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Expertos difieren sobre ciclovías: necesidad Vs. utopía

En los últimos días concluyó la etapa de construcción de cuatro nuevos tramos de ciclovías en Mérida

Investigadores hablan del proyecto y de sus implicaciones

El tema de las ciclovías en Mérida confrontó a los arquitectos expertos en urbanismo que participaron en el más reciente Foro Megamedia: Marco Tulio Peraza Guzmán y Jorge Bolio Osés.

Las posturas son encontradas principalmente en cuanto a la justificación para desarrollar un proyecto de ese tipo en Mérida, al margen de las ventajas que pueda representar para la salud de las personas que utilizan con regularidad la bicicleta para transportarse o para hacer ejercicio.

Como publicamos, el Foro se efectuó a raíz de las posturas expresadas por candidatos a la alcaldía de Mérida en sus comparecencias como parte de un ejercicio del Diario con los 10 aspirantes, en días pasados. En esta tercera y última entrega del Foro, nos referimos a las ciclovías y la deforestación de la zona urbana.

Ciclovías, una necesidad

En opinión del doctor Peraza, las ciclovías son una necesidad no solo para quienes quieren hacer ejercicio, sino para aquellos que quieran ir a su trabajo de una manera más económica, porque definitivamente el transporte público para la gente de bajos ingresos y familia numerosa es casi imposible.

Hay cifras que nos hablan de una gran cantidad de personas que usan la bicicleta o el triciclo para ir a su trabajo cotidianamente, dijo. Ante esa realidad, es necesario hacer una red que atraviese la ciudad, por el Centro, aprovechando esos carriles que se usan para estacionar coches. Para estos autos, se puede pensar en hacer algún tipo de estacionamiento en algunas manzanas.

Lo idóneo es dotar a Mérida de una red de ciclovías como alternativa al transporte, apuntó. Esto es perfectamente factible, si se va haciendo poco a poco, conectando con las comisarías y las poblaciones cercanas a los entronques para acceder al Centro o atravesar la ciudad. Hay que ver a Mérida ya no solo como un lugar para que circulen coches y camiones, sino también para vehículos no motorizados. Hay que darles su lugar.

El arquitecto Peraza consideró que los cambios siempre crean insatisfacción en algunas personas que ven afectados sus intereses, pero hay que pensar en la ciudad: estas cosas no son afectaciones graves. Por el contrario, insistió, lo más grave es no contar con estas alternativas de traslado que son económicas, sustentables y apropiadas para gente de escasos recursos.

¡Amén!

Enseguida, el doctor Bolio Osés intervino para expresar su desacuerdo: “En este caso le diría a mi amigo y colega Marco Tulio, ¡Amén! Creo que es una utopía... El hecho de intentar invertir la pirámide de la movilidad poniendo por encima al peatón requiere de muchos pasos previos”.

En esto de las ciclovías —continuó—, yo no encuentro los estudios que fundamentaron los proyectos. No sé en qué se basaron para estos traslados, no sé si hay estudios suficientes sobre el destino y número de ciclistas, de frecuencias de viaje.., en fin, esto ha dado como resultado que se invierta una cantidad enorme de recursos, pasando por encima de otras prioridades como el tema del transporte colectivo de pasajeros.

Cuando las autoridades ponen como ejemplo ciudades que funcionan con mucha bicicleta, añadió, estamos hablando de ciudades que primero resolvieron el problema del transporte colectivo con medios masivos tipo metro, ya sea subterráneos o superficiales; esto no lo tenemos en Mérida.

Entonces, primero vamos a resolver el problema del transporte colectivo antes de emprender obras de infraestructura tan ambiciosas que no sé si se sustenten, enfatizó.

En cuanto a la deforestación de la ciudad, Peraza Guzmán dijo que gran parte del problema tiene que ver con la manera como se han diseñado los fraccionamientos en las últimas décadas. El principal problema es el de los fraccionamientos sin árboles, indicó. Revertir eso implica ampliar el ancho de calles y banquetas, generar mucho más arborización y, desde luego, promover los parques públicos.

Hay una gran cantidad de predios baldíos, de grandes dimensiones, incluso de propiedad pública o estatal, que podrían orientarse en ese sentido, señaló. Uno de los casos es el de La Plancha, donde ahora se está reduciendo la posibilidad de hacer ahí un gran parque porque insisten en poner la terminal del tren.

Bolio Osés manifestó que en este aspecto sí coincide con el doctor Peraza y expresó su deseo de que lo de La Plancha no arrase con lo que queda y se sature con una serie de equipamientos y megaproyectos, algunos un poco faraónicos, y que se deje una buena dosis de área verde, para beneficio no solo de la zona, sino de toda la ciudad.— Víctor M. Dzul Zum

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