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Guadalupe, un barrio de peculiar y vasta historia en un libro

La iglesia y el parque del barrio de Guadalupe

Símbolo campechano

Una travesía de cuatro siglos, a veces por aguas pacíficas y otras turbulentas, es la historia que registra, como en un diario de navegación, uno de los barrios simbólicos de la Ciudad de las Murallas.

El arqueólogo Luis Millet Cámara, investigador del Centro INAH Yucatán, atisba entre la bruma del pasado y descubre su más reciente obra “Vecinos de Guadalupe, Campeche: su única patria, la mar”, un estudio que bosqueja algunas de las principales características de uno de los más antiguos e importantes suburbios de la colonial urbe.

En 120 páginas, el historiador narra en seis episodios el estrecho vínculo de la pesca y las artes del mar, la primera, una de las actividades preponderantes de Campeche, a partir de su origen precolombino en el cacicazgo de Ah Kin Pech, y la otra, posteriormente durante la conquista y dominación española.

Además, analiza la población que ocupa la jurisdicción, más allá del Centro campechano, su arquitectura y los linajes dominantes que alcanzaron fortuna.

“Profundizar un poco más en la historia de la ciudad de Campeche, y en particular en el barrio de Guadalupe, que desde su nacimiento tiene un carácter muy peculiar es uno de los propósitos esenciales del libro”, indica el arqueólogo Millet Cámara.

Con una trayectoria profesional de más de 45 años que arroja decenas de libros, artículos, ensayos y colaboraciones, el autor recrea a los habitantes del asentamiento campechano, que dependía fundamentalmente de lo que le brindaba la bahía del puerto peninsular.

“La población de Guadalupe vivía y dependía del mar. Habían numerosos marineros, bastantes pilotos de barcos, personas con muchas capacidades y conocimientos porque eran los encargados de guiar las embarcaciones a sus destinos, y uno o dos comerciantes durante el siglo XVII”, precisa.

“Sin embargo, en el siglo XVI, en el barrio de San Román ya existía la tradición entre sus habitantes de construir barcos de calado aceptable, como bergantines y goletas, y sus principales clientes eran los navieros campechanos, hasta que comenzó a declinar la actividad y prácticamente desapareció el astillero principal de Campeche”, abunda el experto.

Pobladores

A diferencia de otras villas y ciudades de la Península en la que los mayas constituían el grupo dominante, el director de varios proyectos arqueológicos precisa que en el barrio de Guadalupe de Campeche residían básicamente blancos, mestizos, mulatos y escasos indígenas autóctonos, lo que también le da un matiz muy especial.

“Entre los años que abarca el trabajo es notorio, según los libros de matrimonio de la iglesia, donde se asienta el origen de los novios, que en el suburbio el conjunto más relevante eran los que procedían de Campeche, pero el segundo grupo provenían de España, de las regiones costeras, como las islas Canarias y Baleares, de Galia, Andalucía y Cataluña, donde se ubican los principales puertos hispanos, y su principal fuente de trabajo estaba ligada a la marina campechana”, detalla.

El arqueólogo Millet Cámara subraya que el auge que tuvo la marina de Campeche durante los años de 1750 a 1850 se refleja no sólo en la economía, sino también en la fisonomía de las edificaciones, más refinadas, y sobre todo en la población de la ciudad, que en la primera mitad del siglo XIX superaba los 20,000 habitantes, una concentración mayor a las de otros puertos del litoral del Golfo de México, como Veracruz y Tampico.

Arquitectura

A pesar del paso del tiempo, el arqueólogo Millet resalta que al barrio de Guadalupe se le considera señorial, ya que conserva mucho de la fisonomía arquitectónica de los siglos XVIII y XIX.

“Las casonas son evidencia del esfuerzo y audacia de sus pobladores, marinos que surcaron los mares y le dieron prosperidad al suburbio”, explica.

Abolengos

Entre los diversos linajes asentados en Guadalupe, especifica el investigador, están los Pezet, de origen francés, dedicados a la marina.

“Una de las familias más tradiciones ligadas a la actividad marítima son los Molina, que datan del siglo XVII, pilotos, maestres, capitanes o propietarios de barcos”, concluye el arqueólogo Millet.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

Suburbio colonial Detalles

En la obra del barrio de Guadalupe, hay un capítulo sobre hechos religiosos.

Virgen de Guadalupe

“En el siglo XVI, la iglesia del barrio campechano estaba bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe de Extremadura, pero en el siglo XVIII se incrementó la devoción a la imagen de la Reina del Tepeyac”, relata el arqueólogo Luis Millet Cámara.

Templo

“A mediados del siglo XIX, la familia López reformó la iglesia, que se restauró de 1840 a 1850, como se conoce ahora”, agrega.

No a la venta

El libro “Vecinos de Guadalupe, Campeche: su única patria, la mar”, no está a la venta, pero se puede consultar en las bibliotecas del Centro INAH y de la Uady.

Cartón de Tony: Siguiendo el protocolo

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