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El valor de la prudencia

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A Mauricio Vila le ha funcionado como estrategia

Muchos se preguntan por qué Mauricio Vila Dosal, uno de los gobernadores mejor evaluados del país, no muestra interés en formar parte de la Alianza Federalista, la aguerrida coalición de mandatarios estatales que, como van las cosas, podría quedar como uno de los pocos contrapesos al gobierno.

La “Alianza” ha señalado con precisión las fallas en la estrategia de salud y los excesos del gobierno federal en asuntos económicos y fiscales —sobre todo en el tema de los recursos a los estados— y en posturas que van contra el Pacto Federal. ¿Por qué entonces Vila no se ha unido?

“Por varias razones. La primera, la más obvia, es el hecho de que quienes forman la Alianza Federalista gobiernan los estados más industrializados del país, como Nuevo León, Jalisco, Chihuahua, Guanajuato...”, señala el analista político Juan Pablo Galicia Nahuat.

A pesar de que todas las entidades del país dependen en mayor o menor medida del presupuesto federal, este grupo de estado puede darse el lujo de tener cierto nivel de autonomía, señala el catedrático de la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Modelo.

Y esto es así porque su actividad económica no sólo les permite una considerable recaudación de impuestos, sino que incluso la generación de empleos no pasa necesariamente por la gestión, la promoción y el fomento del gobierno estatal. O sea, de entrada, tienen un problema menos.

A diferencia de ellos, Yucatán, si bien ha tenido un crecimiento en el sector industrial en los últimos años, aún depende de la inversión del gobierno —estatal, federal y en ciertos casos municipal— y ceder terrenos o perdonar impuestos para atraer inversiones.

En pocas palabras, Yucatán está atado a la cooperación federal para que, por ejemplo, más industrias puedan seguir llegando e incluso para que puedan subsistir las que ya funcionan aquí.

“Ese es tal vez el principal motivo del porqué Vila Dosal no puede darse el lujo de ser parte de la Alianza Federalista”, observa el Mtro. Galicia. “Tomando una comparativa, quizás un poco injusta, tenemos la GOAN, la asociación de gobernadores del PAN, a la cual sí pertenece Vila, que ha jugado un papel discreto”.

En contraste, la Alianza Federalista ha mantenido una actitud combativa, contestataria respecto el gobierno federal. Sus integrantes se posicionan, difunden sus opiniones y se reúnen con cierta regularidad.

“Pertenecer a la Alianza Federalista le exigiría a Vila Dosal una postura similar, lo que podría ser visto en el centro del país como un activismo contra el gobierno federal y podría acarrearle un mal rato con el presidente de la república”.

La fiesta en paz

Da la impresión de que el mandatario yucateco quiere llevar la fiesta en paz. Ante los cuestionamientos de la Alianza Federalista, ha insistido, en tono conciliador, en la necesidad de trabajar unidos por el bien del país.

Sin embargo, advierte el maestro universitario, en algunos episodios muy puntuales ha hecho patente su desacuerdo con López Obrador, “como, por ejemplo, cuando lo del Fonden”.

En esos días, en que la desaparición del Fondo para la Atención de Emergencias se votaba en el Congreso, vino a Yucatán López Obrador, recuerda. Y el gobernador tomó la palabra en el evento y lo primero que hizo fue pedirle al presidente que reconsiderara su decisión.

“Vila también ha expresado en Twitter su postura respecto a ciertos temas, pero han sido casos puntuales. La verdad es que, a diferencia de otros gobernadores, no se ha enganchado con lo que ocurre en el centro del país”.

A juicio del analista, el gobernador yucateco, por estrategia, concentra toda su atención en los temas locales y cuando ha tenido que pedir, exigir o reclamar algo ha sido porque afecta a Yucatán.

Sin embargo, puede decirse que no ha habido un activismo de su parte en otros temas nacionales, precisamente para evitar roces con López Obrador.

“No me atrevo a decir si esa postura está bien o mal, pero en términos estratégicos me parece que está haciendo lo correcto, en el sentido de que somos uno de los estados más dependientes de la federación, como ya comentábamos. En particular el proyecto del gobierno yucateco, que se puede ver en el Plan Estatal de Desarrollo, requiere mucho apoyo del presupuesto federal”.

Además, hay otras cuestiones que siguen en el limbo por falta de presupuesto o del visto bueno del presidente. Por ejemplo, sigue bailando en el alambre el asunto de la Zona Económica Especial, a la que aquí se quiso dar una configuración distinta para ver si podía ser atractiva para el gobierno federal y rescatarla.

“Ese tema, que está sobre la mesa, no ha sido rechazado todavía pero hace falta el visto bueno presidencial, una razón más por la que el Estado no se puede pelear con la federación. Un enfrentamiento pondría en riesgo ese proyecto y algunos otros que pueden ser traer inversiones y empleos, tan necesarios en estos momentos”.

Ante esa irremediable dependencia, la estrategia más viable es la que está siguiendo Vila, que es “no ponerse con Sansón a las patadas”, como se dice coloquialmente. “Por supuesto no se pueden dejar pasar algunos temas sensibles, como el del Fonden. Y me parece que ahí el gobierno estatal ha movido sus piezas tal como marca el ‘manualito’”, dice.

La estrategia del gobernador ha sido la prudencia, una virtud de gran valor en la política, precisa. “Además no hay que perder de vista que estamos en época electoral y actores locales, sobre todo los alineados con el presidente —del Partido Verde, del PT o Morena— podrían estar esperando alguna especie de declaratoria de guerra del gobernador para escalar temas locales al plano nacional”.

Sin embargo, como el mandatario yucateco ha evitado lo más posible confrontar al presidente, esos temas se han quedado en el plano local. “En ese en ese sentido, a Vila Dosal le está funcionando bastante bien recurrir a la prudencia como estrategia política”, finaliza el profesor universitario.— D.Y.

 

Gobernadores Alianza

La Alianza Federalista está formada por 10 gobernadores de oposición.

Contexto de crisis

La Alianza Federalista nació en julio de 2020, en el contexto de la pandemia de coronavirus y los retos socioeconómicos derivados del freno de actividades.

Objetivos

Integrada por gobernadores de diferentes partidos de políticos —PAN, MC, PRI y un independiente—, su objetivo inicial fue hacer un frente común para enfrentarse a las consecuencias de la crisis sanitaria y hacer llegar sus demandas en la materia.

Integrantes

Está formada por los gobernadores: Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Jaime Rodríguez Calderón, Nuevo León; Miguel Riquelme Solís, Coahuila; José Rosas Aispuro, Durango; Silvano Aureoles, Michoacán; José Ignacio Peralta, Colima; Enrique Alfaro, Jalisco; Martín Orozco, Aguascalientes; Javier Corral, Chihuahua, y Diego Sinhué Rodríguez, Guanajuato.

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