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Indigentes en el centro de Mérida, otras víctimas de la pandemia

Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal

MÉRIDA.- Cuando los comercios cierran y las calles del Centro comienzan a vaciarse de vehículos y gente, entre las escasas personas que siguen afuera, a pesar de las recomendaciones del gobierno de quedarse en casa para frenar la pandemia de Covid-19, están aquellos que han hecho de las calles su hogar.


En Mérida, una de las tres ciudades con el mayor número de casos activos de Covid-19, el gobierno dispuso del cierre de negocios no esenciales a las 6 de la tarde y restricciones en el tránsito vehicular a las 10:30 de la noche, con lo que las calles han quedado prácticamente desiertas.


Pero en algunos parques y otros rincones del primer cuadro de la ciudad, los menesterosos se refugian para dormir con todo y pandemia de Covid-19, enfermedad que ha dejado 9,083  contagios y 1,084 defunciones en Yucatán, según el reporte de hoy martes.

En un recorrido nocturno por varias calles del centro histórico, se pudo observar a varias personas en situación de calle durmiendo en las entradas de negocios o en las bancas de algún parque, en algunos casos sobre cartones o bolsas para estar más cómodos.

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En la entrada del bazar García Rejón, en un rinconcito oscuro había dos personas, mientras que en el mercado Lucas de Gálvez, frente al Museo de la Ciudad y bien iluminados, había tres, uno de ellos de unos treinta o cuarenta años.


En el San Benito descansaba un hombre en silla de ruedas a unos metros de una camioneta de la Policía Municipal. Unos pasos más adelante, en la curva del Chetumalito, una mujer robusta de mediana edad tendida en la puerta de un negocio.

También se vieron personas durmiendo en el costado norte de la Catedral, la acera de enfrente del teatro Armando Manzanero y una banca del parque de Santiago, que sigue cercado con cinta amarilla.

Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal
Indigentes que duermen en el centro de Mérida.- Valerio Caamal

Antes de la pandemia los llevaban a una casa hogar


Antes de la pandemia, varios menesterosos eran trasladados cada noche a la Casa Hogar para el Desamparado “El buen samaritano” y al amanecer se les permitía regresar a la calle; sin embargo, como medida de prevención, a principios de marzo se invitó a dichas personas a quedarse en la casa para evitar contagios.


“Son personas totalmente en situación de calle y vulnerables al contagio de Covid-19 por lo que se les invitó a quedarse de forma permanente, es decir, sin entrar y salir como normalmente se labora”, explica Esperanza Bernés Rivera, tesorera del Patronato Casa Hogar para el Desamparado A.C. (Buen Samaritano).


La tesorera resalta que el albergue nunca ha cerrado sus puertas en los 365 días del año, “pero por disposiciones sanitarias desde marzo se les invitó a que no podían estar de manera itinerante”.


Veinte personas de la calle accedieron a quedarse de manera permanente, pero con el tiempo la mitad desertó. Actualmente en la casa, que tiene capacidad para treinta personas, solamente hay diez. El resto regresó a la calle, como el señor que se instaló en el parque de la Ermita.


La señora Bernés recuerda que antes de la pandemia, la Policía Municipal recogía a los indigentes y los llevaba al albergue y en la mañana los iba a recoger para regresarlos al Centro.

Para ayudar al albergue


Todo eso, dijo, se suspendió, y en el caso del albergue “no podemos dejar que entren y salgan porque es un riesgo para los que sí decidieron quedarse toda la contingencia”.


La Casa Hogar para el Desamparado A.C. “Buen Samaritano” se encuentra a un costado de Cottolengo. Para informes y ayuda puede comunicarse con la señora Bernés al teléfono 9991 49 35 32 o con la señora Libia Esther Novelo Domínguez, presidenta del patronato, al 9992 57 69 82, presidente. También se pueden hacer donativos a la cuenta Santander 65504793149 CLABE: 014910655047931498.- Iván Canul Ek

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