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Habrá más “malls”

La nueva tendencia en los centros comerciales es convertirlos en puntos de encuentro para el esparcimiento familiar

La construcción de centros comerciales en Mérida seguirá creciendo en los próximos años, pero ahora con características distintas, según las necesidades de cada sector

Pese al acelerado crecimiento de los centros comerciales en Mérida y de la infraestructura comercial en general, éstos seguirán aumentando en los próximos años, ya que el mercado aún no se satura y queda espacio para la expansión, afirman expertos consultados por el Diario.

Por esto, en el futuro no solo veremos más centros comerciales tradicionales, sino también otros de carácter mixto o híbrido, y otros llamados “malls de barrio”, añaden los especialistas.

La ciudad tiene todo para seguir creciendo como un polo muy atractivo para la inversión comercial, por su gran masa de consumidores y por el crecimiento económico de Yucatán y el aumento del ingreso de las familias, que fueron factores claves para el crecimiento de la infraestructura comercial de la ciudad en la última década.

“Boom”

Según estudios realizados por la consultora TEP, especializada en centros comerciales, de 2008 a 2018 la oferta de locales comerciales pasó de tres millones a 13 millones de pies cuadrados, equivalentes a entre 279,000 y un millón 209,000 metros cuadrados.

Este “boom” en el crecimiento de los almacenes y tiendas de autoservicio y de los “malls” se debió además, en parte, al impulso económico que recibieron sus constructores de los fondos financieros de Estados Unidos, que optaron por invertir en infraestructura comercial en el país, afirma Javier Vargas Manatou, director de TEP.

Factores

En Mérida la mayor parte de las plazas comerciales han recibido financiamiento de estos fondos que, según cálculos del International Council of Shopping Centers (ICSC), invirtieron más de cinco mil millones de dólares en México, que equivale al 60 por ciento de toda la inversión en los llamados “malls”.

El crecimiento de los centros comerciales en Mérida se explica también porque aquí, hace años, la tierra era más barata que en otras zonas de la República.

Eso aumentó la rentabilidad de esos locales, lo que motivó a los desarrolladores a construir más locales y a empezar a salirse del norte de la ciudad para atender otros mercados, como ocurrió en el Oriente con Plaza Sendero, un centro comercial para consumidores de la clase C y D.

Aunque el número de plazas comerciales y supermercados en Mérida creció mucho en los últimos años, este índice demuestra sólo el inicio del auge comercial en la ciudad, “por lo que todavía el mercado está en alza”, advierte Vargas Manatou. Esto es así, entre otras cosas, dice el entrevistado, por el aumento de la población de nivel socio-económico medio bajo de Mérida.

“En colonias del centro y sur de la ciudad ya se tiene la masa poblacional, que fue desatendida mucho tiempo”, añade el especialista de TEP.

“En ese sector hay niveles de ingreso significativos y necesidades de compra de todo tipo, por lo tanto, es un mercado muy bueno para aprovecharlo y es más de la mitad de la ciudad”, dice.

“Hay todavía demasiado espacio por cubrir en Mérida y en el interior del estado, y mucho dinero disponible para financiar esa expansión, de modo que creemos que seguirá el crecimiento de la infraestructura comercial en la zona”, afirma Vargas Manatou.

Sin saturación

También agrega que el punto de saturación comercial de Yucatán no llegará sino hasta dentro de varios años, si no es que en décadas, porque aún no se registra un proceso generalizado de desplazamiento de los otros establecimientos de venta de alimentos y enseres al por menor y porque la entrada de los supermercados a colonias del oriente, poniente y parte del sur de Mérida y hacia ciudades del interior del Estado, está en pleno proceso.

Los supermercados y centros comerciales seguirán avanzando en Yucatán, además, explica Vargas Manatou, por el interés de los consorcios dedicados al comercio al menudeo de buscar nuevos mercados, luego de saturar las grandes ciudades.

Demanda

En el país hay aproximadamente 150 marcas de tiendas con capacidad para instalarse en centros comerciales del interior de la República y muchas de ellas no pueden crecer porque no hay suficiente oferta de espacios comerciales.

Estas empresas son las que presionan para la construcción de más espacios, aunado a otros factores como la creciente urbanización de Yucatán y la consolidación de una masa de consumidores menores de 40 años —el 56% de la población de Mérida, que es muy proclive a comprar en el súper o un “mall”—, así como al aumento de la participación de las mujeres en la fuerza laboral (el 40% de la Población Económicamente Activa), que impulsa la demanda de alimentos procesados para ahorrar tiempo en la cocina.

Otro factor es el continuo crecimiento de la economía yucateca, que aumentó los ingresos familiares y las compras al menudeo y también un elemento más que es muy importante, según me han dicho varios desarrolladores de centros comerciales, añade Vargas Manatou: el incremento de las remesas familiares provenientes de Estados Unidos que generan un mayor flujo de recursos en la población e incentiva el consumo en súpers y “malls”.

Turistas

“Las personas usan el dinero de las remesas para cubrir satisfactores básicos y secundarios de consumo. Por eso, los supermercados pasan por un buen momento, insiste el especialista.

Asimismo, otro hecho que explica el auge de los centros comerciales, dice Vargas Manatou, es un fenómeno poco cuantificado pero importante: el dinero que gastan los turistas. No sabemos con precisión la cuantía de estos recursos, afirma, pero es un factor en la economía, que empuja el ingreso de forma significativa e impacta en las ventas minoristas.— HERNÁN CASARES CÁMARA

Centros comerciales, mixtos y más chicos

En el futuro, los “malls” serán como “tiendas de barrio”

Los centros comerciales del futuro en Mérida no serán necesariamente las grandes moles de cemento, sino “malls” con otro formato, mixto o más híbridos, como los que ya se empiezan a ver en algunas zonas del norte de la ciudad, donde la diversión es un atractivo “ancla”, afirma Felipe Anaya Rodríguez, analista de la empresa de consultoría Lhinbo Realty, de Ciudad de México.

Los nuevos centros comerciales no serán necesariamente los grandes ‘malls’, sino que éstos darán paso a otro tipo de formatos, más chicos, donde el usuario satisfará sus necesidades básicas de entretenimiento y otros servicios”, considera Anaya Rodríguez.

“En lugar de las tradicionales tiendas ‘ancla’, los centros comerciales del futuro serán locales mixtos con cuatro o cinco buenos locatarios con diversidad de productos que, en conjunto, se convertirán ellos mismos en un atractivo ancla”, reitera el especialista.

Nueva tendencia

La nueva tendencia, dice, es tener un área de entretenimiento, de servicios y de moda, que se convierta en un punto de encuentro para el esparcimiento familiar.

“Otra modalidad que crecerá en el futuro es la de pequeñas plazas comerciales o ‘street centers’, que cumplen las necesidades de los habitantes de un área de influencia. Éstos con una especie de grandes tiendas de barrio, en donde el usuario encuentra diversos servicios y oportunidades de compra”.

Lugares de juego

Según Anaya Rodríguez, uno de los retos importantes de los constructores de centros comerciales en México es precisamente no saturar algunas zonas o ciudades con la construcción de varios centros.

“Por eso los desarrolladores ya empezaron a planificar centros comerciales divididos por especialidades e incluso ubicados al lado de otros ‘malls’ para aprovechar el tráfico que un centro puede generar a otro vecino”.

Anaya Rodríguez indica que él ha visto en California un “mall” pequeño frente a un inmenso Outlet Center.

“Por supuesto, el centro comercial pequeño tiene tiendas ‘ancla’ distintas a las del gigante y de ese modo se complementan. Eso, creo, es lo que los yucatecos podrán ver en los próximos años en puntos de Mérida”.

Otra transformación sería la conversión de los centros de entretenimiento en los nuevos instrumentos para atraer al público a los centros comerciales. “No sólo cines y restaurantes, sino particularmente locales de juegos”, añade el analista. “Esta tendencia ya llegó a Mérida y seguirá creciendo”.

Auge

Respecto al actual auge de los centros comerciales en la ciudad, el analista de Lhinbo Realty, señala que otro factor para explicar el “boom” de los supermercados y centros comerciales en Mérida es la popularización del crédito al consumo, a través de tarjetas de crédito.

Según Anaya Rodríguez, en Yucatán circulan 660,000 tarjetas bancarias y casi 395,000 tarjetas no bancarias, como la de los grandes almacenes.

Cambio de hábitos

Éste ha sido un factor decisivo en la expansión y desarrollo de los supermercados y “malls” en Mérida, pero no más importante que la masificación del refrigerador y del automóvil particular, subraya el entrevistado.

“El auto permite al consumidor acudir al supermercado y cargar mayores volúmenes de mercancías, en tanto el refrigerador le da la posibilidad de almacenar más tiempo los alimentos”.

De acuerdo con el experto, esto ha ocasionado cambios en los hábitos de compra y una fuerte competencia para los sistemas tradicionales de abasto, como son las tiendas de la esquina y los mercados.

“Con un refrigerador para guardar los alimentos las personas ya no necesitan ir al mercado todos los días, y con un auto pueden realizar sus compras fuera de la colonia”, concluye Anaya Rodríguez.— H. C. C.

Los ‘malls’ o centros comerciales del futuro serán pequeñas plazas o ‘street centers’, para cumplir las necesidades de los habitantes de un área de influencia

“Malls” Crédito

La proliferación de tarjetas de crédito explica el auge de los centros comerciales.

Tarjetas

Un factor que explica el “boom” de los centros comerciales en Mérida es la popularización del crédito al consumo, a través de tarjetas de crédito. Según el analista Felipe Anaya Rodríguez, en Yucatán circulan 660,000 tarjetas bancarias y casi 395,000 tarjetas no bancarias.

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