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En el altar debe ponerse “lo que te salga del corazón”

En entrevista

No es una competencia

En el marco de la celebración a los Fieles Difuntos, también conocida como Hanal Pixán, el sacerdote maya Edgar Peraza Chan señala que la palabra Hanal proviene de “Ja”, que es agua y “nal” que es elote.

Sobre el tema de los altares y el Día de Muertos, cuya primera entrega publicamos ayer, el también presidente de la Asociación Kuuch Kab Ti Meno’ob (Cargadores del tiempo) hace algunas precisiones en torno al nombre de esta festividad.

“Se han tergiversado muchas cosas a causa del sincretismo que entró y movió todo el sistema espiritual de la cultura, pero para la cultura maya, Hanal quiere decir agua y elote, que en estas épocas de la cosecha es para darle gracias al creador. Eso lo han tergiversado entonces para poner el Hanal Pixán”, comentó.

También explicó que cuando una persona fallece, se reza durante tres días seguidos, luego a los siete días, a los siete meses, pasa el año y vuelven a rezar; la misma fecha en que murió se vuelve a hacer el recordatorio de aquella persona que ya no está.

“Con esto decimos que no se espera a que lleguen estos días de noviembre, porque esa es una fecha que se ha impuesto para adorar a la santísima muerte de las personas, para nosotros en la cultura maya no es muerte, es la transmutación de nuestro cuerpo; o sea, nosotros no morimos, vamos a pasar a otro nivel de energía, entonces no tenemos una cultura sobre la sagrada muerte”.

El sacerdote maya apuntó que en un altar se ofrenda lo que se pueda de la Madre Tierra, pero que por desgracia se ha tergiversado con eso de los concursos de los altares, ya que no se trata de hacer el altar más bonito con jícamas y demás.

“Aunque sea un vaso con agua y dos pedazos de maíz, ofrenda es lo que te sale del alma, del corazón, ese es el significado espiritual sobre un altar u ofrenda maya”.

Sobre dónde situar la ofrenda, apuntó que puede ser en cualquier parte de la casa, antes se hacía en la entrada o dentro de la casa, pero algo importante es que el altar maya es constante, no sólo se pone en época de noviembre.

“Una ofrenda, como mínimo, debe llevar agua y comida porque lo principal que tienes es la parte de tu cuerpo, es la tierra porque eres el microcosmos, es tierra, el agua es sangre, y aunque no haya Coca-Cola en la comida tienes que tomarte el agua, el agua es importante”, indicó.

También dijo que la comida, el agua y todo lo esencial se ha tergiversado, te dicen que hay que ponerle su alcohol y ponerle esto porque le gustaba a aquel vecino o abuelo… Pero también va con esto una parte de mercadotecnia porque en estas épocas son muy caros las flores, el dulce y todo lo que se busca, “entonces es más bien mercadotecnia”.

Peraza Chan destacó que para la cultura maya hay un solo dios: el Creador, se llama Hunab Ku. Luego están los señores Chaac y del monte.

Ellos, explicó, son abuelos que tienen un dominio sobre la misma naturaleza. Chaac es quien domina el rayo y a la misma naturaleza.

Los mayas antiguos ponían en sus altares un alux de piedra y los abuelos tratan de hablar al viento, un rezo al viento, recordó.

Si se observa, el rezo actual es católico, pero tiene una parte de maya en español, entonces el sincretismo hace que se tengan las mismas formas de ofrendar al creador del espíritu.

Para el sacerdote maya, aseguró, no solo se ha tergiversado y comercializado nuestra cultura, sino que se ha folclorizado y esto es lo que la perjudica más, incluso la denigra: “¿por qué?, porque si se muere mi mamá no voy a ir con la cara pintadita de blanco bailando jarana, no, es lógico, es falta de respeto”.

Lo lamentable, dijo Peraza Chan, es que todo esto sea promovido por el mismo sistema que nos gobierna. Por la educación, maestros que no conocen la cultura y obligan a los niños a que vayan pintados de ánimas para que bailen, entonces están mezclando el Halloween con nuestra parte de la cultura, ¿qué le vamos a enseñar a nuestros hijos?

El sacerdote maya comentó que los concursos de altares también se dan en las comunidades, en las plazas, pero eso es más folclore, es el sincretismo con otras cosas”, dijo el entrevistado.

Sobre la comida de ánimas o pib, aseguró que es un término actual españolizado porque se le llama pibipollo, y pollo es español.

“El nombre verdadero es Pibikaax, ‘kaax’ es gallina y ‘pib’, horno de piedra. En la actualidad se hace en el horno y es una cocina muy rica que mucha gente solo en esa época hace, otras ya la comercializan y la venden cada año, pero la gente en los pueblos prepara con mucho respeto y cuando la elabora le reza a la tierra y le echa el agua con sal”, dijo.— Luis Iván Alpuche Escalante

“Todo esto viene de la ofrenda que los mayas hacían con lo que comían: el atole, el maíz”, comentó Peraza Chan.

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