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Préstamos “especiales”

En 2014 el Isstey estableció los “créditos plus”

La necesidad en el Isstey favoreció una privatización

La privatización de los préstamos del Isstey se inició en 2014, como ya informamos, ante la incapacidad del instituto de cumplir su obligación legal de dar créditos a sus derechohabientes.

Esta insuficiencia se manifestó dos años antes, al final del gobierno de Ivonne Ortega Pacheco, cuando ella dejó a ese organismo en la peor situación económica de su historia, con un nivel crítico de sus reservas financieras.

Tal situación propició la incapacidad del Instituto de cumplir con su obligación legal de apoyar con créditos a sus derechohabientes, previsto en la ley.

El artículo 42 de la Ley de Seguridad Social para los Servidores Públicos del Estado de Yucatán, de sus Municipios y de los Organismos Públicos Coordinados y Descentralizados de Carácter Estatal, establece que “el Instituto concederá a los servidores públicos y a sus jubilados préstamos a corto plazo, especiales e hipotecarios, utilizando a título de inversión los fondos y las reservas de su patrimonio”.

Otros puntos

El mismo artículo dice que el Consejo Directivo del Isstey determinará la tasa de interés de esos préstamos, aunque en los últimos años ésta ha sido de 12% anual en los préstamos a corto plazo.

La ley establece también, en el artículo 44, que el importe del préstamo a corto plazo que se le conceda a los trabajadores estará en relación directa con sus años de servicios, el monto de sus percepciones y el total de las aportaciones, aunque el plazo de pago no podrá ser mayor de 12 meses y se cubrirá en abonos iguales, quincenales.

El plazo para los créditos especiales es de 30 meses.

La ley prevé también la ampliación y renovación de los créditos cuando hayan transcurrido seis quincenas a partir de la fecha de su otorgamiento y siempre que se esté al corriente en sus pagos.

En la práctica, la solicitud de un crédito de corto plazo o especial en el Isstey implica, muchas veces, recorrer un largo laberinto burocrático y estar a expensas de decisiones unilaterales del gobierno, de las burocracia o de los tiempos electorales, además de recibir préstamos pequeños y a corto plazo.

A los que no estaban plenamente identificados con el PRI les era difícil obtener rápido un préstamo y en períodos electorales la entrega de créditos, en general, prácticamente se suspendía.

En 2013, a consecuencia de la debacle financiera del Isstey ocasionada por Ivonne Ortega, la cartera crediticia del organismo se desplomó de $569.2 millones registrada en 2012, a $222.08 millones en ese año.

Dadas estas cifras, el panorama futuro de los créditos en el Isstey era poco promisorio, de modo que su entonces director, Ulises Carrillo Cabrera, también alto e influyente funcionario en el equipo de Ivonne Ortega Pacheco, propició el cambio de la ley y en 2014 anunció los “créditos plus”, otorgados por empresas financieras privadas.

No obstante sus mayores tasas de interés, estos préstamos, ante la necesidad insatisfecha de los derechohabientes, fueron rápidamente demandados, entre otras cosas, porque el dinero se entrega a los cinco días de presentar la solicitud.

Asimismo, con el “crédito plus” los trabajadores en activo pueden acceder al monto total de las aportaciones que tengan, sin que su descuento en nómina sea del 40% de su salario. En el caso de los jubilados y pensionados el tope es de $30,000, pero hay gestiones para ampliar el monto a $50,000.

El “crédito plus” empezó en 2014 con plazos de 12, 18 y 24 meses. En 2018, por la gran demanda, aumentó a 36 y 48 meses.

De acuerdo con datos obtenidos por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, en un principio la tasa de interés mensual era del 1.5% (18% anual), pero al poco tiempo ésta subió al 1.67% al mes (20.04% al año).

Según las reglas de operación, los derechohabientes pueden hacer hasta seis renovaciones de sus créditos, aunque aquí la tasa sube. De la primera a la tercera renovación, la prima es del 2% mensual y 24% anual y de la cuarta a la sexta, la prima es del 3% mensual (36% anual). (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

Servicio Deber legal

La privatización de préstamos del Isstey se inició porque la dependencia no podía cumplir su obligación de dar créditos.

Medida financiera

El entonces director Ulises Carrillo Cabrera, alto funcionario en el equipo de Ivonne Ortega Pacheco, propició el cambio de la ley y en 2014 anunció los “créditos plus”, que daban empresas privadas.

Procedimiento

El crédito de nómina tiene la garantía del salario del trabajador porque ya que se le descuenta automáticamente y es retenido por el gobierno, quien lo traslada a la empresa otorgante del crédito.

Beneficio, para pocos

Aun cuando se trata de un crédito sin garantía física, el riesgo del crédito de nómina es menor al de otros créditos al consumo no garantizados, ya que en la medida en que el trabajador continúe laborando para la misma empresa, recibe su salario de manera regular en su cuenta de nómina. De este modo, el intermediario sigue recibiendo el pago del crédito sin problema. Un negocio, en el caso del Isstey, redondo, solo para unos cuantos escogidos.

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