in

La reserva de agua, muy vulnerable

Hay que reforzar la educación ambiental, advierte un especialista

MÉRIDA.—El mal manejo de los residuos sólidos es solo una arista de un grave problema en Yucatán: la contaminación del medio ambiente, en especial, del manto freático.

“Contamos con una reserva importante de agua, pero es muy vulnerable, con puntos  de afectación contaminante que hay que omitir”, señala Eduardo Batllori Sampedro, quien, tras ser titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) del gobierno del Estado de 2017 a octubre pasado, ahora trabaja de nuevo como investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politénico Nacional.

El exfuncionario estatal dice que su labor en el Cinvestav “es un compromiso social con el medio ambiente, aunque digan que soy un profeta del desastre”.

“El aspecto ambiental es primordial, debe tener prioridad alta, pero en el gobierno es menor su importancia que la que se da a la seguridad y la salud, por ejemplo”, explica el hoy investigador.

En su opinión, “el tema del saneamiento es el reto más importante” para las autoridades de los tres niveles de gobierno.

“Hay que reforzar la educación ambiental”, puntualiza. “Hay mucho trabajo por hacer para generar la cultura del cuidado del medio ambiente desde las escuelas, donde también afectan los cambios de directores y maestros que empiezan a trabajar en ese aspecto”.

“Muchas dependencias tienen áreas relacionadas (Conafor, Semarnat, Salud, Conagua, Desarrollo Rural) y deberían trabajar juntas para llevar la educación ambiental a las primarias y otras escuelas”, indica.

Batllori Sampedro ennumera los principales focos de contaminación del manto freático, además de los residuos sólidos, de los cuales hablamos en entregas anteriores.

Los agroquímicos. “Aunque su regulación corresponde al gobierno federal, hay que agarrarlos (desde el estatal), como se hizo en las playas, porque las dependencias federales parecen no actuar”.

“Muchas enfermas de cáncer tienen en la sangre un coctel de pesticidas, que también causan malformaciones y abortos”, enfatiza.

“La fumigación con avionetas si afecta a las abejas y a muchos otros polinizadores de alimentos, será fundamental que se prohíba”, enfatiza.

“Se dio impulso a los cultivos orgánicos con el programa 70-30 y hay ganancia, pero hay que mantenerlo y también el de Peso a Peso”.

Según dice, al término de su gestión “más de 4,000 productores ya están capacitados en el manejo adecuado de agroquímicos”.

Las aguas residuales. “Se requieren sitios de tratamiento de aguas residuales, porque solo hay en Mérida”.

Actualmente “se contamina el manto freático hasta a 40 metros de profundidad”, añade, y para combatirlo el gobierno del Estado debe trabajar con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

“Ucú, Conkal, Umán, Chicxulub Pueblo y la Zona Económica Especial, en el área del Parque Científico, son sitios en los que se debe trabajar, porque el desarrollo que se da genera focos de alerta, ya que llegan empresas que consumen mucha agua, como la cervecera, refresquera y pecuaria”.

Recuerda que en biodigestores se hizo una inversión fuerte, de 150 millones de pesos, en granjas pequeñas y medianas y se logró un buen avance contra la contaminación.

Sin embargo, quitaron el Ramo 16 en el Congreso de la Unión y solo se trabaja con recursos del Estado”.

Cambio de uso de suelo. Se realiza para actividades de deforestación (ganaderas y agrícolas). “En la zona metropolitana se deforestan seis hectáreas al día y en Mérida, dos hectáreas al día”, afirma Batllori Sampedro.

Otros contaminantes del subsuelo no menos importantes, añade, son: el agua de nixtamal, el mal manejo de las pilas alcalinas o baterías desechables, la falta de una adecuada recolección de medicamentos caducos.

“Se requieren sexenios, no años, para solucionar el problema”, advierte Batllori Sampedro.

Sin embargo, también es enfático al indicar que “no hay que quitar el dedo del renglón”.—Jorge Pinzón.

Urge un proyecto integral a largo plazo

El poeta Saúl Ibargoyen. Foto: info7.mx

Fallece el poeta uruguayo Saúl Ibargoyen a los 88 años