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Irregularidades en Dzibilchaltún

El comisario ejidal de Chablekal

Ejido acusa dos operaciones para trabajos privados

La reclamación campesina del pago de las 53 hectáreas que ocupa la zona arqueológica de Dzibilchaltún puso al descubierto dos operaciones de tierras ejidales dentro del polígono de las ruinas mayas con fines de privatización.

Tras la suspensión de la mesa de diálogo entre la directiva del Ejido de Chablekal y el Centro INAH Yucatán como parte de la solicitud de expropiación, el presidente del comisariado ejidal, Manuel Abán Can; el secretario José Teodoro Tut Chalé; y el asesor jurídico de los ejidatarios, Wílberth Saucedo Castro, expusieron ayer las dos operaciones de transacción de tierras ejidales en 2017.

Según dijeron, aquellas contaron con la aprobación de la directiva ejidal anterior (que encabezó Pedro Santana Trujeque) y la autorización del director del Centro INAH, antropólogo Eduardo López Calzada, porque para que ingrese personal técnico que hizo los deslindes y mediciones de los terrenos tuvo que contar con el permiso del INAH.

“Aquí se ve que López Calzada tiene interés en que no haya la expropiación de los terrenos porque ya sabe que hay dos proyectos particulares”, acusó Tut Chalé.

“Él tiene intereses con otros empresarios. No aparece su nombre en los contratos de usufructo en las tierras del parque nacional de Dzibilchaltún, pero se hicieron trabajos de deslinde junto a los vestigios mayas, entraron topógrafos y trabajadores de limpieza de montes y tuvieron que tener un permiso del INAH, nadie entra sin autorización de él”.

La revelación de estas dos operaciones que realizó la directiva ejidal que encabezó Pedro Santana ocasionó que varios ejidatarios presentes a las puertas de entrada a la zona arqueológica de Dzibilchaltún exigieran que diera a conocer públicamente los nombres de los compradores y posesionarios de un lote de 223 hectáreas y otro de 167 hectáreas para un total de 390 hectáreas que son parte del parque nacional Dzibilchaltún.

Ahí explicaron que las 223 hectáreas servirían para un proyecto de siembra de agave, pero en realidad la intención de los compradores era construir infraestructura turística dentro de la zona arqueológica como está Chichén Itzá. El otro terreno de 167 hectáreas se dividió en 35 parcelas particulares.

El abogado Saucedo informó que las 223 hectáreas se lograron devolver al ejido mediante un juicio agrario, pero la otra operación no se pudo anular.

“Digan los nombres”, “¿por qué no los dicen?, ¿quién lo autorizó?”, cuestionaron los campesinos cuando escucharon detalles de la venta de tierras ejidales dentro de la selva de más de 500 hectáreas que tiene como tierras nacionales el parque de Dzibilchaltún.

“Nos reservamos los nombres por cuestiones legales, pero lo pueden solicitar al Registro Agrario Nacional”, respondió Tut Chalé.

El descubrimiento de la venta de esas dos superficies de terrenos de la zona arqueológica de Dzibilchaltún ocurrió cuando empezaron los trámites de expropiación de las 53 hectáreas, que ocupan las ruinas mayas, y ante los obstáculos del INAH para hacer ese trámite ante las instituciones federales.

En el RAN y el Registro Público de la Propiedad apareció que el 17 de septiembre de 2018 solicitaron la inscripción de las tierras como propiedad privada.

La actual directiva ejidal pudo anular el acta de asamblea que utilizaron para darle forma a la operación de las 223 hectáreas porque acreditaron que no fue aprobada por la asamblea general del ejido, la otra operación sí logró su registro.

Los directivos del ejido de Chablekal dieron una rueda de prensa a la entrada de la zona arqueológica de Dzibilchaltún, que mantienen bloqueada desde el viernes pasado, para informar los trámites que han realizado desde 2009 para la expropiación de 53 hectáreas que permitiría que los campesinos reciban una indemnización por la ocupación de las tierras desde hace 62 años.— Joaquín Chan Caamal

Los ejidatarios pidieron la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador para que reciban la indemnización mediante la expropiación y aplaudieron cuando el asesor jurídico informó que interpondrá una queja contra López Calzada ante el órgano de control nacional del INAH, pues tiene intereses particulares de que no prospere la expropiación de las tierras de la zona arqueológica de Dzibilchaltún.

Rueda de prensa Dzibilchaltún

Otras declaraciones de los campesinos de Chablekal sobre tierras en la zona.

Demanda

Los informantes admitieron que algunos ejidatarios iniciaron una demanda en el Tribunal Unitario Agrario, juicio que no se siguió hasta el final y que hoy sigue vigente, aunque la directiva de Abán Can ya se desistió, pero no procede.

En pausa

El 3 de abril de 2019 el Centro INAH ofreció una expropiación concertada, pero no avanza.

Recursos

Ya fueron a las oficinas centrales de algunas dependencias federales y les informaron que no hay ningún expediente de expropiación del terreno, tampoco hay recursos para la indemnización porque ya se extinguió el fideicomiso que realizaba las liquidaciones de tierras ejidales.

Reunión

“El otro problema de este caso es que no saben quién finiquitará las tierras. No sabemos cómo lo resolverán”, señaló el abogado Saucedo Castro. “Ya nos notificaron que revisarán esta solicitud y que las autoridades de la Federación ya la tienen en sus manos. Vendrán funcionarios de las oficinas de Ciudad de México para una reunión con el ejido”.

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