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Escenario apocalíptico

El ingeniero Juan Vázquez Montalvo

Cuatro especialistas advierten de las consecuencias que impactarían a nivel global, regional y local si no se realizan acciones para mitigar los efectos del cambio climático

Sin el ánimo de parecer exagerados o alarmistas, los cuatro especialistas del foro “Calentamiento global y su impacto en Yucatán” desde sus particulares perspectivas sí vislumbran, advierten de escenarios que van de lo dramático a lo apocalíptico a nivel global si no se toman las medidas adecuadas ante las afectaciones al clima y sus consecuencias.

Al responder a la pregunta: Si no hay acciones inmediatas ¿cuáles son las consecuencias a mediano plazo del cambio climático?, del ejercicio de opinión que organizó Diario de Yucatán, la maestra Sayda Rodríguez Gómez, secretaria estatal de Desarrollo Sustentable; la doctora Sofía Fregoso Lomas, catedrática de la Universidad Anáhuac Mayab, y los ingenieros Sareti Cardós Pacheco y Juan Vázquez Montalvo, meteorólogos de la Conagua Yucatán y del Comité Institucional para la Atención de los Fenómenos Meteorológicos Extremos de la Uady, respectivamente, coinciden en que el panorama sí podría ser atemorizante si no hay acciones concretas para mitigar las secuelas de las alteraciones en el planeta, y los expertos palpan a nivel regional y local.

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“Uno de los efectos que se verán, si no se actúa ya, son los eventos extremos como los períodos de días más calurosos, el realce de las horas del calor y el cambio en los patrones de las lluvias, que ahora son más intensas pero en lapsos más cortos”, explica la experta de la Conagua Yucatán.

Para Sareti Cardós el horizonte está claro, “si no se generan políticas para adaptarnos a los cambios climáticos habrá mayores repercusiones no solo en la agricultura, sino en la sociedad. A nivel atmosférico, de no seguir las guías climáticas los eventos extremos incidirán localmente y en las cuencas del Golfo de México y el Mar Caribe”.

“Otra señal se ve en la temporada de huracanes, con el aumento de los ciclones en las últimas dos décadas, y también en la categoría, que ahora es mayor que 3 (que se caracterizan por una velocidad en sus vientos superiores a los 200 kilómetros por hora) y, aunque en los años recientes ninguno ha impactado a la Península, es un hecho que esos fenómenos se acentuarán y será peor”, señala la ingeniera física.

En términos similares lo expone el representante de la Uady, al insistir en que si no se adoptan acciones pertinentes, los desenlaces del cambio climático tendrán severas, catastróficas repercusiones.

“Tenemos que acostumbrarnos a otro tipo de vida, que quizá no sea el más apropiado o cómodo, pero que sí permita un crecimiento como persona desde cualquiera de los ámbitos económico, educativo…, hay que adaptarse porque hablamos de escenarios climatológicos que no son nada agradables, que podrían ser apocalípticos, y habrá que pagar el costo económico de lo que significa vivir de otra manera, con situaciones que cambiarán la forma de vida de los seres vivos del planeta”, indica el ingeniero Vázquez.

“Si aumentan los períodos de sequía, si se acaba la comida, el agua y la vegetación, ¿dónde buscarán alimentos para su supervivencia los animales? En las ciudades, y habrá invasiones de especies de animales, como las de conejos y canguros, por ejemplo en Australia. Ese es un problema que se nos viene encima, y como en la época de las cavernas pelearemos por la comida”, considera el meteorólogo.

“Aunque no dependa mucho a nivel local, ya que es un conflicto global, sí hay que tomar algunas medidas para afrontar las repercusiones del cambio climático. Lo que viene no le gustará a la sociedad, al planeta, porque es como una medicina amarga que no nos gusta, pero se tiene que tomar”, subraya Juan Vázquez.

También la secretaria estatal de Desarrollo Sustentable repara en que si no hay acciones inmediatas a nivel universal para enfrentar el cambio climático, habría escenarios pavorosos, con mayores desastres naturales: más ciclones, largas etapas de sequía y, en general, una pérdida de la biodiversidad.

“El panorama es muy preocupante y si no hay medidas rápidas de adaptación será peor. Por ello es esencial llevar al cabo tareas regionales y locales de mitigación y adaptación a fin de que las consecuencias no sean apocalípticas, y en consecuencia se realizan proyectos para garantizar el bienestar y la calidad de vida de la población”, expone la maestra Rodríguez Gómez.

“Hay que trabajar en la resiliencia (capacidad de las personas para adaptarse positivamente a situaciones adversas) para proteger la vulnerabilidad de la población ante los cambios climáticos que acarrearían situaciones nefastas, como enfermedades epidemiológicas, respiratorias y gastrointestinales; una serie de eventos concatenados, para los cuales se atienden a nivel institucional, pero valdría la pena que desde todas las trincheras se conozcan esos programas. Se está a tiempo de prevenir”, afirma la maestra Sayda.

La doctora Sofía Fregoso está convencida de que a pesar del paisaje negativo del cambio climático, se puede hacer algo, pero depende de cada uno. De lo contrario, los efectos a mediano plazo se agravarán.

“De no hacer nada, los escenarios a mediano plazo serán dramáticos. Y me vienen a la mente las plagas que impactan, también la reproducción vegetal, la desaparición de las abejas…y la necesidad de que en la ciudad haya flora, no necesariamente en el campo”, añade.

La académica de la Universidad Anáhuac Mayab, responsable de varios planes relacionados con las áreas verdes de la zona metropolitana de Mérida, ejemplifica que son notables los contrastes entre la rapidez con la que se limpia un espacio para construir desarrollos habitacionales, que acaban con la vegetación, y los cinco años que se tarda para que un programa de reforestación, en el que se invierte mucho dinero y personal, se consolide.

“Sería ideal que se vigilara que los árboles de talla mediana se respeten en los nuevos fraccionamientos, donde también se acaba con los ecosistemas de los animales, y por ello ahora vemos en la ciudad víboras, búhos y hasta osos hormigueros… es un escenario muy fuerte”, concluye la doctora Fregoso Lomas.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

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