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Indicios de la tónica del sexenio

Los cuatro invitados al foro que se efectuó en el Diario sobre los 100 primeros días del gobierno de Mauricio Vila Dosal: Blanca Estrada Mora

La gestión de Vila vista desde muy diversas ópticas

Los primeros 100 días del gobierno de Mauricio Vila Dosal muestran indicios que permiten a cuatro analistas atisbar lo que podría ser el sello o la tónica del sexenio del segundo gobernador panista en la historia de Yucatán.

Una tendencia al elitismo que se refleja en la cercanía “casi exclusiva” con las cúpulas empresariales, aparentes estrategias que apuntan hacia el aún lejano proceso electoral de 2024, la generación de ilusiones para hacer parecer como cierto lo que no es, pero también la cercanía con la gente y la experiencia comprobada son factores señalados en el foro que se efectuó el miércoles pasado en el Diario sobre la actuación del gobernador.

¿Cuál considera que será el sello del gobierno en los próximos años?, fue una de las preguntas a las que respondieron los cuatro invitados.

De acuerdo con Antonio Salgado Borge, maestro en Filosofía y colaborador editorial del Diario, la intención de mostrar en otras partes del país todo lo que se hace en Yucatán no tendría mucho sentido si no se estuviera pensando en un proyecto personal.

“Esto me recuerda un poco la forma en que proyectó su gobierno Rafael Moreno Valle”, apuntó en alusión al fallecido exgobernador de Puebla que en el proceso electoral del año pasado intentó que el PAN lo designara candidato a la Presidencia de la República.

Si ésta es la tónica, si este es el sello, estamos condenados a ver básicamente la repetición de lo que ya hemos visto en otros estados y no se terminaría por dirigir la labor que un gobierno debe hacer para corregir problemas serios que seguimos arrastrando y los actuales derivados de las circunstancias nacionales, advirtió.

El profesor Freddy Espadas Sosa fue más directo al decir: “El proyecto de Vila es 2024. Aquí se va a repetir el esquema del fallecido exgobernador de Puebla Moreno Valle. No quiere decir que estemos descalificando de antemano. Es una aspiración que pudiera parecer legítima”.

Pero también considera que si Vila cumple su promesa de trabajar día y noche por todos los municipios de Yucatán, puede dejar un sello indeleble a su gobierno.

Para la profesora Blanca Estrada Mora, presidenta de la Fecuy y de la agrupación ¡Ya Basta!, 100 días le parecen poco tiempo para concluir de manera determinante cuál será el sello del gobierno, pero por lo que ha visto en estos tres meses y los tres años que Vila fue alcalde de Mérida se atreve a afirmar que será un trampantojo: la utilización de trampas o la generación de ilusiones para engañar y hacer parecer como cierto lo que no es.

Asís Cano Cetina, presidente estatal del PAN, tiene una opinión diferente, pues los tres años de Vila en la alcaldía le dieron una “experiencia comprobada” de trabajo constante orientado a resultados concretos, de cercanía con la gente y de seguir una ruta muy clara.— Víctor M. Dzul Zum

Las intervenciones de los panelistas fueron las siguientes:

Salgado Borge:

Me preocupa mucho la tónica mostrada hasta ahora de elitismo, en por lo menos dos sentidos: en términos de poder económico por la inacción o inoperancia que ha manifestado el gobierno para corregir asimetrías. La función de la Sedesol, la posición de economía, la visión misma de seguridad que pasa por más patrullas, más equipo o fortalecer la vigilancia antes que atajar las causas mismas del deterioro del tejido social contribuyen a preservar un estado de cosas que ha sido benéfico para un puñado de personas o muy perjudicial para un número importante de yucatecos.

La inclusión prácticamente exclusiva de cúpulas empresariales en los organismos de gobierno es una señal negativa. También lo es la inclusión por ejemplo de la embotelladora más famosa en Yucatán en el consejo de nutrición del Estado. Si la idea es que una de las empresas que contribuyen a generar una crisis de salud en el estado va a dar soluciones al problema de nutrición en Yucatán, pues estamos comenzando con el pie izquierdo.

Ese tipo de reacciones contribuye a perpetuar la desigualdad y a mostrar para quién trabaja o a quién le interesa beneficiar al nuevo gobierno. El gobernador tendría que reaccionar y corregir este tipo de decisiones para mostrar que su gobierno busca beneficiar a más personas que al puñado que ha sido beneficiado históricamente.

Pero también hay un elitismo en términos políticos, porque una posibilidad es que se esté tomando la participación del gobernador y de su grupo en el poder como una suerte de proyecto personal o para un grupo pequeño de la clase política que acompaña al gobernante. Un grupo que estaría tomando las decisiones más importantes y que estaría de alguna forma orientando el proyecto del gobierno del Estado, un proyecto que debería estar orientado a atender las necesidades de la población, no a fines o beneficios personales.

Esto lo digo particularmente porque la intención de mostrar hacia fuera, de anunciar con la boca llena y con los brazos abiertos todo lo que se hace en Yucatán en otras partes del país no tendría mucho sentido si no se estuviera pensando en un proyecto personal de alguno de los individuos que participan en el gobierno.

Esto me recuerda un poco la forma en que proyectó su gobierno Rafael Moreno Valle y si este es el caso, si la idea es proyectar a las élites políticas de Yucatán al escenario nacional, de nuevo estaríamos en un enfoque elitista del gobierno. Lo que tendríamos de nuevo es un proyecto que no terminaría por dirigir la labor que un gobierno debe tener y por corregir problemas serios que seguimos arrastrando y problemas actuales derivados de las circunstancias nacionales que vivimos en este momento y que no se están abordando, que parecen no ser prioridad del gobierno. Hablamos por ejemplo de la gran migración hacia el estado, de destrucción del tejido social, de las políticas de seguridad y otros factores.

El que no estén esos eventos en la agenda, el que no se esté hablando de opresión, asimetrías y de encarar problemas o emergencias actuales muestra, a mi juicio, que en estos primeros 100 días la prioridad han sido las élites empresariales y políticas.

Si esta es la tónica, si este es el sello, estamos condenados a ver básicamente la repetición de lo que ya hemos visto en otros estados, como Puebla, de un gobierno que probablemente deje a Yucatán en condiciones iguales o peores a las que encontró a su llegada.

Blanca Estrada Mora:

Cien días me parece poco tiempo para una definición determinante, pero si sumo lo que he visto en este lapso más los tres años en el Ayuntamiento de Mérida, me atrevo a afirmar que el sello que avisoro para el gobierno de Mauricio Vila es un trampantojo. La utilización de trampas o la generación de ilusiones para engañar y hacer parecer como cierto lo que no es.

Es el mismo sello que distinguió al gobierno de Enrique Peña Nieto.

La información a la que he tenido acceso sobre lo que en realidad sucede no tiene nada que ver con lo que nos presentan.

Deseo fervientemente regresar a esta mesa a decir: me equivoqué. Espero equivocarme, anhelo que me tapen la boca, porque cuando las cosas van mal, no les va mal solo a los gobernantes.

Freddy Espadas Sosa:

El proyecto de Vila es 2024. Aquí se va a repetir el esquema del fallecido exgobernador de Puebla Moreno Valle. No quiere decir que estemos descalificando de antemano. Es una aspiración que pudiera parecer legítima.

Como ya se dijo, el sello distintivo del gobierno es su cercanía con las élites empresariales, con las cuales parece haber una luna de miel. Se ha menospreciado a otros sectores de la sociedad, como los sindicatos, representantes de las colonias, etcétera.

Si Vila cumple su promesa de trabajar día y noche por todos los municipios de Yucatán, puede dejar un sello indeleble a su gobierno. Necesita pueblear, bañarse de gente y con los problemas que le aquejan. Le urge salirse del confort que implica estar en la ciudad. Tiene que irse de gira constantemente al interior del estado, como lo hacía Víctor Cervera, quien estaba pendiente hasta de las ollas en los albergues.

En los municipios y sus comisarías están los nudos gordianos de la injusticia, de la pobreza, de mal trato a los habitantes, de los abusos. Ahí debe estar el gobernador. Así se debería empezar a revertir la situación.

No hay que perder de vista que está pendiente la presentación del Plan Estatal de Desarrollo y los planes sectoriales, que esperamos que muestren las políticas públicas que ayuden a revertir la situación de marginación en que viven cientos de miles de yucatecos.

Queremos decirle al señor gobernador que vamos a estar muy atentos a su actuación. Su partido también debe estar atento a su conducta. La alternancia obliga a la transparencia, a la honestidad, a dar resultados, al diálogo constante con los diversos sectores sociales y la sinergia con los tres niveles de gobierno.

Al principio sí me hizo un poco de ruido el tema de los superdelegados, pero no creo que se violente el espíritu de la Constitución en su artículo 115. La mayor parte de los recursos federales la maneja la administración estatal. El gobierno federal tiene una representación directa para vigilar la aplicación correcta de los recursos de la federación. Ahora bien, también habrá que vigilar a “Huacho”, que esté al servicio de la sociedad. Si comete errores, habría que señalarlo.

Asís Cano Cetina:

Creo que hay dos sellos: el personal del gobernador y el de su gobierno. En cuanto al primero, me parece que será el de estar cerca de la gente, utilizar sus mejores herramientas políticas para generar un ambiente de coordinación con los diferentes órdenes de gobierno. Ese es otro de los puntos de comparación de lo que pudo hacer como alcalde de Mérida: hoy está demostrando un estilo personal, una relación fluida, cordial, con el gobierno federal, mientras vemos que en otros estados se va abriendo más la polarización, se va crispando más la situación.

Creo también que será un gobierno con un trabajo constante orientado a resultados concretos, con una agenda muy clara en cuanto a las prioridades, como la salud, el empleo, con una cercanía y respeto al orden municipal.

Este estilo personal de coordinarse, de no fomentar la polarización, es muy importante como sello distintivo.

En cuanto al sello como gobierno, Mauricio Vila ya puso las bases para tener orden en la casa. La política de austeridad lo que busca es hacer un gobierno eficiente, que haga más con menos. Lo que se busca es un proyecto que detone las capacidades y las ventajas competitivas del estado y sus habitantes en todas sus regiones. Cuando uno repasa los resultados de los gobiernos anteriores, lo que ve es una disparidad en las regiones; ante la falta de vinculación efectiva entre las tareas de gobierno y los productores, por ejemplo. Por eso tenemos un crecimiento desigual.

Para finalizar, yo haría hincapié en la experiencia comprobada. Lo que vimos en el ayuntamiento de Mérida, una inversión histórica en el gobierno de Mauricio Vila en las zonas más vulnerables de la ciudad, en infraestructura social, deportiva, en parques, también lo veremos en el estado, en la medida en que el gobierno se acerque a los productores, a los sectores con mayor rezago.

Todo eso será recogido para plasmarlo en el Plan Estatal de Desarrollo, ahí es donde se debe dejar la impronta no solo del sello personal de la manera de gobernar sino también de dejar la ruta muy clara de hacia dónde va el gobierno.

“Mauricio Vila puede dejar un sello indeleble a su gobierno”

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