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Lluvioso inicio de agosto

En los siguientes días se pronostica el paso de tres o cuatro ondas tropicales por Yucatán

Entre 33 y 36 grados máximo tendría Yucatán

Con una semana lluviosa por la tarde y la noche, ocasionadas por una “oleada” o “tren” de ondas tropicales, Yucatán despedirá el mes de julio y dará la bienvenida a agosto, informó el meteorólogo Juan Vázquez Montalvo, de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

Para esta semana esperamos que domine el ambiente caluroso durante el día, con cielo medio nublado y vientos de dirección este y sureste, sur y sureste.

Las temperaturas máximas que se esperan para el interior del estado, Mérida y zona metropolitana serán entre 33 y 36 grados y las mínimas, entre 23 y 25 grados. Habrá potencial de lluvias por la tarde y por la noche toda la semana.

No habrá tarde segura, expuso el especialista integrante del Comité Institucional de Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos de la Uady.

Estas lluvias se deberán a la presencia y al paso de varias ondas tropicales. Esperamos que pasen entre tres y cuatro ondas tropicales. La primera comenzó a afectar desde ayer y sus efectos durarán hoy martes.

Mañana llegará otra onda tropical que dejará lluvias este día y el jueves.

El viernes 30 llegará otra onda tropical que provocará potencial de lluvias nuevamente.

Es muy probable que el domingo 1 de agosto llegue otra onda tropical a la zona, por lo que las lluvias estarían presentes toda la semana y el próximo fin de semana prácticamente.

Vázquez Montalvo expuso que las lluvias caerán toda la semana por las ondas tropicales que serán de moderadas a fuertes, la que llegará mañana miércoles se espera que sea fuerte.

Las ondas tropicales traen rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, posibilidad de carga eléctrica y pueden haber en algunos lugares muy puntuales lluvias con intensidad de 50 litros por metro cuadrado o tal vez un poco más.

Asimismo, explicó que la canícula de este año está de débil a moderada debido a que la alta presión que la genera no es fuerte; por tanto, permite la formación de nubes y que las ondas tropicales no pierdan su intensidad y provoquen estas lluvias que se presentarán.

Esta semana no habrá afectación del polvo del Sahara, ha estado llegando débil y con poca intensidad y densidad a la zona, debido principalmente a que no han salido grandes tormentas del desierto del Sahara y Atacama, refirió.

Ello se debe al monzón africano que está provocando lluvias por encima del promedio en África, que llegan hasta el desierto del Sahara y el Atlántico subtropical que está provocando lluvias y también llegan al Sahara.

El viento alisio sopla de este a oeste de África a América y no está levantando grandes cantidades de polvo del Sahara, esa es la razón por la cual las cantidades que están llegando a México y en particular a la península de Yucatán no han sido significativas.

El meteorólogo de la Uady expuso que este “tren” u “oleada” de ondas tropicales es normal en pleno verano y temporada de lluvias, pero en julio por lo general llegan debilitadas por el polvo del Sahara que roba humedad y la canícula, que también impide la formación de las nubes.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

Como ambos fenómenos están débiles, dan lugar a la formación de estas lluvias que están afectando ahora.

No se está presentando porque la oscilación Madden-Julian se encuentra en una fase de poca humedad o seca en el Atlántico, no ha sido así en el Índico y Pacífico que está en fase de humedad y ahí sí se están presentando ciclones.

Al menos esta semana y la otra no se espera que la fase cambie para el Atlántico, expuso. Lo hará después del 7 de agosto, cuando se empezarán a formar poco a poco los ciclones tropicales de nuevo.

 

De un vistazo

Remolino

¿Por qué no hay ciclones tropicales en julio? Aunque se están presentando las lluvias y las ondas tropicales, lo que no se está presentando es el famoso giro por convergencia superficial y divergencia en altura que causa un remolino, eso es lo que agarra velocidad como para ser un ciclón.

Cartón de Tony: Llovió, tronó, relampagueó

Como un escudo: el paraguas