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Esperanza en la miel

Conferencia impartida en la Escuela Bancaria y Comercial campus Mérida para sensibilizar a la comunidad estudiantil sobre el proyecto que se desarrolló en la población de Dzonotchel

En una comunidad del sur del Estado avanza un innovador proyecto social

Una ventana a la esperanza se ha abierto para los apicultores yucatecos gracias a una iniciativa impulsada por directivos del Centro de Competitividad de México (CCMX) que busca darles a los productores las herramientas necesarias para organizarse, mejorar sus procesos, ampliar sus horizontes mercantiles y obtener un precio justo por la miel.

Lograr los estándares de calidad y los procesos productivos como los de las grandes marcas, que se traduzcan en mejores ingresos para los apicultores, es el objetivo del proyecto que desarrollan entusiastas integrantes del Centro de Competitividad desde hace algunos meses en la comunidad de Dzonotchel, en el municipio de Peto, en el sur del estado.

Encabezados por Iván Rivas Rodríguez, director general del CCMX, los jóvenes Luis Alberto García Hernández, gerente de Financiamiento de ese organismo del Consejo Mexicano de Negocios, y David Ramírez Rodríguez, gerente de Vinculación Comercial, son dos de los principales impulsores del proyecto, para el cual han encontrado buena respuesta de aliados yucatecos en los ámbitos empresarial y académico.

Impulso a la pequeña empresa

El Centro de Competitividad es una institución que tiene como principal objetivo el impulso a las micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes), para volverlas más productivas, compartiendo con ellas mejores prácticas de las grandes empresas, detonando su crecimiento y el desarrollo económico y social del país.

En síntesis, lo que busca es cerrar la brecha de productividad y crecimiento entre las grandes empresas y las Pymes, convirtiendo a éstas en proveedores profesionales de aquéllas. Además, señala que respalda el crecimiento gestionando recursos financieros con condiciones óptimas para cada empresa.

El CCMX destaca que en sus siete años de existencia ha apoyado el desarrollo de más de 3,000 Pymes, ha logrado la conservación de 57,000 empleos y la generación de otros 4,000.

Como resultado del trabajo de consultoría, en promedio, las Pymes del CCMX aumentan 13% sus ventas, mejoran su productividad en 15% y reducen sus costos en 6%, precisa el organismo.

Parte de su trabajo lo desarrolla en Yucatán, principalmente en Mérida, donde ha colaborado con agrupaciones del sector privado como la Canacintra y la Cámara de Comercio, pero también con la Comuna meridana.

En una de sus visitas de trabajo a la capital yucateca, hace tres meses los directivos del CCMX recibieron una invitación para conocer una comunidad mayahablante: Dzonotchel, en Peto.

La invitación fue del colectivo Popolvuh, que está impulsando la educación bilingüe en Yucatán en el nivel bachillerato y quiere hacer algo también en el nivel universitario. “Que se fomente más la lengua maya”.

En charla con el Diario efectuada en días pasados en esta ciudad, Luis García y David Ramírez compartieron las siguientes experiencias:

Fuimos a escuchar las necesidades de una comunidad de bajos recursos y entre las cosas que se comentaron ahí surgió el tema económico social. El 60% de la comunidad se dedica a la apicultura, pero lamentablemente solo hay dos cosechas de miel al año y a veces no la venden. Algunos deciden guardar la producción para cuando haya mejor precio.

En el comercio justo se trata de que cada jugador en la cadena comercial gane lo justo. El apicultor se tiene que profesionalizar para cobrar lo justo.

La miel es muy rupestre, pero muy rica, orgánica.

Lo primero

Ahí es donde empezamos a ver qué se puede hacer para ayudarlos. Lo primero que salta a la vista es que no están organizados, cada quien jala agua para su molino.

Les planteamos la idea de trabajar en conjunto con sus compañeros apicultores. Entonces vimos un ejercicio interesante de democracia a nivel comunidad, con un papel muy importante de la mujer.

A raíz de esto, nos planteamos como meta involucrarnos y ayudarlos en lo que sí sabemos hacer, que es constituir una empresa. Pero no vamos solos, nos acompaña el poeta maya Pedro Pablo Chim Bacab, que es un vínculo con la comunidad.

Luego les planteamos los beneficios de una cooperativa y que para vender a precio justo hay que cumplir cuestiones como las certificaciones de calidad, de inocuidad, varias cosas que las grandes marcas ya tienen.

A raíz de todo esto nuestro director general, Iván Rivas, dijo que hay que ayudar a la comunidad en lo que sí podemos ayudar, que es en la parte empresarial. Por eso ya estamos viendo con una notaría cómo darle esta formalidad legal, jurídica, mercantil a la cooperativa para que pueda vender en otros mercados.

Una de las primeras tareas a cumplir es registrar a los apicultores en el Sistema de Administración Tributaria (SAT), pero la mayoría de ellos no tiene su Registro Federal de Causantes (RFC).

Por azares de nuestro trabajo, conocimos al rector de la Escuela Bancaria y Comercial (doctor Juan Carlos Prieto Sierra)… le platicamos lo que estamos haciendo y nos ofreció el apoyo total de su campus en Mérida (en la colonia Itzimná).

Acompañamiento personal

Los estudiantes de la EBC nos ayudan. Seleccionamos a 25 para que cada uno le dé acompañamiento a un apicultor para ayudarles a hacer el mapeo de procesos y tramitar su RFC; así ya podríamos meter los documentos a la notaría. Un experto en miel orgánica ya nos dijo que la miel tiene la calidad suficiente, pero hace falta un manual de procesos. Llevamos a los estudiantes a Dzonotchel porque tenían que visitar los apiarios para que se involucraran mejor en el proyecto.

Ésta es la esencia de lo que buscamos. Sabemos que habrá obstáculos, como en todo, pero se ha sumado mucha gente a colaborar, entre ella los estudiantes del Telebachillerato de Peto. Por lo pronto, 15 apicultores han dicho que sí le entran… La comunidad ya quiere crecer, generar sus propios recursos.

Esperamos que en el primer bimestre del próximo año ya estén legalmente constituidos, que tengamos buen avance en el mapeo de procesos, porque la siguiente cosecha es en abril y mayo.

La apicultura es un complemento de la milpa en esa comunidad. Ellos viven de la agricultura y cuando se complica su situación, algunos se van a Cancún a trabajar dos o tres semanas en una obra en construcción y luego regresan.

La motivación

¿Qué es lo que les motiva en un proyecto de este tipo siendo que ustedes no son yucatecos?, se les pregunta.

Finalmente todos somos indígenas —responden—, tenemos que hacer algo por las comunidades. Si algo nos caracteriza en el centro del país es el deseo de ayudar.

Nosotros somos muy cursis: cuando ayudamos a empresas a generar empleos lo primero que pensamos es que no son solo empleos, sino familias las que van a tener acceso a servicios médicos, a educación, calzado, vestido, alimentación, vivienda…

Nos basamos en la calidad humana, que es lo que da la fuerza para impulsar otros esfuerzos. Aquí la gente con la que nos hemos topado nos ha recibido bien.— Víctor Manuel Dzul Zum

Impulso empresarial

El Centro de Competitividad de México es una iniciativa del Consejo Mexicano de Negocios y apoya a empresas.

Experiencias

Llegó a trabajar a Mérida en 2016, con Juan José Abraham en la Canacome. Ha apoyado a proveedores de Dondé, Bepensa, Cemex, Bimbo, Palace Resort… a más de 100 empresas y hasta a la Comuna meridana. Además, desarrolla un proyecto para apoyar a los apicultores de la comunidad de Dzonotchel, en Peto.

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