in

La vacuna es “el primer paso a la salida” de la crisis

Decenas de adultos mayores de 60 años recibieron ayer la vacuna de AstraZeneca en el Tecnológico

Ayer se realizó una jornada más de vacunación contra el Covid-19 a adultos mayores de 60 años en Mérida.

En punto de las 8 de la mañana los 17 espacios dispuesto en la capital yucateca, comenzarían a aplicar la primera dosis del biológico de Astra Zeneca a aquellos nacidos en el mes de abril, iniciando de ese modo el cuarto día de esta tarea que se inició el pasado miércoles 8 de abril y cuya meta es proteger a los 130 mil adultos mayores de esta ciudad y sus comisarías.

La estampa fue habitual en el módulo habilitado en el Instituto Tecnológico de Mérida: decenas de adultos mayores esperan pacientes, formados en filas, el inicio de la jornada de vacunación.

Las puertas estaban por abrir y había poco menos de 30 adultos mayores esperando, la mayoría de pie y sin acompañantes.

La temperatura fue agradable y la espera llevadera.

Una brigadista salió a su encuentro y dio las primeras indicaciones: “Todos con cubreboca y sana distancia”.

Se dispusieron de inmediato dos filas, una para quienes llevaban su hoja de registro en línea, y la otra para quienes no la tenían.

Credencial del INE en mano, las personas acreditaban su identidad, edad, fecha de nacimiento y código postal. Ya dentro del módulo se les condujo a un toldo donde ya estaban dispuestas numerosas sillas plegables, donde aguardaban el momento de ser vacunados.

Luis Vargas Martínez tiene 77 años, fue madrugador y uno de los primeros en recibir la vacuna este sábado en el ITM; comenta que fue atendido con calidez y amabilidad, mucho respeto y la mejor disposición para aclarar sus dudas. “Vacunarse es un deber, es un acto de responsabilidad” comentó.

“Más allá de la seguridad que esta ofrece, es un modo de dar el primer paso hacia la salida a esta situación del Covid-19”.

“Como toda innovación tiene sus riesgos, pero estamos viendo que está funcionando; yo me siento bien, estoy tranquilo, no tengo molestias de ningún tipo, todo muy bien”.

“Ahora en la tarde le toca el turno a mi madre” añade con un aire de confianza don Luis Vargas. “Tiene 96 años de edad y muy buena salud, desafortunadamente ha perdido la vista, pero fuera de eso sigue siendo una mujer fuerte a pesar de su longevidad” dijo y asegura que su abuela, la madre de su madre, llego a vivir 106 años.

“No la pude traer temprano porque aún dormía, pero me dijeron la traiga por la tarde, la atenderán de inmediato. Es bueno saber que hay apoyo para hacer las cosas” concluyo.

Ayer mismo, en completo orden, sin aglomeraciones y con el cumplimiento del protocolo de atención, información y seguridad transcurrió la jornada de vacunación en el módulo instalado en el Cobay de Chenkú.

Desde las 7 de la mañana acudieron los adultos mayores a esperar la apertura, a fin de recibir su primera dosis de la vacuna de AstraZeneca.

Previamente a cada adulto mayor se le hacía un chequeo general de temperatura. Se les preguntaba por su brazo dominante y se les explicaba en cuál brazo se le aplicaría, así como los posibles malestares secundarios, como dolor.

En todo momento hubo apoyo médico, paramédico y policíaco previendo cualquier caso.

Además, se dis puso una sala bajo el domo techado del plantel para que la gente espera los 30 minutos reglamentarios posteriores a la vacunación.— Emanuel Rincón Becerra / Darinka Ruiz Morimoto

Cada 34 horas ocurre un suicidio en Yucatán

Negrín, listo para el rol que el piloto león necesite de él