in ,

El tren, “un capricho”

Carlos Rubén Calderón Cecilio en su mensaje en Manjar Blanco. Entre sus invitados destacaron el investigador Luis Ramírez y Dulce María Sauri

No ven viabilidad al proyecto del gobierno federal

En detallada exposición sobre el Tren Maya, el investigador Luis Alfonso Ramírez Carrillo cuestionó el proyecto, lo calificó de “un arrebato, un capricho” del presidente Andrés Manuel López Obrador y deploró que se piense en una obra de ese tipo para una región donde hay rezagos y pobreza.

El doctor en Sociología indicó que hay elementos sólidos para poner en duda la viabilidad de esa obra, que parece ser como un tren de juguete que el mandatario no tuvo en su infancia.

“Alguien no le regaló un juguete cuando era niño y ahora quiere jugar con el Sureste”, apuntó al rematar su intervención en un desayuno de amigos al que convocó Carlos Rubén Calderón Cecilio.

Invitada especial, al igual que el doctor Ramírez Carrillo, la diputada federal Dulce María Sauri Riancho habló sobre la reforma educativa, tema que dominó el más reciente período de sesiones de la Cámara Baja, y los cambios que se hicieron a la iniciativa que envió el gobierno federal.

En principio, el profesor Calderón Cecilio se refirió a los motivos de la reunión —asistieron priistas en su mayoría, incluyendo dos alcaldesas del interior del Estado—, agradeció la presencia de la diputada Sauri y del doctor Ramírez, y solicitó a éstos que les ayudaran a entender mejor recientes acontecimientos nacionales.

El exdiputado y exlíder de la Confederación Nacional Campesina (CNC) dijo que los aspectos económico y político son fundamentales para el país y ahora están inmersos en vaivenes.

A continuación, la doctora Sauri Riancho hizo un resumen de los acontecimientos que rodearon la actividad legislativa en el período más reciente. En el caso de la reforma educativa, señaló que estuvo sujeta a un proceso interno que derivó en varias modificaciones a la iniciativa presidencial.

La exgobernadora habló de lo que se logró y de lo que no se pudo hacer por alguna circunstancia. Recalcó que “no es que no se haya quedado una coma” de la reforma de 2013 y abundó en conceptos que abordó en un editorial que publicó hace unos días en el Diario.

“Hablo de la reforma (educativa) porque es lo que ha dominado la escena”, dijo.

Posteriormente, el doctor Luis Ramírez pronunció un mensaje sobre el Tren Maya, “una obra gigantesca” que, según señaló, fue concebida de manera irreflexiva.

El investigador de la Uady subrayó que en el papel se trata de “una propuesta bonita, hermosa”, pero contiene varias contradicciones.

Enseguida citó varios puntos en los que basa sus opiniones en contra:

—De las 17 estaciones que considera el proyecto (inicialmente eran 15), sólo cuatro serían productivas.

—Los tres objetivos de la obra (de pasajeros, de carga y de turismo) se oponen entre sí. Si es de pasajeros, hay que tomar en cuenta que en toda la Península de Yucatán hay 4.2 millones de habitantes. Somos una de las zonas con más baja densidad demográfica. No es lo mismo que hacer una obra de ese tipo donde hay una densidad de 20 ó 40 millones de personas. Aquí no se puede decir que si Nueva York y los chinos lo tienen, también nosotros podemos tenerlo.

—Además, hay miles de opciones de transporte en la región. Tenemos “combis”, camiones de primera, de segunda y de tercera de 5 de la mañana a 11 de la noche. Con eso competirá el tren.

—¿Por qué el trabajador que se va a Cancún y la Riviera Maya no utiliza la vía de cuota? Porque tiene la opción gratis (la vía libre) al lado y sabe que basta con levantarse media hora antes. La mayor parte de la gente de esa zona es pobre.

—La carga es otro tema. El autotransporte entra a las parcelas y lleva los productos a donde sea. Por eso es rentable. El tren no hace eso.

—Luego el turismo, que es el gran argumento. Dicen que 22 millones de personas bajaron en el aeropuerto de Cancún. Se piensa: “Si Cancún tiene esa derrama, vamos a hacer que se extienda”, y se le agrega: “Que haya justicia social, que se le ponga carga”. El turista tiene otras opciones de transporte. ¿Cómo llega a Chichén? Ya está atrapado por los hoteles, que lo llevan y recogen en camiones. El turista no va a ir a una estación de trenes y a buscar después otro transporte, que aumentará su gasto. El hotel no lo soltará.

—Estamos en una zona de pobreza. En Yucatán el 46% de la población son pobres oficiales y hay un 32% con altas vulnerabilidades. En promedio, en toda la Península estamos en un 45% de pobreza. Si le sumamos Chiapas la situación es peor, porque allí siete de cada diez personas son pobres.

—Y así, en una zona de pobreza, donde hay prioridades, lo único que se le ocurre a un gobierno de izquierda es un tren.— ÁNGEL NOH ESTRADA

Convivio sabatino

Exfuncionarios yucatecos se reunieron por convocatoria de Carlos Rubén Calderón Cecilio.

Algunos nombres

Asistieron Wílliam Novelo Moguel, exalcalde de Hoctún; Marco Ojeda Medina, exdiputado y exdirector de Secundarias en el Estado; Juan Medina, líder de la Untrac; Pastor Castro Herrera, presidente de una agrupación nacional; Ariel Castillo Pacheco, exdirector de Prevención y Protección de la Salud; Ignacio Mendicuti Pavón, exrepresentante del gobierno del Estado en Ciudad de México y exdiputado; Javier Michel Díaz, delegado de la CNC, y Fernando Romero Ayuso, exdiputado y exalcalde de Tekax. También Hiselle Díaz del Castillo Canché y María Antonia Zapata Maas, alcaldesas de Conkal y Cuzamá, respectivamente.

La ‘Noche Blanca’ en su 11° edición

Homilía del V domingo de Pascua