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Freddy Espadas Sosa: Educación superior y pandemia

Inminente inicio de cursos

La educación superior comprende un universo nacional de 3 millones 943 mil estudiantes de ingenierías, licenciaturas, maestrías y doctorados, quienes son atendidos por 414 mil docentes en 5,535 instituciones educativas de los sectores público y privado.

Para el caso de Yucatán, en ambos sectores la educación superior comprende 75,800 alumnos que estudian en 135 establecimientos escolares bajo la conducción de 7,818 docentes. Este nivel educativo abarca la educación universitaria, normal y tecnológica.

Pues bien, por estos días en que rendimos tributo de gratitud a los Padres de la nación mexicana, las instituciones de educación superior (IES) están dando inicio al ciclo escolar 2020-2021 en el marco de una situación inédita provocada por los efectos perniciosos de la pandemia del Covid 19, circunstancia que las ha obligado a hacer un enorme esfuerzo de adaptación —tecnológica y organizacional— a las exigencias derivadas de este impactante fenómeno.

Por indicaciones expresas de las máximas autoridades educativas y sanitarias del país y de nuestra entidad, la inmensa mayoría de las actividades académicas tendrán que realizarse en la modalidad virtual, como está ocurriendo en los otros niveles educativos.

A decir verdad, la complejidad de la labor que llevan al cabo las IES implicó que la pandemia impactara de manera señaladamente adversa sobre su funcionamiento, al trastocar abruptamente el desarrollo de sus funciones sustantivas de docencia, investigación, extensión y difusión de la cultura.

Así por ejemplo, de buenas a primeras las IES se vieron ante la imposibilidad de dar adecuada continuidad a la investigación científica y tecnológica, pues en los hechos se paralizaron las actividades en laboratorios, los trabajos de campo y de archivo, amén de la imposibilidad de realizar las prácticas profesionales y el servicio social implicados en los procesos de formación de nuestros usuarios.

Ante este panorama poco aleccionador, en julio pasado la Asociación Nacional de Instituciones de Educación Superior (ANUIES) emitió el documento orientador “Hacia la construcción colectiva de la nueva normalidad en la educación superior”.

En dicho documento se expresan las siguientes reflexiones que son de interés general:

a) La emergencia sanitaria y económica ha puesto de manifiesto la crisis civilizatoria en que nos encontramos, pues mostró en toda su crudeza la magnitud de las desigualdades sociales, los impactos ambientales de nuestras actividades, las distorsiones del sistema económico y la fragilidad del sistema político vigente.

b) El país necesita una nueva normalidad que debe ser construida democráticamente, a fin de arribar a un orden social, cultural, económico y político distinto al de hoy, que nos coloca como uno de los países con mayor pobreza y desigualdad en el orbe, cuestionable posición que ha sido acentuada por los impactos de la pandemia en curso.

c) La nueva normalidad no se puede lograr en un solo día ni desde las individualidades, pues constituye un reto democrático que reclama la participación activa y comprometida de la sociedad y del gobierno. Se considera fundamental la contribución de las IES para lograr esta transformación.

d) La ANUIES también es muy clara al señalar lo difícil que será planear el restablecimiento gradual de las funciones sustantivas de las IES, toda vez que el nuevo coronavirus continuará existiendo y seguirá afectando nuestros estilos de vida y la forma en que interactuamos, limitando la cercanía y los hábitos a los que estábamos acostumbrados.

En resumen, la nueva realidad nacional nos exige un cambio en las actitudes y prácticas sociales y culturales, partiendo de la premisa de que el conocimiento, la educación y la cultura serán factores fundamentales para afrontar y superar la emergencia sanitaria.

En esta tesitura de análisis, se colige que, por paradójico que pueda parecer, la contingencia sanitaria arroja grandes enseñanzas y plantea oportunidades y desafíos a las IES, en razón de que la crisis conlleva la semilla de la innovación, la creatividad y la transformación.

Ante la emergencia nacional a que nos enfrentamos, las IES han patentizado y seguirán patentizando su relevancia y compromiso social, ya que sus comunidades académicas se han vuelto más empáticas y solidarias con los grupos más vulnerables de la sociedad.

Así las cosas, y con la nunca apagada añoranza por la vuelta a la presencialidad educativa, la apertura del ciclo 2020-2021 nos exigirá tensar al máximo nuestras capacidades y competencias, a fin de brindar la mejor atención posible a quienes servimos y por los que existimos como IES: nuestros alumnos, alumnas y egresados. Que así sea.— Mérida, Yucatán.

canek_1999@yahoo.com.mx

Doctor en Educación. Director de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán

En resumen, la nueva realidadnacional nos exige un cambio enlas actitudes y prácticas sociales y culturales....

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