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Serían casi 220 mil afectados por inundaciones en Mérida

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En su Manual para el Control de Inundaciones, la Comisión Nacional del Agua dice que la planificación urbana debe preservar la integridad física de las vías y debe garantizar el libre desenvolvimiento de la ciudadanía en épocas de grandes lluvias. En la foto, el fraccionamiento Las Américas, que se ubica en el norte de Mérida y sigue inundado a casi una semana del paso del huracán “Delta”. La imagen es de Facebook

El desastre de las inundaciones que sufren unos 219,000 habitantes de Mérida se debe a la mala gobernanza y a la mala planificación de los asentamientos humanos.

Así lo consideran la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (Undrr), la Comisión Nacional del Agua en el Manual para el Control de Inundaciones y hasta el propio gobierno de Yucatán en el Atlas de Peligros por Fenómenos Naturales de Yucatán.

Ayer lunes en rueda de prensa, el alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha, declaró que “las inundaciones son consecuencia de las lluvias inéditas” que “dejaron en el municipio las  tormentas ‘Gamma’ (que azotó del 3 al 6 de octubre) y ‘Cristóbal’ (en junio), además del huracán ‘Delta (que entró y salió de Yucatán el 7 de octubre) y ocasionaron un aumento histórico en el nivel de manto acuífero, de 5.2 metros sobre el nivel del mar”.

También a las lluvias atípicas responsabilizó un directivo de Grupo Sadasi, empresa que construyó el fraccionamiento Las Américas, de 10,000 casas e inaugurado en 2005 en el norte de Mérida, y parte de Ciudad Caucel, que se comenzó a construir en 2004 en el poniente de la capital y tiene 40,515 viviendas, construidas también por Grupo Promotora Residencial.

No ha sido deficiencia de planeación o mala calidad lo que ha afectado a Las Américas, ha sido lo atípico de la lluvia y el aumento de agua lo que ha saturado los pozos pluviales... ”, dijo Jorge Euán Góngora, director de gestión de Grupo Sadasi, el jueves 8 de octubre, al día siguiente del paso de “Delta”.

Los habitantes con casas inundadas en Mérida

En la misma conferencia de prensa de ayer, Barrera Concha dijo que “fueron ocho las comisarías más afectadas por las inundaciones: Noc Ac, Cosgaya, Komchén, Xcunyá, Cheumán, Sierra Papacal, Chablekal y Caucel, donde se inundaron viviendas y espacios públicos”.

Las autoridades añadieron que, además, hay dos zonas críticas de inundaciones en Mérida: los fraccionamientos Las Américas y Ciudad Caucel, donde hay aproximadamente 50,000 viviendas y poco más de 200,000 habitantes.

Según el Censo de Población de 2010 del Inegi, las mencionadas ocho comisarías suman 18,826 habitantes.

  • Cosgaya: 670 habitantes.
  • Komchén: 4,259 vecinos.
  • Xcunyá: 907 pobladores.
  • Cheumán: 211 lugareños.
  • Sierra Papacal: 1,108 habitantes.
  • Chablekal: 3,626 residentes.
  • Caucel: 6,988 vecinos.
  • Oncán: 610 habitantes.

Inundaciones en pleno Día para la Reducción del Riesgo de Desastres

Así, en total unos 219,000 residentes de Mérida afrontan la inundación de sus casas y comunidades en pleno Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, que se celebra hoy martes, como cada 13 de octubre, con el objetivo principal de identificar oportunidades de incidencia que reduzcan el número de personas que resultan afectadas por los desastres, especialmente en términos de mortandad, desplazamiento, pérdida de patrimonio y afectación de sus medios de vida.

Los desastres naturales no existen; los eventos naturales sí

Al respecto, Mami Mizutori, representante Especial del secretario general de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, declara: “Los desastres naturales no existen. Los desastres son siempre el resultado de las acciones y las decisiones humanas.

El uso de la palabra ‘natural’ para describir los desastres puede dar la impresión de que estos son inevitables y que las acciones humanas pueden hacer muy poco para prevenir o mitigar sus impactos”, señala.

En el webinar #LosDesastresNoSonNaturales, Allan Lavell, doctor en geografía económica, a su vez destaca: “Debemos asociar el desastre con lo cotidiano: vulnerabilidad, pobreza, marginalización. Los desastres no son algo fortuito que cae del cielo” y “Hay muchas palabras que usamos comúnmente y que transmiten la misma noción que ‘desastres naturales’, como utilizar sismos, inundaciones y tormentas como ejemplos de desastres, cuando estos son solamente eventos que contribuyen a daños y pérdidas. Se ha enlazado desastre con eventos”.

La gobernanza

En este año 2020, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres tiene como tema la gobernanza. La buena gobernanza del riesgo de desastres se puede medir en vidas salvadas, la reducción de personas afectadas a causa del desastre y la reducción de pérdidas económicas, destaca al respecto la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres.

Necesitamos estrategias que tomen en cuenta al desastre no como un evento individual, como inundaciones o tormentas, sino que respondan al riesgo sistémico causado por enfermedades zoonóticas, impactos climáticos y desgaste ambiental.

Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres

“Las buenas estrategias nacionales y locales para la reducción del riesgo de desastres deben incluir políticas multisectoriales en temas como el uso de la tierra, los códigos y permisos de construcción, salud pública, educación, agricultura, protección ambiental, energía, recursos hídricos, reducción de pobreza y adaptación al cambio climático”, precisa. 

La planificación de los asentamientos humanos

El mismo gobierno de Yucatán reconoció, hace siete años, que la mayoría de las inundaciones que ocurren en la entidad se debe a la mala planificación de los asentamientos humanos.

“En general la problemática causada por las inundaciones que se han suscitado se deben, en su mayoría, a la mala planeación de los asentamientos humanos, pues no se consideran los efectos de un fenómeno hidrometeorológico”, afirma el Atlas de Peligros por Fenómenos Naturales de Yucatán, que es producto del trabajo científico y de campo de la Dirección Estatal de Protección Civil (del gobierno del priista Rolando Zapata Bello) y el Servicio Geológico Mexicano y fue publicado en 2013, hace siete años.

El documento precisa que mientras en México ocurren inundaciones pluviales, fluviales (por desborde de ríos), costeras y por falla o mala operación de obras hidráulicas, en Yucatán solo suceden inundaciones pluviales (por fenómenos hidrometeorológicos, como ciclones y nortes) y costeras (el mar entra a tierra por mareas de tormenta).

“En general los tipos de inundación que se presentan en el Estado son ocasionados por precipitaciones atípicas, indican el gobierno de Yucatán y el Servicio Geológico Mexicano en el Atlas, elaborado años después de la construcción de Las Américas y Ciudad Caucel.

Esta afirmación científica que solo identifica el tipo de las inundaciones que por años se han registrado en Yucatán, mas no las causas relacionadas con la intervención humana, es lo que se ha usado como alegato para deslindarse de la responsabilidad de las actuales inundaciones que sufren miles de meridanos.

Las inundaciones en Mérida: cinco causas

En el caso de Mérida, abundan los autores del Atlas, por ubicarse en la zona plana o planicie de Yucatán, solo ocurren inundaciones pluviales y éstas tienen las siguientes cinco causas (tres se relacionan con los asentamientos humanos):

  1. El paso de ciclones.
  2. Las fallas en el sistema de drenaje pluvial.
  3. La modificación del micro-relieve.
  4. El recubrimiento del suelo por carpeta asfáltica impermeable.
  5. La construcción de vías de comunicación que impiden el flujo de agua hacia zonas bajas o dolinas (depresiones o zonas bajas) que pudiera haber en la zona.

La deforestación y los asentamientos humanos

La Conagua coincide en que la deforestación (para construir casas, calles y carreteras por ejemplo) e instalar asentamientos humanos empeoran los daños que pueden causar los huracanes.

La dependencia precisa que la magnitud de una inundación provocada por fenómenos hidrometeorológicos depende de los siguientes factores:

  1. La intensidad de la lluvia.
  2. Su distribución en el espacio y tiempo.
  3. Tamaño y forma de las cuencas hidrológicas.
  4. Las características del suelo.
  5. Vegetación.
  6. Drenaje natural o artificial.
  7. Otros factores.

En otra parte de su Manual de Manual para el Control de Inundaciones, la Conagua indica que los huracanes pueden provocar diversos daños a la población, infraestructura, a los servicios y sistemas de producción, los cuales se agravan por la deforestación y por la ubicación de asentamientos humanos en zonas susceptibles de inundación.

El ordenamiento territorial y la planificación urbana para prevenir inundaciones catastróficas

En ese sentido, la Conagua destaca la importancia del ordenamiento territoral y la planificación del crecimiento urbano para prevenir que las inundaciones afecten a los habitantes, e indica que si se inunda un núcleo habitado, éste se convierte en una zona vulnerable a las inundaciones y se recomienda reubicar a los habitantes.

En materia de ordenamiento territorial, la delimitación de las áreas más vulnerables en términos de inundación o fallas de laderas es elemento indispensable, para evitar la instalación de asentamientos humanos en ellas y en lo posible reubicar los habitantes que ya existen en ellas.

La Conagua en Manual para el Control de Inundaciones

El constante crecimiento urbano obliga a un detallado análisis en cuanto a la construcción del drenaje, ya que exige un ejercicio exhaustivo de planificación urbana pues además de preservar la integridad física de las vías, debe garantizar el libre desenvolvimiento de la ciudadanía en épocas de grandes lluvias, afirma.

Así, en el caso de las inundaciones que afrontan los habitantes de Ciudad Caucel y Las Américas evidencia que fallaron tanto el ordenamiento territorial como la planificación urbano, áreas que le competen al Ayuntamiento de Mérida yla Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, cuando menos.— Flor Estrella Santana

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