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Exhortación empresarial

Una vista del Gran Hotel

Coparmex pide a las empresas que se registren

El sector empresarial yucateco recibió con alivio y optimismo la decisión del gobierno del Estado de poner en marcha la reactivación gradual de la economía, por lo pronto, como informamos, con el retorno a la actividad de los negocios contemplados en la primera fase, la llama Ola Uno.

“Es alentador que muchas empresas y giros de negocio puedan regresar a la actividad el próximo lunes, reanudando así de manera formal la actividad económica del Estado, algo que, como ya hemos señalado anteriormente, en verdad nos urge”, señala el Lic. Fernando Ponce Díaz, presidente de Coparmex.

Toca ahora a los empresarios, colaboradores y ciudadanos en general, cumplir responsablemente y a cabalidad con los protocolos y medidas de prevención indicados, agrega. “Es indispensable que sigamos acatando las disposiciones que las autoridades emitan ante la aún imperante situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo”.

Ponce Díaz destaca el contraste entre la forma responsable en que está actuando el gobierno estatal en estos momentos de crisis con la irresponsable indiferencia de las autoridades federales.

“El gobierno de López Obrador no ha apoyado a Yucatán. Absolutamente nada, ni a la sociedad, ni a los empresarios, ni al gobierno del Estado, es una realidad y es una pena”, denuncia. “Únicamente nos está causando problemas con su evidente incapacidad para manejar la emergencia. Su información no es confiable, está enredado con las estadísticas y con el tema de los famosos semáforos y su ineficiencia complica aún más las cosas”.

Es absurdo, señala, que la sociedad yucateca -los trabajadores sobre todo-, esté sufriendo las consecuencias de la desidia del gobierno federal, “que ha demostrado infinidad de veces que resolver este problema no le interesa”.

De acuerdo con el líder del sector empresarial yucateco, encender de nuevo los motores del aparato productivo del estado es urgente porque la afectación económica se ha trasladado a la cuestión social y la inactividad obligada por la contingencia está teniendo un impacto muy fuerte en la población.

Hace unos días, el gobernador, Mauricio Vila Dosal, admitió que debido al confinamiento se perderán más de 80,000 empleos en Yucatán, recuerda. Y en todo el país, la cifra alcanza dimensiones trágicas: según el Inegi, tan sólo en el primer mes de la emergencia sanitaria el coronavirus 19 dejó sin ingresos a más de 12 millones de mexicanos.

“Gran parte de la culpa del deterioro del mercado laboral está en la cerrazón del presidente López Obrador, quien no sólo se ha negado a considerar las propuestas de Coparmex para salvar millones de puestos de trabajo, principalmente la del salario solidario, sino tampoco ha mostrado un proyecto de política pública en ese sentido”.

La estrategia del salario solidario, que muchos países han adoptado con éxito, no ha merecido ninguna respuesta del gobierno federal, agrega. Lo peor es que no existe ni una sola política pública nacional que beneficie a los trabajadores, que busque proteger sus fuentes de sustento.

Y el deterioro claro que muestra el mercado del trabajo –y que continuará en descenso- incluye también el sector informal, comenta Ponce. En Yucatán, el 60% de los trabajos está en la informalidad y para esas personas que viven al día la afectación ha sido tremenda.

“Los apoyos de emergencia que con un enorme esfuerzo pudo ofrecer el gobierno estatal cumplieron su cometido en abril y mayo, pero ya estamos en junio y la situación no mejora. De seguir así las cosas podríamos tener escenarios complicados en el Estado”.

El presidente de Coparmex pide a las empresas que cumplan los requisitos para poder contar con el permiso de reapertura y les recuerda que deben inscribirse en el micrositio reactivacion.yucatan.gob.mx, donde se encuentran todos los protocolos de higiene y material técnico específicos a cada industria, así como material relevante al público para la reanudación de operaciones.

En la medida en que este parte del proceso se lleve, que nadie se salte las medidas de prevención marcadas por las autoridades, más y más negocios podrán, paulatinamente, reincorporarse a la actividad, señala.

“Nos toca hacer que la apertura sea ordenada, bien manejada y que cumpla los protocolos. Los yucatecos tenemos que estar unidos, porque ya vimos que no vamos a recibir ni el más mínimo apoyo del gobierno federal”, sentencia Ponce Díaz.

“Ante esta indiferencia, lo único que le pedimos al presidente es que si no quiere ayudarnos, al menos que no nos perjudique”, concluye.—DY

 

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