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Hay falsas ideas acerca del agua en la Península

Imagen del cenote Zací

Que no se engañen. En la Península de Yucatán ni hay mucha agua ni toda es de buena calidad, afirma Francisco Bautista Zúñiga, investigador del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con el doctor en Ciencias, quien ha realizado varios estudios sobre el tema en la región, la abundancia del agua en la Península es una falacia argumentativa, entendiendo ésta como un concepto de validez débil o nula, con descalificaciones y con engaños.

En amplio análisis, advierte que no es la única falacia relacionada con la sobreextracción del agua subterránea en la zona. Otras están vinculadas a factores ambientales.

Y explica:

—Los problemas ambientales derivados del manejo no sustentable de los recursos naturales ocasionan conflictos; unos se benefician y otros salen perjudicados. Cuando los conflictos son ignorados por las autoridades “la sangre llega al río”. La desaparición de activistas ambientales es una realidad desafortunada y condenable, pero real.

—Cuando las autoridades hacen su trabajo deben atender y entender los conflictos. Entiéndase por atender la mediación con las partes involucradas, con las leyes por delante. Así los problemas se podrán resolver sin grandes daños para las partes.

—Para entender los problemas se requiere que las autoridades se nutran de conocimiento técnico, social y ético especializado sobre los discursos de las partes en conflicto. Para lograr un dialogo sensato, objetivo y justo es conveniente tener en cuenta las falacias argumentativas.

—Las falacias argumentativas más comunes en torno al conflicto de la sobreextracción del agua subterránea en la Península de Yucatán son:

a) Recurso natural en abundancia.— Es común escuchar y leer que en la Península de Yucatán hay mucha agua, llueve mucho y el recurso natural está cerca de la superficie. El paraíso en la tierra.

Sin embargo, los paisajes costeros tienen el agua subterránea salina, el espejo de agua dulce es muy delgado y por esa razón el agua potable de las ciudades costeras se trae de tierra adentro.

Otros paisajes geográficos tienen rocas de yeso y eso hace que el agua de lluvia se contamine de manera natural. El agua con yeso no es buena para la agricultura, ni para la ganadería, ni para que beba la población humana.

En algunos paisajes geográficos del centro de la Península es agua carbonatada de escasa calidad para el riego. Puede ser bebible para animales y humanos, pero con reservas por la posible formación de cálculos renales. Agua excelente para riego agrícola no hay. En algunos paisajes geográficos kársticos de Campeche el agua se localiza a grandes profundidades.

Además de las diferentes calidades del agua subterránea de la Península de Yucatán se debe lidiar con el gran número de concesiones de extracción de agua subterránea (CEAS), que para el estado de Yucatán son más de 30 mil. Sí, más de 30 mil.

En los contratos de CEAS los costos del agua son casi nulos. Agua gratis, para entendernos mejor.

De esos 30 mil dueños del agua subterránea en Yucatán, algunos (cerveceras, envasadoras de agua y de refrescos embotellados) la consumen, lo cual es un mal menor. Otros la contaminan al usarla para “mover las heces de su ganado”, lo cual es un mal mayor porque la devuelven contaminando por más de 100 el volumen extraído. Por ejemplo, si una granja extrae diariamente el agua equivalente a una piscina olímpica contaminaría más de 100 piscinas olímpicas cada día.

Así que no se engañen: ni hay mucha agua, ni es de buena calidad toda. Ésa es la razón del conflicto. Si hubiera mucha agua y fuera de buena calidad no habría conflicto de abastecimiento.

b) A todos nos interesa el medio ambiente.— Esta falacia argumentativa se utiliza para decir que ambas partes en conflicto tienen intereses comunes. Nada más falso. A todos nos interesa vivir en ambientes sanos, pero no vivimos en el mismo lugar ni padecemos los mismos problemas ambientales. Por ejemplo, en el caso de las grajas porcícolas los que se benefician de las ganancias económicas no padecen los malos olores que allí se producen y sí padecen las comunidades mayas. ¿Por qué será que la gente no vive allí dentro de sus granjas? (Continuará).— ÁNGEL NOH ESTRADA

El agua subterránea Extracción y uso

Conceptos del doctor en Ciencias Francisco Bautista sobre el agua en la Península.

Dueños del agua

Solo en el estado de Yucatán se han otorgado más de 30,000 concesiones de extracción de agua subterránea. En los contratos los costos del agua son casi nulos. Agua gratis, para entendernos mejor.

Mal menor y mal mayor

Algunos de esos 30 mil dueños del agua subterránea (cerveceras y envasadoras de agua y refrescos embotellados), consumen el líquido, lo cual es un mal menor. Otros la contaminan al usarla para mover las heces de ganado, lo cual es un mal mayor. Si una granja extrae diariamente el agua equivalente a una piscina olímpica, contaminaría entonces más de 100 piscinas olímpicas al día.

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