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La violencia hacia la mujer prevalece en el seno familiar

El Congreso local aún no responde sobre el pronunciamiento para que se valide el matrimonio igualitario

Yucatecas, vulnerables

El hecho de que la mujer sea víctima diferente al hombre es porque sus condiciones de desigualdad por género la llevan a estar en una posición más vulnerable, señala la investigadora Gina Villagómez Valdés.

Eso las pone en una situación de mayor desventaja en la población por ser mujeres, expone.

También, destaca, es adecuado que el Congreso del Estado tome la decisión de aumentar la pena por feminicidio, lo cual ya se aprobó en comisiones y debe pasar al pleno para su aprobación.

Esto, señala, porque recientemente con el nuevo sistema penal acusatorio y las nuevas formas en que sentencian a los feminicidas se les da la oportunidad a estos agresores de salir en menos años; por ejemplo, les han reducido las penas cuando aceptan la culpabilidad o tienen un comportamiento adecuado, etcétera.

La investigadora indica que el hecho que se suba a 60 años la pena por feminicidio está vinculado a que sean parientes o tengan una relación afectiva o cercana con la víctima, lo cual es muy adecuado, toda vez que Yucatán se encuentra entre los primeros estados con una forma de violencia, sobre todo sexual, dentro de la familia.

—Cuando hay violencia de este tipo ante los hijos, niños y niñas, pero particularmente las mujeres, se reproduce una cultura de violencia permitida y callada por parte de la sociedad.

—Así, cuando las mujeres llegan a ser adultas y se encuentran en una situación naturalizada de violencia, permiten muchas formas de violencia y no se hacen denuncias hasta que se llega a los feminicidios.

Gina Villagómez enfatiza que el cambio de las mujeres en la sociedad, que ya están tomando acciones para su defensa, ha incrementado el número de feminicidios porque las masculinidades no se han adaptado de igual forma y se generan crisis agudas, sobre todo en parejas jóvenes. “La mujer se empodera, ya no se deja, el hombre se molesta y terminan en verdaderos dramas, sobre todo de relación familiar”.

Después apunta que el feminicidio en Yucatán, a diferencia de otros estados, se da en la pareja o expareja, y ese elemento particular abre una zona de riesgo para las mujeres, porque “no las matan en la calle por asalto o por violación en una calle, camión o maquiladora”.

“Lo grave del feminicidio en Yucatán es que se da en relaciones afectivas cercanas, por eso es importante que el Congreso considere la relación de cercanía de parentesco para aumentar esta pena, me parece un acierto y celebro que el Congreso tome esta responsabilidad para tratar de evitar, al menos con las penas, que se sigan incrementando los feminicidios en el estado”.

Respecto al tema del matrimonio igualitario, la investigadora se pronunció hace unos días junto con otras activistas para que el Congreso tome en cuenta la iniciativa en Yucatán, que ya fue presentada de nuevo, y se someta a votación.

Hasta el momento no han tenido ninguna respuesta ante el pronunciamiento, pero esperan que se tome en cuenta, ya que Yucatán está entre las 13 entidades del país que no han aprobado la iniciativa, cuando Yucatán ha estado a la vanguardia de las decisiones legislativas a favor de los derechos humanos de los grupos vulnerables, en particular de las mujeres.

—El hecho de que no se tome en cuenta el matrimonio igualitario o que se hubiera decidido rechazarlo por cuestiones religiosas y políticas vulnera los derechos humanos que están contemplados en los convenios internacionales, ya no es una cuestión de política, o de religión o moral, sino de derechos humanos.

Según asegura, seguirán insistiendo con este tema y evidenciando que el Congreso no está cumpliendo, a pesar de que otros congresos estatales en todo el país, incluso más conservadores que Yucatán, como San Luis Potosí, ya aprobaron este derecho.

Ciudades muy conservadoras, o religiosas o donde hay muchos grupos de familias tradicionales y movimientos como Provida llegan a tener mucha presión sobre los congresos o gobiernos estatales, indica.

—Eso es lo que pasa en Yucatán: la presión de estos grupos conservadores es lo que ha hecho que no se apruebe la iniciativa.

Esos grupos, detalla, consideran que la familia es una sola forma de organización familiar: papá, mamá e hijos mediante el matrimonio, sin tomar en cuenta que las familias son diversas, las que coresiden en Yucatán y todo el país no están configuradas en ese único modelo.— Iris Ceballos Alvarado

Entrevista

La doctora Gina Villagómez Valdés también opinó sobre las bodas LGBT:

Estructura

No todas las familias en Yucatán y el país están configuradas en ese único modelo de papá-mamá-hijos.

Otros tipos

Hay padres que tienen a cargo a sus hijos, madres que crecen a sus hijos y muestra de ello es que en la entidad el 25% de los hogares es de madres solas, “es una familia ‘incompleta’ y nadie la critica”.

Derechos

El hecho de que parejas del mismo sexo quieran tener y fundar una familia, y tener derechos que otorga el matrimonio es una necesidad que se tiene que considerar en el estado.

No cederán

Por esa razón, comentó, seguirán insistiendo al Congreso estatal, pues esperan que privilegien los derechos humanos sobre los acuerdos e intereses políticos.

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