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“Falta cultura cívica”

Observa, mira con una visión externa. La percepción de Raúl Sapién Santos es que Yucatán es una de las entidades más seguras del país. Sin embargo, el presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada advierte de señales que podrían cambiar ese panorama.

Raúl Sapién Santos, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada

Carlos Cámara Gutiérrez

Licenciado en Derecho por la Universidad del Pedregal, Sapién Santos preside la asociación que aglutina a más de un centenar de empresas de seguridad privadas con servicios de guardias intramuros, custodia de bienes y personas en transporte, investigación, videovigilancia para la protección del sector empresarial o institucional.

Creada hace dos décadas, el líder del Consejo Nacional de Seguridad Privada ofrece sus puntos de vista sobre la situación que prevalece actualmente en el estado, en la capital yucateca es el tema que domina, basado en datos aportados por la agrupación que dirige y en censos o recuentos de instituciones oficiales y de otras entidades que tienen como meta principal medir el nivel de estabilidad social, según los índices delictivos nacionales y regionales.

¿Cuáles son los cinco principales delitos que se cometen en Yucatán, según sus propias evidencias?

Yucatán es un estado tranquilo, con una ciudad, Mérida, muy próspera, donde hay una calidad de vida importante. Además, el estado tiene un entorno natural bello, zonas arqueológicas y turísticas de reconocimiento mundial. La calidad de vida se refleja en la percepción de la seguridad, pero en los últimos años la afluencia de personas provenientes de otros puntos del país, que se han centrado en la capital, impacta el incremento de la actividad delictiva. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización del Inegi del año pasado y nuestros propios reportes, el principal delito es el robo, en todas sus modalidades, principalmente a casa habitación, con el 39.5%. Le siguen el fraude, con el 23.1%; extorsión, 15.8%; amenazas verbales, 12.8%, y lesiones, 4.5%, respectivamente. Sin embargo, estos datos reflejan las denuncias o carpetas de investigación de las personas que formalizan una acusación, ya que hay otras más que no lo hacen y no forman parte de las estadísticas oficiales.

Un hecho palpable es el aumento o las denuncias de casos de violencia de género, de feminicidios en Yucatán. En comparación con otras entidades, ¿qué lugar ocupa el estado a nivel nacional?

Según cifras oficiales, en el país se han denunciado 706 casos de feminicidios de enero a octubre de 2018 a nivel nacional. En lo que respecta al trimestre de julio a septiembre se registraron 223 casos en el país, y Yucatán se ubica en el lugar 23 entre las entidades, muy por debajo de la media nacional. Según los reportes de la organización Semáforo Delictivo Nacional hay un índice de casos por cada 100 mil habitantes de 0.2%. A pesar de que, según los más recientes censos, que indican que hasta octubre pasado se cometieron 74 feminicidios en la República, de los cuales siete ocurrieron en Yucatán, no se debe bajar la guardia. Hay que atacar de raíz el problema de la violencia de género que afecta el tejido social. La prevención, por medio de una buena cultura cívica es primordial para que se respete a la mujer. Hay programas, canciones en las que se atenta contra la mujer, y prevalece una cultura machista que sigue considerando a las mujeres como el sexo débil. Si no se trabaja en esos rubros, los casos de feminicidios seguirán aumentando en Yucatán, en el país.

A pesar de la negación de las autoridades, ¿hay presencia del crimen organizado en Yucatán?

No podemos taparnos los ojos. El crimen organizado está presente a nivel nacional y Yucatán no es la excepción. Por años, las instituciones policíacas consideraron a la península de Yucatán un trampolín para el tráfico de drogas de Sudamérica con el norte de México, con Estados Unidos. No hay evidencias de que en Yucatán, en Mérida operen grandes bandas o cárteles de la droga, como llevar al cabo secuestros, extorsiones u otros tipos de delitos, pero es una realidad que no se puede ocultar, y lo demuestran las capturas de cabecillas, de criminales de varias células delictivas que tienen participación en otras entidades del país.

Hay pruebas de que Yucatán, Mérida en particular, es refugio de capos y familiares del narco ¿A qué se debe esa situación?

Yo no veo a Mérida como un santuario para los jefes de los cárteles de la droga, porque no son protegidos por una red de complicidades. Lo que sí es importante destacar es que los grupos delictivos escogieron a la ciudad para resguardar a sus familiares, lo que obedece a la propia seguridad que representa Yucatán y la calidad de vida que hay, que caracteriza a Mérida.

Los jefes narcos saben que no van a tener problemas sus familias o parientes porque no es una plaza donde haya operación o una lucha de poderes entre cárteles de la droga. Sin embargo, esa misma situación podría contaminar el entramado social. Se requiere impulsar una justicia de reconstrucción del tejido social y todo comienza con una cultura cívica, respetar el Estado de Derecho, generar modelos, ejemplos de civilidad. Además, hay que evitar a toda costa que en los cuerpos de seguridad se infiltre el poder del narcotráfico, continuar con los controles de confianza en los elementos policíacos, capacitar a los agentes de todos los niveles, que gocen de buenos ingresos que les permita el desarrollo de la carrera judicial con el fin de recuperar la confianza de los ciudadanos. También hay que blindar no solo a los cuerpos policíacos, sino a los representantes de las instituciones de procuración e impartición de justicia.

También hay testimonios, pruebas de lavado de dinero de origen ilícito que se invierte en bienes raíces e incuso en equipos de fútbol profesional, ¿cuán grave es el hecho?

La presencia del crimen organizado para lavar dinero, por medio de la compra de inmuebles e incluso otro tipo de negocios, incluido el relacionado con el deporte, tampoco es una singularidad en Yucatán. Las instituciones oficiales cuentan con herramientas, con normas para regular y evitar esas ilegalidades con dinero sucio, en muchas ocasiones proveniente del narcotráfico. Está la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, que establece la regulación de las actividades económicas consideradas por esa reglamentación como vulnerables. La “Ley antilavado” es eficaz siempre y cuando se cumpla para los fines para la que se aprobó. En el Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018 que presentó el presidente Andrés Manuel López Obrador se revisan otras medidas para la extinción de dominio de los bienes económicos derivados del narco.

Como experto en seguridad, ¿qué aconsejaría a las autoridades policíacas y de seguridad para evitar que Mérida deje de ser, como se dice, el estado más seguro del país?

No permitir que los cuerpos de seguridad y policíacos sean infiltrados por el crimen organizado. Que en particular los altos y medios mandos respeten el Estado de Derecho, y sirvan como ejemplo para sus subordinados. No hay policías malos si no hay jefes o superiores negativos. Si hay una buena autoridad, directores o jefes policíacos que actúen apegados a derecho, que cumplan los protocolos de actuación vigentes, seguro el patrón se replicará, pero si por el contrario se corrompen por el crimen organizado las repercusiones serán desastrosas.

 

Consejo Nacional de Seguridad Privada Historia

Dirigente

El Consejo Nacional de Seguridad Privada, que encabeza el licenciado Raúl Sapién Santos, es una asociación civil que se creó en Ciudad de México en 1995.

Orígenes

El Consejo surgió por la inquietud de un grupo de empresarios del ramo, preocupados por la falta de comunicación del gremio, de liderazgo ante las autoridades federales, estatales y legislativas, por la vulnerabilidad ante su carente representatividad, y por la proliferación de empresas “pirata” de seguridad privada que han generado desprestigio a esta actividad profesional.

Vínculo con autoridades

Hoy, es la agrupación más importante de empresarios de seguridad en el país e interlocutor nacional con las autoridades locales, federales y legislativas. Han creado un vínculo, mediante el cual participan en importantes actividades relacionadas con la seguridad privada en México.

Primer líder

El primer presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada fue el licenciado Juan Carlos Domenzain Arizmendi, durante el período 1996-99.

Socios activos

El consejo actualmente agrupa a más de 100 empresas en todo el país, son parte del Consejo y aportan soluciones, con el fin de defender los intereses del gremio.

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