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El peligro de lo absurdo

Se pone en riesgo a la educación de eliminar al INEE

Hace un año, antes de la elección presidencial, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) entregó a los candidatos un diagnóstico sobre el estado de salud del sistema educativo mexicano en el que, entre muchas otras cosas, se señalaban dos necesidades urgentes: revalorizar el papel del maestro y revisar la evaluación de desempeño de los docentes.

Curiosamente, esas dos sugerencias sirven hoy de excusa al Presidente en su pretensión de eliminar al INEE junto con la reforma educativa.

“Los únicos que saben verdaderamente a qué obedece la arremetida contra el INEE son los que están proponiendo poner en su lugar al Centro para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua, un organismo dependiente de la SEP que tendrá como objetivo central ‘reivindicar el magisterio’, una necesidad que desde hace años estamos señalando”, comenta el maestro Alfonso Paz Rodríguez, director local del instituto.

Y para mayor contradicción, la tarea de revalorizar al maestro, llevarlo a las mejores condiciones tanto laborales como de instalaciones donde desarrolla sus prácticas, es obligación de la SEP, dice.

“El papel del INEE es otro, es buscar información que sirva para evidenciar las necesidades. En ese sentido, pedir su eliminación únicamente por un apartado de evaluación de desempeño, que además no es su atribución porque no tiene una relación laboral con los maestros, es un absurdo, un engaño”.

Esta pretensión unilateral y sin sustento es un atentado contra nuestra incipiente democracia, contra el sistema de pesos y contrapesos que es la principal garantía de estabilidad de un sistema político, señala.

Los organismos autónomos están diseñados para producir información estratégica, de interés nacional y sin sesgos de ningún tipo, prosigue, por eso el Banco de México se encarga de la política monetaria y el Inegi de producir información estadística que tiende a ser insumo para el diseño de las políticas públicas dirigidas a atacar la pobreza, la inseguridad…

En este marco, prosigue, el INEE genera información útil, indispensable. “De hecho, la iniciativa de reforma constitucional, que tiene cosas positivas, basa sus propuestas en datos del instituto”, señala.

Como todos saben, el sistema educativo mexicano tiene muchas carencias, comenta. El gobierno mexicano no ha sido capaz de cumplir cabalmente los preceptos constitucionales que garantizan el derecho de todos los niños y niñas a una educación de calidad y en ese sentido, “el papel del INEE es estratégico, porque visibiliza los problemas y propone soluciones”.

Las directrices que emite el instituto pasan por un riguroso análisis, que incorpora estudios específicos del fenómeno, lo cuantifican, aportan recomendaciones y señalan cómo es un estado “deseable” después de aplicar las recomendaciones. “Una de sus aportaciones principales es esa: ofrecer un diagnóstico sólido, preciso y sin sesgo, sin presiones, sin necesidad de dar cifras alegres para quedar bien con alguien. Imparcialidad y autoridad moral”.

El riesgo

Paz Rodríguez coincide con los expertos que advierten que eliminar al INEE podría hacer resurgir vicios que se creían superados, como regresar al sistema de venta y herencia de plazas o devolverle al sindicato el control de la educación.

“Como ha señalado nuestra consejera presidenta: ‘Regresar la evaluación a la institución que produce y ejecuta políticas públicas es como devolverle los procesos electorales a la Secretaría de Gobernación’.

“Es necesario tener un instituto que determine, como memoria histórica, los avances que está registrando el sistema educativo. Y creemos que uno de los principales problemas que tiene la reforma propuesta es precisamente esa omisión de la existencia de organismos autónomos para poder medir el avance de los estudiantes”.

Posición oficial

La Junta de Gobierno señala claramente que la reforma planteada tiene aspectos positivos, pero subraya la necesidad de que la institución que se dedique a evaluar los resultados de las políticas educativas tiene que gozar de autonomía.

“Lo único que pide la Junta de Gobierno a quienes decidirán la suerte del INEE es que tomen una decisión informada. Que las cámaras de diputados y senadores, los congresos estatales sepan bien qué hace el INEE y después sopesen qué es conveniente para el país, no para el gobierno”.

Quienes tomarán la decisión de aprobar las reformas constitucionales tendrían que profundizar en los motivos reales que llevan a la desaparición de un instituto que ha demostrado desde 2002 que tiene solidez técnica y que produce información de utilidad, continúa. “Es indispensable que tomen en cuenta el derecho supremo de los niños a recibir educación de calidad, el derecho a que les den clases los mejores maestros, el derecho de los estudiantes de las normales a ser estimulados con una plaza en el sistema educativo basada en el logro y no en herencias y otras prácticas indebidas”.— Mario SATURNINO Durán Yabur

 

INEE ¿Qué es?

Desde 2013, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación es autónomo.

Objetivo

El INEE tiene como objetivo principal evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional en la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. Para cumplirlo, debe realizar varias tareas específicas:

Tareas

Diseñar y realizar las mediciones que correspondan a componentes, procesos o resultados del sistema; Expedir los lineamientos a que se sujetarán las autoridades educativas para llevar al cabo las funciones de evaluación que les correspondan, y Generar y difundir información para, con base en ésta, emitir directrices relevantes.

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