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Hay dudas sobre el abasto de gas natural a Yucatán

Un empleado de la CFE revisa la cablería en un poste en el puerto de Chelem. Un experto en temas energéticos tiene dudas sobre el abasto de gas natural que prometió el presidente del país para la Península

Promesa federal incierta

El cumplimiento de la promesa hecha por las autoridades federales al gobierno del Estado para regularizar el abasto de gas natural a las plantas generadoras de energía de la Península a partir del 15 de julio, y así evitar los apagones, está aún por verse, coinciden expertos en el tema consultados por el Diario.

Por ahora, continúa la incertidumbre sobre la puesta en operación del gasoducto marino de Texas a Tuxpan, que surtiría 2,600 millones de pies cúbicos diarios de gas natural al país, de los cuales una parte se redireccionaría a la Península a través de una estación compresora en Cempoala, conectada a su vez con el gasoducto de Energía Mayakán.

También hay dudas sobre la capacidad de Pemex para surtir de este combustible a la Península, ya que su producción está a la baja.

Si se retrasa el suministro de gas, las plantas generadoras de ciclo combinado y otras propiedad de la CFE, podrían usar más diésel, aunque es un combustible más caro, que impactaría en las tarifas, afirma Ian Fanali Limón, representante en México de la empresa estadounidense PQAG Energy Consulting, que hace proyectos de inversión en el ramo energético.

Inclusive con el diésel, añade, el riesgo de que ocurran apagones en los próximos meses no desaparece, porque no todas las centrales de la CFE están en óptimas condiciones para satisfacer la demanda, y las líneas de transmisión que traen energía del interior del país a la Península están saturadas y a través de ellas no se puede incrementar el suministro.

Como hemos informado, a raíz de la promesa del presidente López Obrador de abrir una nueva planta de energía en la Península y de regularizar el abasto de gas natural a las plantas generadoras de la zona, el gobernador Mauricio Vila Dosal se puso en contacto con autoridades del gobierno federal, quienes le aseguraron que el abasto de gas natural quedaría regularizado a partir del 15 de julio, mediante las siguientes acciones: reconfigurar la estación de Cempoala, para enviar una mayor cantidad de gas a la Península a través del gasoducto Mayakán; y poner en operación, por parte de la CFE, el gasoducto marino del Golfo de México para surtir de gas al país, al mismo tiempo que Pemex, con su producción propia, suministraría todo el gas que necesitan las plantas generadoras de Yucatán.

Según el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas), a partir del 15 de julio, en efecto, la Península de Yucatán contaría con 240 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd) de gas natural producidos por Pemex, gracias a un convenio firmado por esa empresa con la CFE.

Este convenio existe desde hace años, recuerda Fanali Limón, entrevistado en Ciudad de México, y “en realidad originalmente era por 250 mmpcd, pero nunca se ha cumplido”, aclara.

Ahora lo que se pretende es que Pemex surta de gas natural a la Península con el combustible producido por la empresa, de manera que los usuarios que antes consumían este tipo de gas en adelante lo adquieran en las plantas que se surtirán con el gasoducto de Texas.

El Cenagas reconoce que lo que se estaría haciendo es solo redireccionar la oferta de gas de Pemex de un lugar a otro, gracias al abasto del gasoducto marino, a partir del 15 de julio.

Esta fecha, sin embargo, no coincide con la que dio López Obrador en su visita a Mérida. Él dijo que el abasto se regularizaría hasta febrero de 2020, mientras que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenave) también habla de otros tiempos.

Distribución

El Programa de Ampliación y Modernización de la Red Nacional de Transmisión y Redes Generales de Distribución del Mercado Eléctrico Mayorista (Prodesen), realizado por ese organismo, prevé que la regularización del abasto de gas natural ocurriría en agosto de este año, “con un flujo de 150 millones de mmpcd —actualmente es solo de 70 millones— los cuales permitirán que los ciclos combinados de la Mérida III y la Valladolid III alcancen una generación neta cercana a su capacidad nominal”.

De acuerdo con el Prodesen, para los años siguientes el abasto de gas natural de parte de Pemex podría llegar a 250 mmpcd.

El problema es que el anuncio de la normalización al corto plazo del abasto de gas natural se da por un hecho con el próximo funcionamiento del gasoducto Texas-Tuxpan, afirma Fanali Limón, cuando la Comisión Federal de Electricidad no ha emitido la constancia de aceptación del servicio, requisito necesario para poner en operación ese ducto.

El director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, informó el 24 de junio pasado que la empresa había hecho una solicitud de inicio de arbitraje mediante la cual demanda la nulidad de ciertas cláusulas del contrato que firmó con el consorcio Infraestructura Marina del Golfo, que construyó el gasoducto, y que él considera “leoninos”.

Una consecuencia de este anuncio es el retraso indefinido de la apertura del gasoducto, aunque la empresa ha dicho, explica el entrevistado, que esa solicitud de arbitraje de ninguna manera impide que la CFE lo pueda usar. “Falta ver qué piensa Bartlett al respecto. No firmar la constancia de aceptación es su carta para negociar con el consorcio”, indica Fanali Limón.

No obstante, también hay incertidumbre sobre la puesta en marcha de la estación compresora de Cempoala,

De acuerdo con el entrevistado, funcionarios del Cenegas dicen que solo esperan que empiece a funcionar el ducto Texas-Tuxpan para echarla a andar, pero otras versiones señalan que aún quedan problemas técnicos por resolver y que esa estación empezaría a funcionar, en el mejor de los casos, hasta febrero de 2020, como dijo López Obrador.

Si no se garantiza claramente el abasto de gas natural en los próximos meses, la pregunta obligada, concluye el entrevistado, es: ¿habrá apagones y tarifas altas de energía en la Península este año? (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

Capacidad

Hay dudas sobre la capacidad de Pemex de cumplir su promesa de garantizar el abasto de gas natural a Yucatán, ya que de los 4,800 mmpcd que produce, 3,800 son para consumo propio y el resto lo ofrece al mercado nacional, que demanda 7,000 millones de pies cúbicos al día. El problema del desabasto de gas a Yucatán parte precisamente de esto: de la insuficiente producción de Pemex, indica Ian Fanali Limón.

Supuesto

“Entendemos que su compromiso de surtir de gas natural a la Península está condicionado a la puesta en marcha del gasoducto marino, pero si éste no funciona, ¿Pemex dará aun así el gas que necesita Yucatán?”.

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