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Hoteleros pedirán al gobierno restricciones a la operación de Airbnb

Integrantes de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán presentarán a las autoridades estatales una propuesta para normar y regular la oferta que ofrece Airbnb

En plena temporada vacacional de verano, y en el período de ciclones tropicales, la plataforma de alojamiento digital Airbnb está en el ojo del huracán de los hoteleros yucatecos.

El fugaz desarrollo de la modalidad de ocupación de inmuebles en el estado, que de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán creció cuatro puntos porcentuales a partir del año pasado, al pasar de 8% a 12% de dominio del mercado, hace que los empresarios locales siembren banderas rojas en su territorio, a semejanza de las estrategias de protección civil en las playas ante la inminente llegada de un fenómeno natural y proponen reglamentar su actuar en la entidad.

El licenciado Héctor Navarrete Medina, presidente de la agrupación de los propietarios de centros de hospedaje en la entidad, reitera su preocupación por la competencia desigual que representa Airbnb en Mérida y otras comunidades del interior del estado, donde también ya se extendió la oferta de la empresa que nació de manera formal en agosto de 2008 en San Francisco, California, y en cuatro años traspasó las fronteras estadounidenses hasta convertirse en la actualidad en un gigante con presencia en 191 países con 81,000 ciudades.

“Ya sabemos que la forma de operar de Airbnb es a nivel mundial, y no es exclusivo de México o Yucatán. También hay inconformidades en España, Holanda e incluso en Estados Unidos, donde en algunas urbes, como Nueva York, ya se adoptaron algunas medidas legales para proteger a los inversionistas de la industria hotelera y los gobiernos, el Estado, también capten recursos por la vía de impuestos que ahora no pagan los afiliados a la firma mundial”, indica el empresario.

“Estamos conscientes de que Airbnb es uno de los promotores de la llamada ‘economía colaborativa’; es decir, el intercambio económico entre dos personas que son dueños de bienes ‘ociosos’ o poco usados. Este concepto es uno de los principales argumentos para que la plataforma incursione en los mercados turísticos, específicamente hoteleros del mundo, por lo que es momento que las autoridades comiencen o continúen regulando sus actividades para que haya ‘piso parejo’ para todos”.

Sin embargo, de acuerdo con Navarrete Medina, en el caso de la región, en la península de Yucatán, donde tiene evidencias, las acciones en nombre de Airbnb ya sobrepasaron el espíritu con el que nació la empresa, cuando en 2007, Brian Chesky y Joe Gebbia tenían problemas para pagar el alquiler de un departamento en San Francisco, California, y aprovecharon que en esa época se efectuó un evento internacional de diseño en la ciudad estadounidenses que saturó las habitaciones de la mayoría de los hoteles, por lo que decidieron ofrecer hospedaje a algunos visitantes. Pero, dice, “ahora se ve como un atractivo negocio en el que se invierte poco y se obtienen suculentas ganancias”.

“Sabemos que, por ejemplo en Playa del Carmen (Quintana Roo), se construyeron edificios completos para albergar departamentos que se rentan por medio de la empresa Airbnb, moda que también ya se replica en Mérida, donde nos enteramos de que también se proyecta una torre exclusivamente para el mismo fin, y eso ya sobrepasa lo que en principio se pensó con esa plataforma”, afirma el hotelero.

Propuestas para regular

Ante ese panorama, Navarrete Medina informa que la asociación que preside elaboró un documento, sustentado con estadísticas y datos concretos, que próximamente darán a conocer a las autoridades estatales para que, en conjunto, se trabaje en crear una normativa y exista una regulación justa para los afiliados a la plataforma Airbnb.

Algunas de las medidas que sugieren los hoteleros yucatecos se orienta, a imponer en el sector del hospedaje turístico la Política de Protección del Empleo, tarea que, insiste, corresponde ejercer al Estado.

Para controlar esa competencia la Asociación de Hoteles de Yucatán enumera solo algunas de las políticas que deberían considerarse, según sus experiencias y las de la operación de la plataforma en otros países que, aclaran, son susceptibles de ser complementadas o modificadas, y aprobar las que más convengan a Yucatán:

a) Un solo anfitrión. Que los dueños de inmuebles Airbnb puedan rentar una habitación o parte de su casa, pero deben habitar también el inmueble.

b) Un solo anfitrión, en residencias secundarias. El propietario es el único que puede rentar, pero no está obligado a vivir allí.

c) Un máximo de días al año que un hospedaje puede aparecer en la plataforma de Airbnb.

d) Diferenciación entre zonas comerciales y residenciales.

e) Solo quienes vivan en México o sean residentes pueden tener en Airbnb propiedades.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

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