración.

Los procesos de restauración fueron coordinados por la restauradora Nancy R. Coronado Guajardo, de la Sección de Conservación y Restauración del Centro INAH Yucatán.

Ella precisó que la escultura restaurada constituye un elemento de piedra caliza que fue tallada en una sola pieza y es uno de los pocos ejemplos de la estatuaria civil novohispana de Yucatán, que corresponde a una representación antropomorfa la cual asemeja a un personaje masculino.

Su estado de conservación no era estable al inicio de los procesos de conservación, en virtud de la presencia de fracturas y erosión superficial asociada a procesos de disolución por la acción de la lluvia y posiblemente aerosoles marinos, pero gracias a la oportuna intervención del INAH se podrá conservar en el sitio para el disfrute de la ciudadanía.

En la casa colonial se observa una lápida de piedra grabada con caracteres romanos que nos da a saber sobre el propietario de la casa y del año en que fue establecida:

“Es de Ande Orduña y de su mujer doña Gerónima y de sus (h)erederos. MDLXXXV”.

Debajo de esta leyenda se puede ver un escudo que tiene como fondo un árbol, por encima cruzan dos lobos o zorros con las cabezas mirando a la izquierda, uno arriba del otro, las figuras se encuentran en alto relieve y la forma que delimita el escudo en bajo relieve.

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