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“He alcanzado la madurez”, señala Renán Barrera

El alcalde electo de Mérida, Renán Barrera Concha, en entrevista en Diario de Yucatán (Foto de José Valerio Caamal Balam)
El alcalde electo de Mérida, Renán Barrera Concha, en entrevista en Diario de Yucatán (Foto de José Valerio Caamal Balam)

El alcalde electo Renán Barrera Concha opinó que en la actividad política de Yucatán “tenemos un déficit de convicciones”.

De 42 años de edad, el alcalde electo hizo un breve balance de su trayectoria y afirmó que ha alcanzado la madurez porque en su carrera “no siempre ha sido ganar, ganar y ganar”, y reconoció que su papel como alcalde es “armonizar intereses contrarios”.

En la quinta parte de una entrevista con Grupo Megamedia, se le preguntó a Berrera Concha qué cosas aprendió en su primera gestión como alcalde (2012-2015) y qué cambió ahora, cuando está a punto de terminar el segundo periodo e iniciar el tercero, como alcalde reelecto. Por ejemplo, ¿tiene los mismos amigos o enemigos que antes?

“Amigos, tengo más. Enemigos, no creo tener, adversarios, seguramente, pero creo que he aprendido que el diálogo y la cercanía es un método contra cualquier mal”, respondió.

Al comparar su primer periodo con el segundo (2018-2021), dijo que en 2012 compitió en el proceso interno del PAN para obtener la candidatura a la alcaldía, aunque “poca gente creía que podía ganar”. Sin embargo, no solo ganó esa contienda, sino también la elección por la presidencia municipal, “muy joven, a los 33 años”.

Recordó que antes de eso ya había sido regidor y diputado local y fue precisamente a su paso por el Congreso cuando, como político de la oposición, le tocó vivir “una época muy polarizada socialmente hablando. Fue el cierre de los gobiernos de Ivonne (Ortega Pacheco) y Angélica (Araujo Lara), que resultaron muy polémicas en su ejercicio”.

Añadió que su ascenso a la alcaldía y el desarrollo posterior de su carrera política “por supuesto que cambió mi vida por completo”.

Lucha por lo que cree

“Siempre he sido una persona que lucha por lo que cree, independientemente de los intereses particulares. Incluso, ha habido gente que me dice que a veces hago cosas que parecen ir contra mis propios intereses, pero me he arriesgado a hacerlas y eso ha funcionado.

“Esta actitud nos hace falta, porque hay un déficit de proyectos de convicción y esto (es una situación) que puede estar superando a nuestros propios institutos”, aseveró el alcalde electo.

Señaló que en 2012, al inicio de su administración como alcalde, lo primero que hizo fue “recomponer la ciudad y para eso conté al cien por ciento con un equipo de trabajo extraordinario, incluyendo a mi esposa Diana (Castillo Laviada)”.

En ese tiempo, dijo, no teníamos hijos y tanto ella como yo nos dedicamos totalmente al trabajo en la Comuna.

Su primer hijo nació un mes antes de que dejara la alcaldía en 2015, “lo que fue para mí muy significativo porque empecé como padre de familia y al mismo tiempo terminé como alcalde. Eso me dio madurez”.

“Hay carreras que solo conocen el subir, subir y subir. En la mía me ha tocado madurar muchísimo, porque fui alcalde y dejé de serlo. Fui delegado del PAN en Sinaloa, en un momento complejo, y luego regresé como alcalde en 2018 y ahora estamos aquí, siendo el primer alcalde reelecto de la ciudad”, acotó.

Madurez y estabilidad

Reconoció que “hay cosas que sí te dejan aprendizaje, madurez y estabilidad”, y con el tiempo “aprendí que hoy por hoy el trabajo de un alcalde es generar armonía en su propia ciudad, lograr que todos los intereses que pueden ser diversos y adversos entre sí coexistan con transparencia y confianza”.

Sobre las afirmaciones de que el actual repunte en los casos de Covid en Mérida es consecuencia de los cierres de campaña, especialmente de la “fiesta del triunfo” del PAN, señaló: “Creo que son especulaciones. Nadie puede decir que ese repunte se debe a una u otra cosa”.

Añadió que en su campaña, desde el día tres presentó un esquema de seguridad que consistió en una brigada encargada de cuidar los eventos y que ninguno de ellos reuniera a más de 50 personas en lugares cerrados. En los abiertos, dijo, se cumplió la restricción de reunir hasta cien personas, con protocolos sanitarios y pruebas aleatorias de Covid.

“El hotel que usamos como foro para nuestros eventos tenía también sanitización permanente. Fuimos la única campaña que tuvo protocolos de bioseguridad y no creo que tenga nada que ver ese evento que mencionan al final de la campaña, porque el repunte se dio incluso antes de que pudiera haber consecuencias de un evento como tal”, expresó.

“No se puede decir que hubo una boda o una fiesta de quince años y que eso detonó el Covid en Yucatán. Este repunte se debió a una suma de circunstancias, pero evidentemente cuando tú relajas y flexibilizas las medidas, eso genera una convivencia social caótica, diferente a la que habíamos estado teniendo”.

Según Barrera Concha, su campaña “fue sumamente cuidada, no así las otras, por cierto”, que fueron nota en los periódicos “por organizar eventos en salones con 600 y 700 personas”.

“Nosotros jamás hicimos eso. Incluso en nuestros mítines decíamos: candidato que no cuida a sus ciudadanos en campaña, ¿qué se puede esperar de él como alcalde? En este sentido, estoy muy tranquilo”, dijo (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

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