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Familia de Mérida, víctima de estafa telefónica; les roban 10,000 pesos

Foto: ilustrativa.
Foto: ilustrativa.

MÉRIDA.—La estafa telefónica conocida como “la patrona” o el “sobre amarillo” afectó a una familia del fraccionamiento Las Américas que perdió $10,000.

Dijo que era hermano de la dueña

El hecho sucedió ayer martes al mediodía cuando llamaron a la casa y contestó la empleada doméstica, de origen chiapaneco y que apenas habla español.

Quien llamó, a través del número (521) 33 2957 2334, se hizo pasar como el hermano de la dueña de la casa y solicitó un sobre en el que había dinero.

Ordenó hacer el depósito

Dijo que el sobre se le olvidó en un cajón y le ordenó a la empleada que tenía que depositarlo a una cuenta.

Tras manipularla mentalmente y decirle que si no seguía las indicaciones la iban a despedir, el estafador le pidió a la empleada que le diera su número de celular para marcarle allí y poder guiarla hacia el lugar dónde estaba el sobre de dinero.

Ya con el celular, los estafadores realizaron una videollamada y fueron guiando a la empleada, quien por fin dio con un cajón donde justamente había un sobre con $10,000.

Se averiguó que, en realidad, el marido de la patrona había puesto el dinero en ese sobre para hacer unos pagos.

Caminó a la tienda

Una vez con el dinero, la empleada fue manipulada para que fuera a una sucursal de Banamex a hacer el depósito, pero como no sabía dónde había uno el estafador le pidió su dirección — de la casa — para pedirle un taxi.

La empleada brindó la información, pero al final le dijeron que mejor fuera a una tienda de conveniencia.

La joven, convencida de que la llamada era por órdenes de su patrona, salió de la casa y caminó trece cuadras para hacer la transacción. La mujer en todo momento estuvo alerta de que si no lo hacía — la transacción — la iban a despedir y que tampoco debía llamar a nadie pues si el patrón se enteraba que la señora pedía el dinero la iba a meter en problemas.

Una vez en la tienda, los empleados le dijeron que no puede depositar tal cantidad, pues lo máximo es $5.000. La joven, desesperada, les dijo a duras penas que era necesario, por lo que los empleados finalmente le indicaron que le harían dos transferencias.

Hecha la transacción, el estafador le pidió que les mande la imagen de la ficha de los depósitos. Una vez que hizo todo lo que le indicaron regresó a la casa.

Cuando los patrones llegaron, la empleada le preguntó a la señora si ya se contactó con su hermano y le contó todo lo que había pasado.

“Ella no lo entendía”

“Por más que le expliqué que nos habían extorsionado, ella no lo entendía y decía que era yo la que había ordenado todo, pues en la llamada se escuchaba también la voz de una mujer“, dijo la señora afectada al Diario.

“Le lavaron la cabeza por teléfono”, lamentó.

La afectada contó que es la segunda vez que en su casa entra una llamada de ese tipo, pero en la primera ocasión la empleada — era otra — no encontró dinero pero sí dio datos personales.

Sin denuncia

La afectada no puso denuncia, pues la primera vez que le ocurrió las autoridades solo le dijeron que al recibir llamadas de ese tipo hay que colgar.

Sin embargo, exhortó a la población a estar alertas y también a concienciar a los empleados de las tiendas de conveniencia de que si ven situaciones anormales lo reporten o no hagan las transacciones.

Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública la extorsión telefónica en 2017 generó pérdidas económicas por $7.749,486, y en 2018 se generaron 1,811 llamadas de este tipo, la mayoría procedente de Apodaca, Nuevo León; Altamira, Tamaulipas; Puente Grande, Jalisco, y Ciudad de México.

“No te enganches”

Para evitar más extorsiones en diciembre del año pasado se lanzó la campaña “No te enganches” en la que se pide a los ciudadanos que en caso de recibir una llamada de este tipo, conserven la calma, cuelguen, anoten el número y llamen al 9-1-1. — Iván Canul

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