in ,

Embarga el SAT bienes de gente de campo del Sur

Uno de los sistemas de riego de unidades productivas del sur. Un productor dice que el SAT le embargó y remató bienes por un adeudo fraudulento que le dejó la anterior administración de la Sagarpa

“Van a rematar mi casa”

El Sistema de Administración Tribuitaria (SAT) inició desde hace varias semanas el embargo y remate de los bienes de pequeños productores agrícolas del sur del estado, que no pudieron acreditar el gasto del subsidio federal que recibieron para modernizar sus sistemas de riego, aunque en realidad éstos fueron víctimas de un complejo entramado de corrupción orquestado por la delegación local de la Sagarpa y varios empresarios.

Uno de los afectados es Álvaro Segura Torres, representante de 17 pequeños citricultores de la Unidad de Riego San Pedro Yocat, de Sacalum.

El 18 de septiembre de 2018, este productor recibió un oficio del SAT, firmado por Silvia Cruz Rincón, titular de la Administración Desconcentrada de Recaudación Yucatán 1, donde le notificaba el embargo de su casa ubicada en la calle 29, número 250-E de Ticul.

El 21 de febrero pasado, el SAT, en sendos oficios, notificó a Segura Torres y a su esposa, María Guadalupe Tzun Cab, copropietaria de la casa, el avalúo del predio, tasado en $118,950.

Esa dependencia también embargó una camioneta de Segura Torres. Él se enteró cuando su esposa, al querer cambiar las placas del vehículo y transferir la propiedad a su hijo, la Policía se lo impidió al mostrarle una notificación de embargo del SAT.

El 18 de marzo, la autoridad fiscal informó a Segura Torres la fecha del remate de su casa, en la páginas de remate de esa dependencia en internet, en el periodo del 18 al 24 de marzo, con el número de registro 5667-1.

Como hemos informado en otras entregas de este informe, Segura Torres y sus 16 compañeros de San Pedro Yocat, son parte de muchos otros campesinos que han sido embargos por el SAT o están en vías de serlo.

Dependencias

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, y su antecesora, la Sagarpa, acusaron a estos productores de recibir subsidios federales en 2018 para modernizar sus sistemas de riego, que no aplicaron correctamente.

El subsidio consistía en la aportación de una cantidad de dinero —en este caso, $750,000 (la misma suma que debían aportar los beneficiarios)—, para instalar equipos de microaspersión.

Sin embargo, los afectados alegaron que los funcionarios de la Sagarpa, mediante engaños, los hicieron firmar contratos para la realización de esa obra con empresas seleccionadas por ellos, a quienes les endosaron los cheques que recibieron de la Federación.

Esas empresas, empero, no cumplieron con los contratos y solo hicieron una pequeña parte de las obras y desaparecieron. No obstante, la Sagarpa procedió legalmente en contra de los campesinos, a sabiendas de la existencia de empresarios responsable de desviar el dinero y de no concluir las obras.

Reporteros de Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, preguntaron a Segura Torres si el SAT logró rematar su casa.

“No lo sé, con esto de la emergencia por el coronavirus, no sé qué pasó”, responde.

Central 9 revisó la página se subastas del SAT y encontró que el remate de la casa del productor aparece como “finalizada”.

Antes del remate, Segura Torres y sus compañeros pidieron una cita a Joaquín Díaz Mena, a quien, según ellos, Andrés Manuel López Obrador le encargó atender el problema, durante una visita del presidente a Tekax en noviembre, donde conversó con ellos.

“Hablamos con Díaz Mena y éste nos citó en sus oficinas en Mérida. Al llegar nos dijeron que el funcionario había viajado a México y nos reprogramaron la cita”.

“Acudimos y nos dijeron que Díaz Mena había salido de otra vez urgencia, pero que nos avisarían de la nueva fecha de la reunión. Hasta hoy no sabemos nada de él”, señala el entrevistado.

Posteriormente, una hija de Segura Torres logró hablar con el gobernador Mauricio Vila Dosal y éste turnó a los campesinos al Instituto de Defensa Pública del Estado, cuando la emergencia sanitaria ya había empezado.

En ese lugar, un abogado les dijo a los afectados que por esa situación no los podría atender y prometió hacerlo en tres semanas o en un mes, cuando las cosas mejoren.

“Pero es que van a rematar mi casa”, dijo angustiado Segura Torres.

“Mire señor”, respondió el abogado, “le aseguro que el SAT no rematará su casa en estos días”.

“Es que ya recibí la notificación de embargo y de remate”, replicó.

El abogado se quedó callado y solo tomó mi nombre, dice Segura Torres. “Yo me comunico después”, dijo.

“Nunca lo hizo. Desde entonces sus oficinas permanecen cerradas”, añade el productor.

“¿Es que nadie puede ayudarnos, nadie es capaz de esclarecer este escandaloso fraude”, pregunta.

“Nosotros estamos al borde de la miseria, mientras los funcionarios de la Sagarpa y los empresarios coludidos con ellos siguen muy felices”, indicó el productor.— HERNÁN CASARES CÁMARA

Prevé un mayor impacto en el PIB

La colaboración de Aitana y Reik supera distancias