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Héroes de la paz

 

Los derechos a vivir sin ser víctimas de prejuicios raciales y a elegir con libertad a los gobernantes, dos de las arenas donde se han librado grandes, ejemplares luchas

La lucha por la paz no conoce fronteras ni tiene límites en el tiempo.

Desde lugares tan distintos y en épocas y circunstancias diversas han surgido grandes hombres que dejaron huella en la historia de la humanidad por sus esfuerzos para evitar la violencia, las injusticias, los prejuicios raciales y para promover los valores de la vida democrática.

Martin Luther King, el principal líder de la lucha contra la segregación que sufría la población de raza negra en Estados Unidos, tenía fuerte influencia de Mahatma Gandhi, el símbolo del pacifismo mundial que logró grandes cambios en la India.

Luther King tenía apenas 19 años de edad cuando Gandhi fue asesinado en Nueva Delhi, a los 78 años de edad, pero eso no impidió que a miles de kilómetros de distancia pusiera en práctica la resistencia civil como método para lograr cambios sociales a favor de los negros.

Con métodos no tan pacíficos, en otro lado del mundo, Lech Walesa encabezó el admirado movimiento Solidaridad que democratizó a Polonia y logró que se celebraran las primeras elecciones libres en ese país.

Continuamos hoy con nuestra serie de entregas con motivo de la celebración en Mérida de la 17a. Cumbre Mundial de los Nobel de la Paz, del próximo miércoles 18 al domingo 22.

Nos referimos en esta ocasión a tres de los campeones mundiales de la paz: Nelson Mandela y Frederick de Klerk, líderes sudafricanos que compartieron el Nobel de la Paz en 1993, y Lech Walesa, quien en un lapso de menos de 25 años pasó de ser un electricista en los astilleros polacos de Gdansk a presidente de su país.

También nos referiremos a las fundaciones Nelson Mandela y Martin Luther King que siguen trabajando por la paz.

Frederik Willem de Klerk (1993)

Foto: Megamedia

Un país, Sudáfrica, no sería lo que es hoy sin Nelson Mandela. Pero este conocido líder político no hubiera logrado acabar con la segregación racial contra los negros en su país si no hubiera contado con el respaldo de Frederik Willem de Klerk, el último presidente blanco de esa nación africana.

Esa suma de fuerzas para poner las bases de una nueva Sudáfrica les valió que juntos recibieran el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Nacido el 18 de marzo de 1936 en Johannesburgo, De Klerk cursó estudios de Derecho en la universidad de su ciudad natal, en la que más tarde ejerció como docente. En 1972 dejó la universidad para dedicarse totalmente a la política.

Ese mismo año el Partido Nacional lo eligió al Parlamento, ocupando algún tiempo después una serie de puestos en el gobierno, desde 1978 hasta 1989. Luego de que Pieter Botha dimitió de su cargo de presidente del país en agosto de 1989, fue elegido para sucederlo.

En 1990 suprimió la prohibición que pesaba sobre el Congreso Nacional Africano, grupo nacionalista negro de Sudáfrica, y sobre otros partidos de oposición. Ordenó la liberación de algunos presos políticos, incluido el líder Nelson Mandela. Bajo el liderazgo de esta figura, el gobierno suprimió las últimas leyes que creaban la base legal del apartheid, en 1992.

Algunos meses después, más de dos tercios de los votantes en un referéndum sólo para blancos apoyaron su política de negociar una nueva constitución para aumentar los derechos políticos de los negros.

En 1994 se celebraron las primeras elecciones del país en las que los negros podían votar. En mayo de ese año reconoció la victoria electoral de Mandela, quien se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.

En 1995, Mandela le otorgó el cargo de director del Comité de Defensa y de los servicios secretos. Tras la aprobación de la nueva Constitución sudafricana en mayo de 1996, anunció su retirada del gobierno de unión nacional.

  • 80% de la población de Sudáfrica es negra
  • 1944 inicio oficial del apartheid en el país
  • 1985 la ONU pide sanciones contra el gobierno
  • 1994 las primeras elecciones libres
  • 40% de la población está en el desempleo

Lech Walesa (1983)

 

Foto: Megamedia

Lech Walesa es un polaco de talla mundial que en menos de 25 años pasó de ser electricista que trabajaba en la construcción de barcos a presidente de su país.

Después del papa Juan Pablo II es Walesa quizá el polaco más conocido, porque su papel como líder del también famoso sindicato Solidaridad fue difundido en todo el mundo, en una época en que gran parte de Europa estaba gobernada con mano dura por regímenes comunistas.

Nacido el 29 de septiembre de 1943 en la comunidad rural de Popowo, en plena Segunda Guerra Mundial, era hijo de un prisionero de los nazis, Boleslaw, que se habían apoderado de su país. De su madre, Feliksa, aprendió a llevar una vida de profundas convicciones religiosas, un camino en el que coincidió con figuras de la Iglesia.

A los 24 años de edad sale de su comunidad y el destino lo lleva a la ciudad de Gdansk, donde le dieron trabajo como electricista en los astilleros Lenin. Pese a que las condiciones laborales eran muy difíciles, permaneció ahí hasta que fue despedido por su participación en las huelgas de 1976.

Después militó en los sindicatos clandestinos, presidió el comité interempresas y encabezó la revuelta obrera de agosto de 1980, encaminada a la creación del primer sindicato libre de la Polonia comunista, Solidaridad, del que fue elegido presidente tras asumir la dirección del comité de huelga.

Pero la ley marcial que estableció el jefe de la Junta Militar, Wojciech Jaruzelski, en 1981 cortó las alas a un movimiento que siguió existiendo en la clandestinidad hasta que en abril de 1989 fue legalizado.

A finales de ese año, como consecuencia de un movimiento internacional en el que fueron figuras Mikhail Gorbachev y Juan Pablo II, cae el Muro de Berlín y Polonia se encamina a sus primeras elecciones libres. Walesa ya era desde años antes un mito, “Hombre del Año” de la revista “Time” en 1981 y Nobel de la Paz en 1983. En diciembre de 1990, el electricista se convierte en presidente.

  • 1980 Walesa queda al frente de Solidaridad
  • 10 millones de polacos se unen al movimiento
  • 1988 nueva oleada de protestas en Polonia
  • 1990 Walesa triunfa en la elección presidencial
  • 1995 intenta la reelección, pero no tiene éxito

Nelson Mandela Foundation

Foto: Megamedia

La Fundación Nelson Mandela es una organización sin fines de lucro creada por el líder sudafricano en 1999 para promover su visión de libertad e igualdad para todos. El presidente es el profesor Njabulo Ndebele.

Mandela, uno de los más grandes líderes que ha visto el mundo en los últimos 40 años, nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, Sudáfrica, un país donde se practicaba la segregación racial contra la población negra.

A los 24 años se unió al Congreso Nacional Africano (CNA), una agrupación formada en 1912 para luchar por los derechos de los negros. Durante años recorrió el país promoviendo la desobediencia civil, incluidas otras acciones de protesta. Hasta que fue arrestado y acusado de alta traición. Tras 27 años en la cárcel, es liberado el 11 de febrero de 1990.

Cuatro años más tarde gana la presidencia en las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica. Luego de su mandato siguió luchando por causas nobles, como erradicar la pobreza en África, combatir el sida, construir escuelas, promover la investigación sobre educación en áreas rurales e intervenciones de paz y reconciliación. Fue cuando se creó la fundación que lleva su nombre.

Años después, el organismo comenzó su transición a una organización centrada en la memoria, el diálogo y el trabajo heredado. Una renovación integral del edificio de la Fundación le proporcionó un hogar físico apropiado, el Centro de Memoria Nelson Mandela, inaugurado el 18 de noviembre de 2013, tres años después de que el líder utilizara el edificio por última vez como su oficina.

Mandela muere a los 95 años de edad, víctima de una enfermedad pulmonar, contraída cuando estaba en prisión.

  • 67 años luchó Mandela por la igualdad
  • 21 años tenía al entrar a la universidad negra
  • 1940 se gradúa con el título de abogado
  • 1952 participa en la primera desobediencia civil
  • 1958 se divorcia de Evelyn y se casa con Winnie

Martin Luther King Center

Martin Luther King, el histórico líder de la lucha contra la discriminación a la población negra en EE.UU., se convirtió en 1964 en la persona más joven en obtener el Premio Nobel de la Paz: tenía 35 años de edad.

Con fuerte influencia de Mahatma Gandhi, encabezó un movimiento basado en la no violencia como factor para lograr cambios sociales. Y lo logró.

Sin embargo, cuatro años después de recibir el Nobel, el 4 de abril de 1968 fue asesinado a balazos por un convicto cuando se encontraba en un hotel en Memphis, Tennessee.

Luther King inspiró a otros a cambiar sus sociedades a través de medios no violentos, desde el movimiento Solidaridad en Polonia para acabar con la ocupación soviética a la lucha de Nelson Mandela para terminar con el apartheid en Sudáfrica.

El mismo año de su asesinato, su viuda Coretta Scott King funda el Martin Luther King Center, en Atlanta, Georgia, donde el líder negro había nacido el 15 de enero de 1929.

Coretta era conocida internacionalmente por sus actividades en defensa de los derechos humanos, la paz y los derechos de las mujeres. Durante 26 años, hasta que en 1994 dejó las riendas en manos de su hijo Dexter, dirigió el Centro King, destinado a promover la resistencia no violenta para lograr cambios sociales.

El Centro es considerado un monumento viviente a la visión de King de un mundo libre e igualitario dedicado a la expansión de oportunidades, a la lucha contra el racismo y a poner fin a todas las formas de discriminación.

En enero se celebra en Estados Unidos la memoria de Luther King (es día festivo) y su legado político, que se resume en el discurso fundamental contra la discriminación racial que comienza con las famosas palabras: “Yo tuve un sueño”.

Ese famoso discurso fue pronunciado al pie del monumento a Lincoln en Washington, ante unas 250,000 personas, en la mayor concentración pacífica que se ha visto en la historia de Estados Unidos.

  • 1954 el ya pastor Luther King dirige una iglesia
  • 1955 empieza a tomar fuerza su lucha cívica
  • 1960 aunque encarcelado, logra algunos frutos
  • 1964 obtiene el Premio Nobel de la Paz
  • 1968 es asesinado por un fanático blanco

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