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López Obrador, “máquina de generar desconfianza”

Carlos Loret de Mola a su llegada a la Expo Foro de Energía Yucatán 2020

Charla de Carlos Loret de Mola en la Expo Energía

“El pueblo pone y el ganso dispone”, fue el título de la conferencia sustentada por el periodista yucateco Carlos Loret de Mola Álvarez, la cual cerró los dos días de actividades de la Expo Foro de Energía Yucatán 2020, realizada en el Centro Internacional de Congresos Yucatán (CIC).

“Ya saben ustedes que se cumplió el primer año del presidente López Obrador... ya solo faltan cinco”, dijo con una sonrisa el columnista para romper el hielo, al iniciar su charla ante un auditorio repleto y variado, donde había desde empresarios y profesionales, hasta empleados y estudiantes.

Por espacio de una hora, Loret de Mola Álvarez hizo un recorrido por los principales programas y acontecimientos del primer año de gobierno de López Obrador, sus errores y aciertos.

Con su estilo particular de comunicar, el periodista habló de la actual relación de México con Estados Unidos, de la renegociación del Tratado de Libre Comercio, de la ley para las trabajadoras del hogar, de la democracia sindical, del alza al salario mínimo y de la revocación de mandato.

Habló igual sobre la rifa del avión presidencial: “Primero tenemos el diagnóstico, luego una idea concreta que es muy buena, pero tercero, a la hora de implementarlo viene el capricho... no gana la técnica y en lugar de decir qué podemos hacer con el avión, dice: ‘lo vamos a mandar a California ahí lo vamos a exponer’”.

“Un año después se da cuenta que cuesta 100 mil pesos la lavada del avión, y que se gastó la misma lana tenerlo parado ahí que si lo hubiera usado, y entonces frente a la evidencia de los datos los desconoce, trae el avión y lo suple con otra ocurrencia: lo quiere vender en tiempos compartidos, quiere que lo compre alguien, quiere rifarlo”.

“Eso fue genial, ahí estaban todos los colegas y escuchan que el presidente diga que otra de las opciones es rifarlo; se ríen y el presidente les dice: ‘es en serio’. Se hizo un silencio en la conferencia”, recordó.

Comentó que el presidente tiene esa intuición que conecta con la gente, por eso tiene popularidad, pero cuando desprecia la técnica tropieza y ojalá tuviera esa capacidad de enmendar.

“No quiero que le vaya mal”, dijo, “todos tenemos nuestros ahorritos y no queremos que valgan la mitad en seis años, se hacen estas críticas para ver si es capaz de rectificar, encontrar nuevas rutas”, acotó.

Indicó que el presidente ha hecho un carro alegórico de la 4T, que “es solo un apodo porque no ha transformado nada”.

“Modelo patito”

“La gansoeconomía es un modelo patito, un modelo gansito, el presidente es una máquina de generar desconfianza, pero también es una máquina de generar confianza política, tiene gran popularidad, pero genera desconfianza. Sería fantástico que pudiera conectar con el empresario y con el capital”, apuntó el conferencista.

“Desconfianza brutal”

“Otra señal de desconfianza brutal es lo que pasa con la austeridad. En esa extraordinaria idea de no hacer corruptas las licitaciones, se ensaña con las estancias infantiles porque sospecha que hay corrupción, como un cirujano con un hacha en lugar de un bisturí”.

“Se carga contra los refugios para mujeres, recorta cinco mil empleados del SAT y genera una crisis en el sector salud, primero por desabasto de medicamentos, luego dijo que había farmacéuticas corruptas y que no les iba a comprar, pero al final terminó comprándoles a esas; el 24 de diciembre sacan el comunicado para que nadie se dé cuenta”, dijo.

Del tren maya señaló:

“Todos sabemos que es un mal negocio, todos sabemos que el único pedacito que va a ser buen negocio es el que va de Cancún a Tulum. Es pésimo negocio, no va a salir en el tiempo que dicen, tampoco en el costo. Este año le dieron 1% de su presupuesto, con lo cual tardarían 100 años en hacerlo. Cuando inauguren lo primero ya va a ser zona arqueológica”.

“Se contrató unos chamanes y le echaron humito y dijeron: ‘Vamos a consultarle a la madre tierra, y se ponen a bailar, y el presidente respirando humo. Le preguntan a la madre tierra y dice que sí. Sale el presidente del país, que comparte miles de kilómetros con la potencia más grande del mundo, y dice: ‘le hemos consultado a la madre tierra y autorizó el Tren Maya’. Con esta seriedad”.

El periodista dijo creer que habrá una inflexión en el camino en donde López Obrador tendrá que entender que los resortes que mueven a la economía no son idealistas, no son “fifís” o técnicos, y ahí, cuando vea que su modelo de otros datos ya no jala, va a tener que tomar una decisión: o se alínea y se vuelve un presidente de izquierda moderada, o se sube al caballo de Simón Bolívar.

“Me imagino que vas a ver un presidente que va a redoblar su discurso, una reforma fiscal dura contra los empresarios, contra los ricos con temas de mayores impuestos y destruir las ingenierías fiscales que han existido durante mucho tiempo. Es algo contra lo que más vale ir tomando precauciones”.

“Creo que no se va a reelegir y me juego mi quincena en esto. Y no creo que México sea Venezuela, tenemos un país más robusto y una sociedad más fuerte, pero podemos volver a Argentina y eso no está bonito, por eso de que Argentina fue pleito permanente con el empresario, episodios de desabasto, devaluación de la moneda y que los organismos financieros dejaran de reconocer las cifras emitidas por el gobierno”, explicó.

“Creo que al final lo que vamos a ver va a ser un presidente popular con un gobierno reprobado”.— LUIS IVÁN ALPUCHE ESCALANTE

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