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El PRI en Yucatán puede reconstruirse, afirma Dulce María Sauri

Dulce María Sauri Riancho habla del tropiezo del PRI en Yucatán en los pasados comicios
Los periodistas Hernán Casares Cámara y Regina Montañez Raz entrevistan a Dulce María Sauri Riancho, en el edificio central de Diario de Yucatán (Valerio Caamal)

Luego de su debacle electoral del 6 de julio, el PRI en Yucatán puede reconstruirse, absolutamente, pero para eso requiere un arduo y minucioso trabajo, advirtió Dulce María Sauri Riancho, expresidenta nacional y local de ese partido y exgobernadora interina del estado.

En la entrevista que concedió a Grupo Megamedia, transmitida en vivo anteayer en la página de Facebook del Diario, donde aún se puede consultar, Dulce María Sauri Riancho afirmó que en esa tarea ella puede colaborar si la invitan, pero no otra vez como presidenta del PRI en Yucatán.

“Mi tiempo ya pasó, pero ahora prefiero esperar”, dijo, aunque señaló que no se retirará de la política.

La experimentada funcionaria yucateca conversó con los periodistas Hernán Casares Cámara y Regina Montañez Raz sobre las causas de la caída electoral de su partido y del futuro de éste en los próximos tres años (Puede leer en este enlace la primera parte de la charla, publicada ayer en las ediciones impresas de Diario de Yucatán).

A continuación, la segunda parte de la entrevista.

A nivel local, ¿cuál será el futuro del PRI, se puede reconstruir como sucedió en 2000?

Dulce María Sauri: Estoy absolutamente cierta que sí se puede, pero para eso se requiere hacer un trabajo minucioso, a nivel de municipios y, yo diría, prácticamente a nivel de sección electoral. En este sentido, le he pedido a mis compañeros en el partido, internamente, hacer un análisis, no la cosa fácil de decir, mira ganamos en 41 municipios y perdimos en 65. No, vamos a ver por qué ganamos y por qué perdimos, hablando claro.

Una cosa es hacer un análisis detallado y otra el trabajo detallado de reconstrucción, ¿Quién cree que pueda hacer esta tarea? ¿Usted se apuntaría?

Yo estoy a disposición de mi partido y trato de contribuir cuando me lo piden.

Tampoco me ando “meticheando”, como decimos, pero sí, desde luego, es un trabajo de mucha dedicación, no es andar sacando boletines de que hoy fui a tal lado. No, se trata de hacer las cosas como se tienen que hacer: tener mucho contacto con la gente, oírla...

Es decir, ¿usted, eventualmente, podría volver a ser la presidenta del PRI en el Estado?

Hay tiempos. Sabia virtud de conocer el tiempo. Yo tuve mi tiempo, traté de hacer las cosas lo mejor posible, pero mi tiempo ahorita es otro.

Ahora es el tiempo de las y los jóvenes, usando una definición amplia de juventud, y la responsabilidad que tenemos las personas como yo, creo, es las de estar muy cerca.

Usted termina su gestión de diputada el 31 de agosto, ¿qué sigue para Dulce María Sauri?

A partir del primero de septiembre, pues mil cosas pueden suceder, pero lo más importante para mí, inmediatamente, es descansar un poco.

Luego de ese descanso, ¿qué son esas mil cosas, desde el punto de vista de la política?

Yo sostengo que una no deja la política, sino la política la deja a una. A mí me dejó durante doce años prácticamente, me refiero a la participación nacional. Entonces, bueno, si la política no me deja, pues a ver dónde quiere que ande.

Yo ya no puedo quitarme el saco y decir que ya no soy política, ahora me voy a dedicar a ser académica. Lo intenté, por cierto, y sufrí un severo descalabro. Entonces, entiendo que debo tener la disposición de ánimo y la claridad de en qué y para qué participar, y esperar...

Según usted, hoy es el tiempo de los jóvenes. ¿Ve a algún joven capaz de hacerse cargo de la enorme tarea de levantar al PRI en Yucatán?

Vuelvo nuevamente al asunto: para mí, la salvación del PRI en el 2000 (luego de la derrota de su candidato presidencial Francisco Labastida Ochoa ante Vicente Fox, siendo Dulce María Sauri presidenta nacional de ese partido) fue porque se respetó su institucionalidad interna.

En esa época hubo toda clase de presiones. Bueno, primero no fue presión, cuando yo decidí renunciar, pero cuando me di cuenta de que mi renuncia a la dirigencia nacional iba a permitir que sucediera lo que precisamente yo quería que no pasara, el PRI fracturado, etcétera, entendí que me tenía que quedar hasta culminar ese proceso de reconstrucción de la institucionalidad. Entonces, luego de esa experiencia, yo no veo a las personas, sino más bien a quienes son responsables en este momento. Ahora, si Francisco Torres Rivas (presidente estatal del PRI) dice por cualquier razón, ‘pues ya me voy’, pues ya veremos, pero mientras él esté allá es el responsable en Yucatán de hacer que las cosas en el PRI funcionen.

Dados los resultados obtenidos el 6 de julio, ¿éste debe de renunciar a la presidencia?

Siempre apuesto a la institucionalización, como la única manera de transitar hacia lo que requerimos. Es muy sencillo pedir que se vayan los dirigentes después de cada derrota, pero que venga ¿quién y para qué? Francisco Torres fue resultado de un proceso interno y finalmente tiene un cargo.

Ahora bien, el PRI en Yucatán y el nacional necesitan hacer una revisión muy profunda de los resultados electorales y a partir de eso reformular sus estrategias, porque si después de cada derrota, y creo que tengo experiencia en eso, se pide cambiar de nombre al partido o que se vaya la dirigencia, entonces no se resolverá lo de fondo.

¿Qué hizo mal el PRI en Yucatán en la última campaña, que ya no debe volver a hacer?

Hay una cuestión que ni el PRI ni otros partidos tomaron en serio y en cuenta: las candidaturas paritarias. Si analizamos el caso priista vemos muchos problemas de sustitución de candidaturas de última hora, pero podemos ir mucho más allá, al principio de los procesos internos para postular candidatos y ver que el partido dejó de ser, desde mi perspectiva, mucho más proactivo hacia las mujeres militantes, impulsarlas, sabiendo que a final de cuentas se requería presentar candidaturas paritarias.

Estos aparentes “problemitas” fueron verdaderas tragedias electorales para el PRI, inclusive en algunos municipios la candidatura priista fue prácticamente testimonial.

También pasó algo que yo he subrayado y es que en los últimos comicios, el PRI, por primera vez, no tuvo candidato en los municipios de Yobaín y Tahmek; es decir, si revisas los números y ves cero votos para el PRI, es que no hubo ni un justo ni una justa allá.

¿Ya tocó fondo el PRI?

“Bueno, la respuesta nos las da precisamente Yobaín y Tahmek, eso es el fondo, cero votos, aunque me parece que el PRI tiene toda la capacidad para enfrentar su realidad y empezar su trabajo hacia 2024. Es un partido fundado en 1929 y con la disposición para celebrar su centenario en 2029, pero hay que trabajar muy duro”, explicó la exgobernadora (CONTINUARÁ)

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