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El VIH/Sida, otra pandemia que continúa creciendo en Yucatán

Desde que se detectaron a principios de los años 80 los primeros casos de VIH Sida en Estados Unidos se calcula que 78 millones de personas resultaron infectadas por el virus y 39 millones murieron por esa enfermedad o padecimientos relacionados.

En la actualidad hay 36.9 millones de casos en el mundo, según Onusida, y cada año se incrementa el número de personas que viven con el VIH.

Este dato tiene una doble lectura: por un lado es positivo, porque significa que cada vez más personas tienen acceso a los tratamientos antirretrovirales, pero también es negativo, ya que implica que la pandemia de VIH/Sida se expande día con día.

La situación en Yucatán

En Yucatán de 1983, año en que se detectó el primer caso, al primer semestre de 2020 se registraron 9,570 personas con VIH/ Sida, de las cuales 8,135 son hombres y 1,435 mujeres, de acuerdo con datos de la Dirección de Vigilancia epidemiológica de enfermedades transmisibles de la Secretaría de Salud (SS).

Yucatán ocupa el tercer y cuarto lugar en casos de sida y VIH en el país, respectivamente.

La diferencia entre sida y VIH es que la primera es la enfermedad que el virus puede llegar a desarrollar.

En la evolución del VIH en el organismo se distinguen varias fases. El sida se presenta en la última, la más grave, caracterizada porque el organismo ya no es capaz de combatir patógenos, por lo que aparecen enfermedades oportunistas que pueden afectar gravemente la salud.

Se mantiene la discriminación

Los casos totales oficiales registrados en México hasta el segundo trimestre de este año sumaron 310,990.

A pesar de los avances en los tratamientos para personas con VIH/Sida, por consiguiente el aumento en sus expectativas de vida, y del incremento en campañas de información y concientización prevalece en la sociedad y las mismas familias prácticas discriminatorias hacia quienes viven con la enfermedad.

Aumentan los casos este año

En entrevista, Pablo Alemán Góngora, presidente de la Red de Personas Afectadas por VIH Asociación Civil (Repavih AC), indicó que en el primer semestre de 2020 en Yucatán se notificaron 567 casos, de los cuales 454 son de VIH y 113 de Sida.

El activista informó que en todo 2019 la cifra fue de 352 registros (321 hombres y 31 mujeres) siendo el año con mayor número de notificaciones.

Jóvenes, los más afectados

En México, añadió, el grupo de edad más afectado va de los 30 a los 34 años en los hombres, representando 84.2% del total. En las mujeres es el mismo segmento de edad, pero su porcentaje es del 15.8 por ciento.

Alemán Góngora indicó que a 37 años (1983) de detectado el primer caso en Yucatán, registrado como el primero en México, la sociedad ha escuchado del VIH por las redes y los medios de comunicación, pero no parece suficiente pues muchos tuvieron "prácticas sexuales con consecuencias de por vida".

Aseguró que como enfermedad la sociedad tiene arraigada en sus entrañas el recuerdo de haber pasado un duelo ante la pérdida de un familiar por complicaciones de VIH.

“En lo personal creo que no existe una sola familia meridana que no tenga un familiar con VIH o que haya fallecido un miembro de su generación por Sida”, apuntó.

¿Las nuevas generaciones saben cómo cuidarse y los riesgos de no hacerlo?, se le preguntó.

La sociedad yucateca tiene aún resistencia en hablar o investigar sobre sexualidad, por ejemplo hacer uso correcto del preservativo, que es una forma común de adquirir VIH, pues más del 90% de los casos se debió a relaciones sexuales sin su uso, respondió.

Tanto la OMS como Onusida han publicado pruebas concluyentes de que la mejor manera de prevenir el VIH es por medio de la educación sexual y la enseñanza del uso del preservativo.

¿Cómo define o califica la comunidad actual a las personas con VIH/Sida? ¿Se les discrimina?

Hay un avance, pero existe aún una forma arcaica de discriminación velada.

Por citar algunos ejemplos, está el miedo a la sangre, lo que ha generado múltiples violaciones a los derechos humanos.

Durante muchos años niñas y niños fueron expulsados de las escuelas o se les negó la inscripción con el argumento de que si se cortaban, mordían o escupían a sus compañeros los ponían en riesgo.

Por fortuna esta situación está ya controlada en México por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y los casos que suelen suceder son esporádicos y aislados ahora.

Discriminados en el sector laboral

En donde sí hay problemas grandes de discriminación a personas con VIH es en el trabajo, por pruebas de VIH que se realizan para solicitar un empleo, pues ya sea que no las contratan o las despiden.

Lo primero se debe al prejuicio pues piensan que una persona con VIH estará enferma, tosiendo, muriéndose todo el tiempo, no podrá ser productiva y será una carga para la empresa.

Imagen ilustrativa tomada de loottis.com
Imagen ilustrativa tomada de loottis.com

"Podría parecer increíble, pero después de décadas de la epidemia muchas empresas y negocios todavía tienen la imagen de una persona con VIH moribunda, cuando en realidad puede trabajar de todo y en todos los oficios, pueden ser meseros, cocineros, médicos, enfermeros, albañiles, lo que sea".

Un ejemplo de lo anterior es la industria restaurantera, donde aún existe mucho miedo de contratar a personas con VIH o las despiden cuando de alguna u otra manera se enteran que lo tiene, pues piensan que manejar alimentos es riesgoso y eso es falso y anticientífico.

¿Cuáles son el o los obstáculos que afrontan hoy las personas con VIH/Sida?:

La nula o poca información que tiene la sociedad y el individuo, como en mi caso, que nací y he vivido toda mi vida en Mérida. Tengo ya más de 18 años detectado con VIH.

Hoy en día existe un descubrimiento que revolucionó la manera de entender a las personas con VIH, este se llama “indetectabilidad”, gracias al tratamiento antirretroviral que en nuestro país desde 2003 recibimos de forma gratuita todas y todos quienes tenemos VIH.

"Hoy en día en nuestro país cualquier persona con VIH tiene acceso a medicamentos y esto fue un logro de las organizaciones de la sociedad civil que durante décadas lucharon, cerraron calles e increparon a funcionarios para que los antirretrovirales ingresaran al cuadro básico".

Muchísima gente murió en este proceso, muchísima gente no alcanzó a tener medicamentos.

En Repavih A.C., fundado en 2002, donde soy usuario y voluntario desde hace más de 16 años, he conocido hombres yucatecos con 37 años con VIH y algunos tomaron 73 pastillas al día con efectos secundarios severos que al día de hoy gozan de buena salud y con un tratamiento actual de una a tres pastillas diarias.

La mayoría de mis Pares y yo nos enfrentamos con procesos de anular o dificultad para retomar nuestra vida sexual.

¿Cómo ayudan las asociaciones civiles?

Existen diferentes asociaciones en la historia del VIH y sida en Yucatán, desde asistencialistas, como albergues y de culto religioso, hasta educativas, como Repavih AC, con un enfoque de prevención, detección y atención emocional a otras y otros con la infección de VIH a los que llamamos Pares.

En nuestro caso realizamos actividades gratuitas todo el año en el Centro Histórico de Mérida.

En la última década surgieron también organizaciones indigenistas, feministas y becarios que se sumaron.

¿Se recibe del gobierno la ayuda requerida para quienes no cuentan con recursos?

Repavih AC ha recibido insumos, como preservativos masculinos para distribución, las pruebas rápidas de VIH y sífilis que aplicamos todo el año de forma gratuita y fortalecimientos institucionales en capacitaciones.

En 18 años se han aplicado 13 proyectos ganadores de instituciones gubernamentales como Censida, Indesol, CDI, en convocatorias que existieron hasta 2018 y que en su mayoría rebasaron metas y tuvieron más impacto que otros proyectos de otras dependencias u organismos.

"Se reconoce a nivel nacional que de cada peso que entra a una ONG se hace lo que el gobierno realiza con mil pesos"

¿Cuál ha sido la situación durante la actual pandemia del Covid-19 en lo laboral, económico y familiar para una persona con VIH/ Sida?

En lo laboral y social nos pegó como a cualquiera, muchas y muchos de quienes estamos con un tratamiento de VIH (antirretroviral) valoramos que nos dejó con menos probabilidad de morir.

"Nuestro temor eran las y los nuestros, en mi caso tengo a mi esposo de 57 años, una suegra de 87 y un hijo de 4 años".

"Las personas con VIH, como cualquier ciudadano, tienen temor al contagio".

"El encierro derivó en un replanteamiento a la VIHda. Yo reviví uno emocional con temores, como al saberme positivo a VIH y haberlo adquirido a los 24 años de edad".

Las dos pandemias, de VIH y Covid-19, tienen la similitud de que enfrentan al ser humano a nuevos conocimientos y cuidados de la salud.

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