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La tragedia venezolana

Francisco González Cruz

Testimonio sobre las penurias y la situación política

El ambiente político de Venezuela es muy complejo. Primero, el Estado no existe, lo que existen son mafias del gobierno: una mafia que controla la industria, otra el petróleo y otra las finanzas. Lo que queda lo disputan quienes están en el poder y por eso están divididos, manifestó el exrector de la Universidad Valle del Momboy, Francisco González Cruz, en visita al Diario.

Lo anterior lo dijo cuando se le pidió su opinión sobre la política interna de su país.

“La oposición está muy reducida; quedaba la Asamblea Nacional, pero con las elecciones fraudulentas se va a reducir a su mínima expresión”, vaticinó.

“Muchos jóvenes venezolanos están muy desconsolados, han perdido mucho la confianza en los liderazgos, y de las instituciones no funciona ninguna. El venezolano está desamparado, hay un liderazgo fallido, no es por falta de preparación, ni por falta de generosidad, sino por la propia complejidad tan extrema de la situación.

“Se sienten desorientados porque hay una amenaza muy grande del gobierno. Han intervenido todos los partidos políticos grandes, pero los han comprado en medio de la miseria”, dijo.

Por ejemplo, añadió, un diputado que recibe 10 millones de dólares es difícil que lo resista. Eso ha pasado, y si no lo reciben, persiguen a su familia, lo meten preso, lo matan, es una situación muy difícil la que vive el país en materia política.

González Cruz dijo que hoy en día el protagonismo político lo mantiene la iglesia católica. La Conferencia Episcopal mantiene una posición de defensa de la dignidad humana, las ONG y organismos de derechos humanos tienen presencia, pero también son muy perseguidos. A pesar de esa hostilidad se han fortalecido.

Despertar

“La reacción a tanto atropello está despertando a la mayoría de las comunidades que ya empezaron a protestar porque no hay gas, la gente está cansada de cocinar con leña, la falta de electricidad es muy grave, las comunicaciones hacen falta, no tienen agua potable la gran mayoría de los habitantes y comunidades”, indicó el académico venezolano.

“Sé que es difícil que el lector entienda o capte la magnitud de la tragedia de Venezuela; a veces hay mucha gente que cuando se les explica nos pregunta por qué los venezolanos son tan cobardes, que por qué no reaccionan”, señaló.

“El gobierno dictatorial creó todo un sistema de control ayudado por los cubanos. En la cuadra donde yo vivo en un pequeño campo, hay un consejo comunal allegado al gobierno que controla todo, la salud, la educación, si llega una vacuna hay que pasar por el control de ellos. Todo está militarizado, no hay libertad, ellos tienen el control de todo. El pequeño chavista, sin una clara percepción del daño que hace a sus compañeros te coacciona.

“Ellos (los chavistas) están muy agradecidos porque en diciembre les dieron a dos kilos de cerdo o una cajita de alimentos básicos como leche, aunque esté podrida; harina de maíz, bolsa de sal, azúcar,. La gente está pendiente que le llegue esa bolsa y con ellos se compra la conciencia y la voluntad”.

El académico, editorialista y escritor recalcó que una prueba de la enorme inconformidad que hay en Venezuela se mostró durante las elecciones parlamentarias de diciembre de este año porque a pesar del control que tiene el gobierno sobre la gente, ésta no fue a votar. En las zonas chavista hay mucha pobreza y control y la gente no fue a votar a pesar de las amenazas de que les quitarían los apoyos de comida, el bono del anciano, de la mujer embarazada y de la beca.

Considera que el venezolano ya se acostumbró a la dependencia del Estado. El trabajo, que es la única fuente legítima de riqueza en Venezuela, casi no existe, hay mucho desempleado, la gente sobrevive del apoyo gubernamental y allí está la base de control porque en ese país no funciona nada.

No llega el agua a las casas, no llega la energía eléctrica, el gas doméstico, el transporte público no funciona porque no hay gasolina. “Es una situación terrible, sin embargo, hay estrategias de sobrevivencia que han hecho que el venezolano deje de ser tan conformista y empiece a tener deseos de innovación, de salir adelante”.

Costoso cambio

Y agregó: “Venezuela, Dios mediante, dejará de ser el país petrolero rentista y va a pasar a ser un país de trabajo productivo, que le va a costar sangre, sudor y lágrimas; de hecho ya le está costando, pero creo que es tan grave la crisis que nos va a obligar a cambiar y hacer un país educado, viable y solidario”.

“Para que eso suceda tiene que restablecerse la libertad, la democracia, el estado de derecho y sobre todo la confianza entre los venezolanos”, dijo.

—¿Qué le ha faltado a la oposición? En los noticiarios televisivos se ven multitudes en las protestas, Guaidó fue aceptado como presidente en varias partes del mundo —se le planteó.

—La gente está cansada de esta situación, pero los que siguen en el poder son esas mafias —respondió—. No puede haber una oposición, no hay confianza en ellos. Si tú te unes a esa oposición ellos mismos te pueden vender. La gente no confía, es lo que ha faltado, confianza.

“Hay que construir la confianza desde la base, en cada lugar, en cada persona, en cada familia que sepa que son responsables ellos mismos de construir su propio futuro. Que tengan confianza en sí mismos. Y ese no es el mensaje fundamental del que habla la dirigencia, el mensaje fundamental es que va a llegar otro mesías, otro salvador de la patria, otro hombre a caballo que va a resolver el problema”, afirmó González Cruz.

“Nuestro mensaje es que la gente tiene que tener conciencia de que es constructora de su propio futuro. Creo que el gran homenaje que se le hace a Armando Manzanero es que él fue el fruto de su propio esfuerzo. Él estudió desde chiquito, se metió a la escuela de arte, se metió a aprender piano, no tuvo ningún estado protector ni familia protectora, él mismo desarrolló su potencial que traía desde sus ancestros, del lugar donde nació, de todo lo que vivió y esa suma de esfuerzos lo llevó al éxito.

“Eso nos falta a nosotros los venezolanos, nos falta esa confianza que no la vende el político tradicional y esa mentalidad es la que tiene que cambiar”.

También se le preguntó sobre las versiones de los opositores del presidente Andrés Manuel López Obrador de que está convirtiendo a México en Venezuela con su política 4T.

“En todas partes se tiene que ver ese riesgo”, señaló. “La gente tiene que estar peor a como está para corroborarlo. El gobernante tiene que ser un servidor y lo mejor que puede hacer un gobierno es no estorbar. Cuando el discurso es yo doy, yo hago, hay ese riesgo. El gobernante tiene que dar las condiciones para que tú hagas, para que tú seas, para que te desarrolles. Eso del yo doy y yo hago es el mensaje mesiánico que tenemos los latinoamericanos. Por lo tanto, ese peligro del populismo dictatorial existe”, indicó.

“Yo sé que López Obrador, lo digo mal, y Chávez, no creo que tengan la intención de arruinar a un país, pero su discurso no fue el promotor de las capacidades humanas, sino el promotor de las capacidades del Estado, sobre todo si pones en manos del Ejército la conducción de asuntos civiles; es un crimen, porque el militar se formó como un hombre de armas, por eso se llama la carrera de las armas, no la carrera del cerebro ni del corazón”, afirmó.— Joaquín Chan Caamal

Militares Alertas

Más de las declaraciones que formuló al Diario el venezolano Francisco González CruzCorazón y cerebro

“Los países se desarrollan por una sabia combinación entre corazón y cerebro, emoción y razón, amor y disciplina, y el militar no está formado para eso; el militar está formado para mandar y obedecer.

Civiles

“El hombre civil, el gobierno civil y todos los civiles estamos hechos para conversar y acordar, para convencernos unos a otros a base de la palabra y del valor de la palabra, no de la orden; allí están equivocados, tendrá buena fe, como sea, pero el resultado va a ser ese: en las fuerzas armadas el valor es la jerarquía, la obediencia; en el sistema humano es el acuerdo, la solidaridad, el amor”.

Preocupa falta de sanciones por los abusos policiales