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Hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, tesoro cultural de Yucatán

Hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, una valiosa joya que guarda Yucatán

Hacienda Yaxcopoil in the Uman Municipality, state of Yucatan, Mexico on July 22, 2019. (Photo by Bénédicte Desrus)
Los espacios y rincones que resplandecen en la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, una joya cultural, arquitectónica e histórica de Yucatán.- Fotos Archivo Hacienda Yaxcopoil

Cruzar el umbral del arco de reminiscencias moriscas que preside la entrada principal de San Gerónimo Yaxcopoil es como empezar una travesía por los anales de la historia del Mayab.

A diferencia de otras fincas que se adecuaron para hoteles o espacios de eventos sociales, caminar por los rincones de la añeja edificación es hallar uno de los tesoros culturales más genuinos y representativos de la época de las haciendas henequeneras.

Los álamos y ficus que con sus ramas abrigan la casa principal de la propiedad, erigida sobre un basamento prehispánico, son silenciosos testigos de la evolución de lo que hoy constituye un patrimonio histórico y arquitectónico de Yucatán.

Vista panorámica Yaxcopoil
Vista panorámica de la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, emblema arquitectónico de Yucatán.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

Hacienda Yaxcopoil, un legado de Yucatán

Conocer la rica, vasta cronología de la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, considerada una de las más importantes de México a principios del siglo XX, se condensa en 110 páginas, en un libro homónimo -de venta en Prohispen y la finca- que recrea, revive con textos e imágenes el pasado esplendoroso de un legado que sobrevive al paso del tiempo.

El arqueólogo Luis Millet Cámara, investigador del Centro INAH Yucatán, guía el recorrido historiográfico por la antigua finca en un itinerario de cinco capítulos en los que aborda con su experto conocimiento: El sitio arqueológico de Yaxcopoil, Yaxcopoil: su inicio como estancia ganadera, La hacienda maicero-ganadera, La hacienda henequenera y, finalmente, La hacienda turística.

La descripción detallada del reconocido historiador permite descubrir a fondo una de las casi mil haciendas henequeneras que entre 1860 y 1910 se dispersaron en la geografía yucateca durante el llamado período del porfiriato, cuando el cultivo del oro se pintaba de verde.

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¿Dónde está la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil?

A unos 33 kilómetros al suroeste de Mérida, aún se yergue majestuosa la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil, que se edifica en la primera mitad del siglo XVII sobre un importante conjunto de vestigios precolombinos mayas que le imprimen mayor relevancia y significado.

Dentro de la jurisdicción actual del municipio de Umán, la finca de Yaxcopoil, topónimo maya que significa "lugar de los álamos verdes", de acuerdo con el arqueólogo Millet Cámara es de las más emblemáticas por su estado de conservación, extensión y ubicación, en el centro del llamado mundo maya.

En su momento de mayor apogeo, la hacienda tenía unas 11 mil hectáreas, lo que la posicionó como una de las más grandes de Yucatán hasta la primera mitad del siglo XX, pero en la actualidad su extensión se reduce a menos del 3% de su antigua superficie.

Mapa hacienda Yaxcopoil

Primeros hacendados de Yaxcopoil

A partir de su primitiva edificación entre 1620 y 1640, la hacienda Yaxcopoil perteneció a varias familias a lo largo de cinco centurias de ascendencia, y no hay evidencias documentales que identifiquen a sus fundadores o primeros dueños.

"La información más antigua de Yaxcopoil data de 1772, cuando la estancia salió a remate y la adquiere el regidor Ignacio Rendón Chacón en un acto que se celebró con la presencia del alcalde ordinario de Mérida, Francisco de Anguas", cuenta el arqueólogo Millet.

Durante 13 años, añade, el regidor Rendón conserva la estancia, pero en 1785 decide venderla a Francisco Antonio de Castro, casado con María Rendón, y por el inventario que se presenta durante la transacción, se denota la importancia que ya tenía Yaxcopoil, su planta se valoró en $4,500 pesos oro.

Retrato Donaciano García Rejón
Donaciano García Rejón, dueño de San Gerónimo Yaxcopoil en la segunda mitad del siglo XIX.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

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Más dueños de la antigua finca

Además, el investigador confirma que la hacienda tuvo varios poseedores, pero a finales del siglo XVIII su dueño, el brigadier Miguel de Quijano Cetina pidió al arquitecto gaditano Santiago Servián que construyera el arco de tipo morisco que está en la entrada del corral principal.

"Esa arcada neoclásica con influencias moriscas es una de las obras de arte edificado más significativas de la arquitectura colonial en Yucatán", señala el experto.

"A la muerte del militar, la finca la vende su hermano Joaquín de Quijano a Manuel José Mugartegui el 17 de abril de 1833. Para ese período la casa principal ya cuenta con oratorio, sala, dormitorio, oficina y un amplio corredor, así como corrales cercados con muros de mampostería, con sus bebederos de piedra labrada", detalla.

Otros propietarios de la heredad fueron el doctor Ignacio Vado Lugo en la primera mitad del siglo XIX, revela don Luis, y quién realizaría las primeras siembras de henequén. A la muerte del médico de origen nicaragüense, en 1853 por la epidemia del cólera, sus hijos vendieron la hacienda a Donaciano García Rejón.

¿Quiénes son los dueños de la hacienda Yaxcopoil?

El actual propietario de la hacienda San Gerónimo es Miguel Fernando Faller Cervera, hijo de Francisco José Faller Manzanilla y Rosa María Cervera Cámara, sucesores de la familia de Donaciano García Rejón que adquirieron la finca en 1864, en la segunda mitad del siglo XIX.

Foto de Rosa María Cervera
Rosa Cervera Cámara de Faller, antigua dueña de la hacienda Yaxcopoil.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

Después del deceso de Donaciano García, la propiedad pasa a manos de su yerno, Fernando Cervera. Ya en 1900, su hijo Fernando Cervera García Rejón adquiere la hacienda hasta su fallecimiento en 1952. Así, la finca se le queda a su viuda, Pilar Cámara Zaldívar, quien tres años después la traspasa a sus hijos.

"En 1986, relata el historiador, Rosa Cervera Cámara de Faller, una de las copropietarias del lugar compra a sus hermanos la hacienda para luego traspasarla a su hijo Miguel Fernando", explica.

A partir de entonces, abunda el arqueólogo, Miguel Faller se dedica a preservar la finca, "para recrear el esplendor de una hacienda yucateca afrancesada, ecléctica, rodeada de álamos ancestrales que aún prevalecen en su entorno dando testimonio del origen de su nombre", reitera.

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Antecedentes precolombinos de la hacienda Yaxcopoil

Las construcciones postcolombinas de la heredad se levantaron en el sitio arqueológico de Yaxcopoil, a unos 25 kilómetros de la capital yucateca, precisa el exdirector del Centro INAH Yucatán.

"Está en un área conocida como las "Planicies del Norte", una de las partes en las que se dividió arqueológicamente la península de Yucatán, y fue objeto de varios trabajos especializados, el primero del doctor Wyllys Andrews IV en 1942, como parte del equipo de la Carnegie Institution of Washington", recuerda el investigador.

"Posteriormente y como resultado de los trabajos del Atlas Arqueológico de Yucatán, se determinó que el sitio se compone de tres grupos principales que cubren una gran superficie con numerosas estructuras de menor tamaño entre ellos, lo que infiere que debieron ser parte de un solo sitio arqueológico".

Vestigios precolombinos mayas
Algunos de los vestigios del sitio arqueológico donde se erigió la hacienda San Gerónimo Yaxcopoil.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

Los vestigios arqueológicos de Yaxcopoil

De hecho, el arqueólogo yucateco indica que el primero de los tres grupos prehispánicos identificados está a 1.5 kilómetros al noreste del casco de la hacienda, el segundo grupo fue aprovechado para la realización de la construcción del casco de la hacienda.

"En el conjunto arquitectónico más reciente de la hacienda es posible observar numerosas piedras con tallas prehispánicas en los edificios y se utilizaron las antiguas plataformas precolombinas para construir la casa principal y algunos de sus anexos", detalla don Luis.

"El tercer grupo al que se le denomina Ekuje (Huevo negro) se encuentra en torno a un cenote. Por su extensión y el tamaño de sus edificios este sitio recibió la categoría de segundo rango".

En la hacienda, reunidas en un pequeño Museo de Sitio, prosigue el historiador, se conservan numerosas piezas de cerámica que provienen de hallazgos realizados en el lugar, así como las columnas de piedra esculpidas, otras esculturas pétreas y objetos de uso cotidiano como metates y molcajetes.

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Imagen antigua hacienda Yaxcopoil
Entrada a la casa principal de San Gerónimo Yaxcopoil, fachada poniente, en 1900.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

La evolución de la hacienda Yaxcopoil

Al igual que muchas de las fincas que se establecieron a lo largo y ancho del territorio de Yucatán, relata el arqueólogo Millet Cámara, San Gerónimo Yaxcopoil comenzó en la primera mitad del siglo XVII como una estancia ganadera con amplias extensiones de tierra.

"Desde los inicios de la dominación española empezaron a surgir en torno a Mérida algunas estancias ganaderas con el fin de abastecer con sus productos a la nueva población; en general contaban con un corto número de cabezas de ganado vacuno y caballar, algunas colmenas y en ocasiones rebaños de ovejas", detalla.

Así, abunda el especialista, el "lugar de los álamos verdes", una especie de ficus también conocido en Yucatán como copó, prosperó como estancia ganadera, al igual que otras fincas de la época, como Itzincab o Ticopó.

Edificio de la hacienda Yaxcopoil
Corredor exterior de la casa principal de San Gerónimo Yaxcopoil, en 1900.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

Transición de Yaxcopoil de estancia a hacienda maicera-ganadera

"Para la primera mitad del siglo XVIII, la estancia de Yaxcopoil incluía en sus anexas a Cacao y Sambulá que en conjunto abarcaban una superficie de terreno de unas 20,000 hectáreas, y entre sus colindancias se menciona la de Peba al oriente, el pueblo de Chocholá al poniente, la de Hotzuc al norte y al sur el sitio se extendía hacia Muna", precisa el investigador.

De acuerdo con el doctor Herbert J. Nickel, que realizó durante décadas estudios sobre las haciendas en México y particularmente en Yucatán, también se refirió a la transición de estancia a finca con otras actividades adicionales en Yaxcopoil, que al final culminaron en el cultivo del henequén.

En su obra "Morfología social de la hacienda mexicana", el extinto profesor-investigador de la Universidad de Bayreuth, Alemania, escribe que San Gerónimo Yaxcopoil, "al igual que muchas fincas de la era colonial, en un principio fue una hacienda ganadera que además cultivaba maíz".

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Otro edificio de la hacienda Yaxcopoil
Fachada del antiguo taller para las maquinarias y equipo industrial henequenero de San Gerónimo Yaxcopoil.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

El apogeo de la hacienda Yaxcopoil y el oro verde

Aunque desde la época prehispánica el henequén se utiliza en Yucatán, después de la conquista española, en la entidad se continúa el aprovechamiento de la fibra para la elaboración de cuerdas, costales y otros objetos.

Y en el siglo XIX el cultivo del agave se incrementa ante la demanda de los productos de la fibra en Estados Unidos, con lo que la hacienda Yaxcopoil alcanza su mayor período de esplendor y apogeo arquitectónico y económico.

Reflejo de esa bonanza la ejemplifica el arqueólogo Millet Cámara en el texto dedicado a la hacienda, en la estipula que para 1871 "contaba con una máquina de vapor de 16 caballos de fuerza y con 4 ruedas raspadoras lo que nos indica que la actividad henequenera se encontraba en pleno crecimiento".

"Además, una década después, se construyó en la propiedad una amplia casa de máquinas, con 100 metros de longitud la cual tenía 8 ruedas raspadoras impulsadas por vapor, que fueron substituidas años después cuando se modernizó el proceso de desfibración".

Panorámica de cuarto de máquinas de hacienda Yaxcopoil
Panorámica de la añeja planta industrial, cuarto de máquinas, chimenea, talleres y bodegas de henequén de San Gerónimo Yaxcopoil.- Foto Archivo Hacienda Yaxcopoil

Yaxcopoil, de hacienda henequenera a museo de sitio

Luego del colapso de la industria henequenera a finales del siglo XX, ante el incierto panorama que se vislumbraba, los actuales propietarios de San Gerónimo Yaxcopoil decidieron hallar un nuevo uso a la hacienda, en donde los estilos arquitectónicos, a partir del cimiento precolombino, se combinan y entrelazan.

La valía de los conjuntos erigidos durante los siglos del XVII a principios del XX, algunos obra del reconocido ingeniero Manuel Ponce Cámara, educado en Inglaterra, constituyen una muestra palpable, tangible de un patrimonio cultural que recobra su esplendor de antaño.

"Con ese rico acervo arquitectónico, que se complementa con mobiliario, pinturas, esculturas y otros ornamentos de valía histórica que recrean las diferentes etapas por las que atravesó la hacienda Yaxcopoil en su larga historia lo convierten en un sitio turístico, un museo que permite conocer un fragmento de un tesoro de Yucatán", concluye el arqueólogo Millet Cámara.

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