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La puerta del desastre

 

La depresión sigue ganando terreno entre los yucatecos: en lo que va del año se ha reportado un promedio diario de cinco diagnósticos.— Los suicidios y la vida de estrés

 

En lo que va de este año se ha diagnosticado en Yucatán un promedio diario de cinco casos de depresión, enfermedad que se ha convertido en uno de los mayores problemas sociales por su impacto más allá de la salud, pues afecta a buena parte de la población económicamente activa.

Los cinco diagnósticos al día en Yucatán corresponden únicamente a las instituciones de salud públicas, que por norma notifican los casos al Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) de la Secretaría de Salud. Por lo tanto, la cifra podría ser mucho mayor si se tomaran en cuenta en las estadísticas los casos atendidos en la medicina privada.

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La tendencia al aumento ha sido característica de los últimos años, lo cual, de acuerdo con especialistas en salud mental, es un reflejo del ritmo de vida de la población. Entre las consecuencias más graves de este fenómeno figura el suicidio.

En pocas palabras, dicen los especialistas, si no hay atención oportuna o adecuada la depresión se puede convertir en una puerta al desorden, al caos.

Los fríos números

De acuerdo con el reporte más reciente del Sinave, que se dio a conocer el lunes pasado, hasta el 3 de este mes se habían confirmado en Yucatán 1,093 casos de depresión, que representan un promedio de 5.2 al día.

En 2018, en estas mismas fechas, se habían diagnosticado 1,069 casos, una cantidad ligeramente menor que la de este año.

Un detalle revelador es que de cada cuatro enfermos de depresión, tres son mujeres. De los 1,093 reportes en lo que va de 2019, 875 corresponden al grupo femenino y 218 a varones.

La depresión es una de las enfermedades mentales con mayor incidencia en Yucatán. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como un trastorno mental frecuente que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.

“La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave puede conducir al suicidio”, advierte el organismo internacional. “Si es leve se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional”.

La rutina diaria

El psiquiatra César Iván Espadas Sosa, expresidente de la Academia Yucateca de Medicina y Cirugía y de los colegios de Médicos y de Psiquiatras de Yucatán, explica que la depresión, la angustia y los trastornos de ansiedad son enfermedades que se “disparan” como consecuencia del estilo de vida actual.

“El estilo de vida que tenemos ahora es de competencias, un estilo de vida estresante, tanto en la casa como en el trabajo”, añade. “Cada vez hay más exigencias sobre el ingreso económico de una familia. Por ejemplo, la enseñanza en las escuelas particulares es cara y papá y mamá se preocupan por obtener el dinero suficiente”.

El doctor Espadas Sosa alerta sobre un problema colateral, igual de grave: el alcohol, cuyo consumo también va en aumento, es utilizado muchas veces como calmante del estrés crónico y eso es peligroso.

“Los jóvenes, e incluso los mayores, lo usan como tranquilizante, al igual que otras sustancias como la mariguana”, señala. “Aparentemente producen calma, pero después regresan la ansiedad y otras alteraciones y se tiene que calmarlas con algo. Entonces volvemos al alcohol y otras drogas o a tranquilizantes que se recetan mucho. A la larga, el uso de sustancias como la mariguana puede producir trastornos. Claro que tiene otras cosas positivas, como en el tratamiento de la epilepsia, en el cual es bastante efectiva”.

Sobre el aumento en las estadísticas, el expresidente de la Academia Yucateca de Medicina y Cirugía dice que podría ser un reflejo de mayor cultura de salud de la población, que asiste en mayor número a recibir atención médica y esto pasa a formar parte de los números oficiales.

Rasgos genéticos

El médico también señala que hay indicios de que la depresión con-lleva elementos genéticos, es decir, hereditarios.

“Aunque no tenemos bases muy claras, muy definidas y comprobadas, sí se ha visto que hay elementos genéticos que influyen en esta situación”, enfatiza.

“Por ejemplo, vemos a pacientes cuya mamá, tía, abuela o papá se mataron colgándose”, abunda. “Y no es solo lo que dicen los pacientes. Hay libros que estadísticamente lo reportan así”.

No obstante, insiste en que hay que considerar el entorno de los pacientes, pues el ritmo de vida actual y la situación económica en las familias hacen que se “disparen” en buena medida los trastornos de la mente.

Hormona reguladora

También explica que, ante las exigencias del ritmo cotidiano, el sistema nervioso hace que el organismo produzca una sustancia muy necesaria: el cortisol, hormona que libera la glándula suprarrenal como respuesta al estrés y a un nivel bajo de glucocorticoides en la sangre.

“El cortisol es necesario. Es el que nos despierta todas las mañanas y nos hace sensibles a los estímulos del entorno”, prosigue. “Por eso despertamos con facilidad. Esta sustancia es baja en la noche y por eso puede haber ruido y no despertamos, pero en las mañanas es elevada y nos hace muy ansiosos”.

Según explica, un organismo sometido a fuerte estrés genera mucho cortisol y a la larga la persona se ve involucrada en trastornos de ansiedad que lo conducen a cuadros depresivos.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

Señales de alerta

La depresión puede llegar a ser crónica o recurrente y dificultar el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. Incluso, puede conducir al suicidio.

1,093

Es el número de casos de depresión diagnosticados en lo que va del año en Yucatán. Es ligeramente mayor de lo contabilizado al 3 de agosto de 2018.

5.2

Es la cifra promedio de los diagnósticos diarios en las instituciones de salud públicas de Yucatán. No se consideran casos de la medicina privada.

875

Cantidad de mujeres con diagnóstico de depresión este año. Rebasan considerablemente el número de varones, en proporción de cuatro por uno.

246

Fueron los casos de suicidio conocidos en 2018 en Yucatán. La depresión es considerada una causa que lleva a muchas personas a quitarse la vida.

11.2

Es la tasa de suicidios en la entidad por cada cien mil habitantes hasta el año pasado. Yucatán ocupa lugares nada honrosos en esa estadística.

 

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