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La Cumbre de los Nobel en Mérida, muy costosa y sin beneficios turísticos

La Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz, que se realizó en septiembre en Mérida y se presentó como la gran oportunidad para promocionar los atractivos turísticos del Estado a un costo mínimo para el erario estatal, no resultó ser lo que se prometió.

Fuentes consultadas por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia recuerdan que la organización de ese evento costaría, según anticipó el gobierno, poco más de cinco millones de pesos.

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Empero, al final este costo casi llegó a los $30 millones y su realización no aumentó la afluencia turística ni el número de grandes convenciones, que era otro de sus propósitos.

La Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz se realizó del 19 al 21 de septiembre en Mérida y reunió a galardonados como Frederik Willem De Klerk, David Trimble y Shirin Ebadi
La Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz se realizó del 19 al 21 de septiembre en Mérida y reunió a galardonados como Frederik Willem De Klerk, David Trimble y Shirin Ebadi

Por el contrario, la Cumbre evidenció la existencia de una política costosa y errática de promoción turística de Yucatán.

El Fideicomiso Público para el Desarrollo del Turismo de Reuniones y el Fideicomiso Fondo para la Promoción Turística del Estado de Yucatán (Fiprotuy) son los principales instrumentos del gobierno para financiar la promoción del turismo al Estado.

Gasto excesivo en sueldos

Los presupuestos de ambos sumaron $158.4 millones en 2019, pero al final solo se ejercieron 103.1 millones, aproximadamente.

El resto se quedó en las arcas debido a anomalías cometidas por algunas empresas contratadas con dinero de esos fideicomisos -gran parte proveniente del Impuesto sobre Hospedaje (ISH)- y a la falta de programas sólidos de promoción.

El Impuesto sobre el Hospedaje en Yucatán subió del tres al cinco por ciento, con el objeto de reunir más fondos para aumentar el número de visitantes a Yucatán. Sin embargo, hay dudas sobre el buen uso de ese dinero
El Impuesto sobre el Hospedaje en Yucatán subió del tres al cinco por ciento, con el objeto de reunir más fondos para aumentar el número de visitantes a Yucatán. Sin embargo, hay dudas sobre el buen uso de ese dinero

El análisis de los informes financieros de esos fideicomisos muestra también un gasto excesivo en sueldos y prestaciones.

Asimismo, la contratación, para la organización de la Cumbre y de otros eventos promocionales, de proveedores acusados de irregularidades y de empresas foráneas poco conocidas en el medio local y de dudosa eficacia ocasionó la inconformidad de empresarios hoteleros.

Destitución en un fideicomiso

Éstos, encargados de recaudar el ISH, que aumentó del 3 al 5% en 2020, habrían presionado al gobierno para destituir al director del Fideicomiso Público para el Desarrollo del Turismo de Reuniones, Federico Treviño Villarreal, responsable también del Centro Internacional de Congresos de Yucatán, por sus exiguos resultados.

Treviño dejó el puesto a fines del año pasado. En su lugar se nombró a Virginia Arana Pérez como directora provisional.

El anuncio de la elección de Mérida como la sede de la 17a. Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz estuvo a cargo de la titular de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur), Michelle Fridman Hirsch, en febrero, en una rueda de prensa en Ciudad de México.

La secretaria de Fomento Turístico, Michelle Fridman Hirsch
La secretaria de Fomento Turístico, Michelle Fridman Hirsch

La Cumbre se celebra cada dos años en diferentes ciudades del mundo, bajo la coordinación de un Secretariado Permanente, encargado a su vez de buscar patrocinadores para ese evento.

En esa rueda de prensa, Treviño Villarrreal dijo que organizar la Cumbre le costaría alrededor de $25 millones al gobierno del Estado, pero aclaró que gran parte de esa cantidad provendría de patrocinios, aportaciones y donaciones.

Esperaban millonaria derrama

A cambio, señaló por su parte Michelle Fridman en ese mismo acto, el Estado recibiría una derrama económica de 85 millones por lo menos.

Nueve meses después, el 9 de noviembre, en carta entregada a medios de comunicación, la secretaria corrigió la cifra del costo y dijo que el gobierno solo gastaría $5.2 millones en la organización de la Cumbre y que el evento dejó grandes ganancias a la industria turística y la economía local, aunque no dio pruebas.

La mayoría de esta cantidad, dijo, sirvió para cubrir la renta del recinto y para "acciones que tuvieron como fin la amplificación de la difusión del evento”.

No obstante, de acuerdo con distintas fuentes, esta cifra no corresponde a la realidad.

Un informe financiero del Fideicomiso Público para el Desarrollo del Turismo de Reuniones, incluido en la Cuenta Pública de 2019, asienta que este organismo hizo ese año "una transferencia al exterior de $7.721,164.23 a favor del Secretariado Permanente del Summit Mondiale dei Premi Nobel Per la Pace para la realización de la 17a. Cumbre Mundial de los Premios Nobel por la Paz en Mérida".

La Cumbre por la Paz. Primero se dijo que el gobierno pagaría un poco más de cinco millones de pesos por organizarla. Al final el evento costó  cinco veces más y con resultados dudosos
La Cumbre por la Paz. Primero se dijo que el gobierno pagaría un poco más de cinco millones de pesos por organizarla. Al final el evento costó cinco veces más y con resultados dudosos

Además, fuentes de ese fideicomiso aseguraron a periodistas de Central 9 que el gobierno, a través de la Sefotur, pagó $3.948,282 por la renta del Centro Internacional de Congresos para las actividades de la Cumbre.

También destinó alrededor de $4.5 millones por pasajes de avión y hospedaje de los invitados al evento.

Gastos pagados y honorarios

Aparte de los Premios Nobel participaron en el acto, como moderadores -invitados por el gobierno del Estado, con gastos pagados y en algunos casos cobrando honorarios- periodistas de Ciudad de México, así como Diego Luna, Miguel Bosé, Jesse, del dueto Jesse y Joy, el exfutbolista Rafael Márquez y la locutora Martha Debayle, entre otros, quienes intervinieron en mesas redondas paralelas.

Por su parte, el cantante Ricky Martin cerró la Cumbre con un concierto en Paseo de Montejo.

El cantante no cobró por su actuación y los gastos del montaje del evento se pagaron con patrocinios y con la venta de miles de boletos, según dijeron entonces los organizadores.

Ricky Martin cerró la Cumbre con un concierto en Montejo. Antes visitó los vestigios arqueológicos de Uxmal. Según los organizadores, el cantante no cobró por su actuación
Ricky Martin cerró la Cumbre con un concierto en Montejo. Antes visitó los vestigios arqueológicos de Uxmal. Según los organizadores, el cantante no cobró por su actuación

La selección, contratación y atención en Mérida de los periodistas, cantantes y otros invitados estuvo a cargo de dos empresas capitalinas contratadas por el gobierno: Magnos Comercialización de Entretenimiento, S. de R.L. de C.V. y Sinergia Artística, S.C.

Según fuentes extraoficiales, éstas habrían cobrado en conjunto entre 12 y 20 millones de pesos por sus servicios.

Central 9 obtuvo información según la cual el Fiprotuy firmó el 5 de abril de 2019 con Sinergia Artística un contrato de $10.860,000 para la organización de distintos eventos para promover al Estado, en los que se incluiría el apoyo logístico y la contratación de periodistas y cantantes para la Cumbre.

Especializada en los espectáculos

Esta empresa se especializa en la presentación de espectáculos, incluso artísticos y culturales, conferencias, organización y promoción de giras artísticas, montaje, iluminación, sonido y maquillaje, publicidad, etcétera. La dirige Rosalía Pérez Navarro, una conocida manejadora de cantantes.

La otra compañía involucrada en la logística de la Cumbre, Magnos Comercialización de Entretenimiento, tenía firmado con el gobierno, hasta septiembre, tres contratos de servicios por un total de 15 millones 222 mil pesos.

En uno de esos contratos, firmado en octubre de 2018, se encargó a Magnos la organización de la Primera Edición del Festival Internacional de Trova, un evento ideado por la secretaria Fridman Hirsch para atraer turistas al Estado, que se llevó al cabo en diciembre de 2018.

En diciembre de 2018 la Sefotur presentó la primera edición del Festival Internacional de la Trova. La segunda edición, prevista para fines de 2019, se suspendió al conocerse las graves acusaciones de corrupción contra la empresa encargada de su organización
En diciembre de 2018 la Sefotur presentó la primera edición del Festival Internacional de la Trova. La segunda edición, prevista para fines de 2019, se suspendió al conocerse las graves acusaciones de corrupción contra la empresa encargada de su organización

El gobierno también solicitó a esta compañía la preparación de la segunda edición de ese festival, en diciembre pasado, que contaría con la actuación de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Caetano Veloso y Natalia Lafourcade, entre otros, pero se suspendió abruptamente.

Como informamos en su momento, el gobernador Mauricio Vila Dosal decidió romper relaciones comerciales con esta empresa, luego que el asesor anticorrupción del gobernador de Morelos, Gerardo Becerra Chávez de Hita, declarara al Diario, el 31 de octubre, que Magnos tiene tres carpetas de investigación en ese Estado por presuntos actos de corrupción en la organización de conciertos durante el gobierno anterior de Graco Ramírez.

Costos "inflados" en conciertos

Según ese funcionario, Magnos "infló" los costos de la actuación de varios cantantes contratados para ese gobierno, de modo que se pediría la orden de aprehensión contra Brenda Mayne Salayandía Jiménez, representante de la compañía y presuntamente vinculada aquí con Michelle Fridman.

Si se cuentan los honorarios cobrados por Magnos al gobierno por su participación en la logística de la Cumbre y se le suman los cobros de Sinergia Artística, por el mismo motivo, más los gastos en la renta del Centro de Congresos, los pasajes, el alojamiento y la cuota pagada al Secretariado Permanente de la Cumbre, el gobierno estatal habría erogado entre 25 y 30 millones de pesos por ser anfitrión de ese evento, no cinco millones como dijo la titular de Sefotur.

No obstante lo abultado de esta cantidad, los resultados no fueron los esperados.

Sin cambio la afluencia de visitantes

El gobierno, en la Cuenta Pública de 2019, reconoce que ese año el promedio de días que los visitantes pasaron en los centros turísticos del Estado "se mantuvo en 1.3, dato similar al del año anterior".

El mismo documento señala que el porcentaje de la ocupación hotelera en 2019 fue de 55.5%, "lo que significó un crecimiento de 0.5 puntos porcentuales respecto a 2018".

En enero de 2020 este porcentaje continuó cayendo hasta 50.8 por ciento, es decir, un decremento de 4.7 puntos porcentuales comparado con el mismo periodo de 2019, según cifras de Datatur.

Pese a la promoción, no aumenta el número de noches de hospedaje de los turistas que llegan al Estado
Pese a la promoción, no aumenta el número de noches de hospedaje de los turistas que llegan al Estado

Lo mismo ocurrió en las zonas arqueológicas, cuyos visitantes se redujeron 9.7 por ciento el año pasado, respecto al número registrado en 2018, al pasar de 3.009,993 a 2.718,998 turistas.

Estas cifras muestran que la política del gobierno para atraer visitantes es errática, desorganizada y costosa.

Millonario presupuesto para actividades turísticas

Por ejemplo, en 2019 el Congreso del Estado aprobó un presupuesto para el Fideicomiso Público para el Desarrollo del Turismo de Reuniones en Yucatán de $81.935,817, proveniente de las siguientes fuentes: $13.266,018, subsidio del gobierno estatal; $26.949,349, correspondiente al 50 por ciento del ISH, y $41.720,450, por venta de bienes y servicios.

Luego el gobierno le concedió una ampliación presupuestal de $22.727,358 para llegar a un total de $104.663,175.

Sin embargo, al final el Fideicomiso solo devengó $89.469,59 y dejó de gastar $15.193,215.

Este Fideicomiso es una entidad paraestatal, con personalidad jurídica y patrimonio propios, creado el 22 de noviembre de 2017, aunque entró en operaciones en abril de 2018.

Tiene por objetivo la conducción y promoción de la política pública en materia de turismo de reuniones en el Estado, así como la administración, operación y comercialización de los recintos y de sus servicios conexos. Sustituyó a la extinta Oficina de Congresos y Convenciones.

Un fideicomiso sin estructura

El Fiprotuy, por su parte, es un fideicomiso sin estructura, creado el 5 de octubre de 2004, con el propósito de administrar e invertir para fines de promoción turística del Estado una parte de los recursos que se recaudan por concepto del Impuesto al Hospedaje.

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En 2019 el Congreso le autorizó un presupuesto de $53.898,698, pero en el transcurso del año el gobierno se lo redujo a $28.927,478 por varios motivos, entre ellos a la falta de proyectos concretos y viables de promoción turística y a la suspensión del Festival Internacional de la Trova a última hora.

Al final del año este fideicomiso solo ejerció un presupuesto de $13.770,756, la mayoría en gastos de prensa y comunicación social. Es decir, dejo de gastar $40.127, 942 de lo presupuestado originalmente.

En el caso del Fideicomiso para el Desarrollo del Turismo de Reuniones, un análisis de sus finanzas permite apreciar no solo un preocupante subejercicio sino también, y por el contrario, un gasto excesivo en el rubro de servicios personales.

Este rubro ascendió en 2019 a $16.855,224, una cantidad mucho mayor que los $9.333,419 erogados en el mismo rubro el año anterior en ese organismo y también una suma desmesurada si se considera el número de plazas en el Fideicomiso: 35, todas de confianza.

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