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Los suicidas en Yucatán, cada vez más jóvenes y ancianos

Traslado del cuerpo de una persona que se suicidó en Tizimín meses atrás. Numerosas personas se privan de la vida en Mérida y el interior

Más casos en los meses de mayo, junio y agosto

En Yucatán y Chihuahua, dos estados en el extremo del país, se suicidan 11 personas por cada 100 mil habitantes. En el Estado el pico de suicidio es cuando aumenta el calor, y en la entidad norteña ocurre cuando hay más frío, explicó el doctor Paulino Dzib Aguilar, responsable del Laboratorio de Psicología Jurídica y Criminológica de la Uady.

“Esto indica que el calor no te lleva al suicidio, lo hace el cambio extremo de temperatura”, comentó.

En Chihuahua, precisó, se suicidan usando armas y en Yucatán se emplea el ahorcamiento porque es lo más inmediato que se tiene.

Ahora, entre los 16 y 36 años tiene la gente que se está matando, “pero tienes un niño que lo hizo a los 10 años y hay ancianos que se suicidan y los dan como accidente”, dijo.

“Hay que ponerle atención a los niños y ancianos”, afirmó el especialista.

Sobre si afecta o no publicar casos de suicidio en los medios de comunicación, el médico recordó que las Naciones Unidas desde 2008 creó estatutos para la publicación del suicidio. Hay una normatividad de cómo se debe publicar un suicidio y no es necesariamente porque los imiten sino por el daño a la sociedad.

Explicó que el estrés postraumático se da porque te roben, porque veas que le roben a alguien o porque alguien te contó cómo te robaron y la tercera incumbe a los medios. Si uno difunde de manera violenta los hechos está exacerbando a la sociedad.

“No porque se publiquen los casos va a haber más suicidio, sino por respeto a la familia, a la salud mental de la gente que recibe esa información”, dijo.

A la pregunta de por qué más niños y jóvenes se suicidan hoy en día, respondió que hemos perdido la cultura de la tolerancia. La gente hoy tolera menos, los medios de comunicación en tiempo real están filmando cuando alguien tiene un accidente y se lo dan a todo mundo.

“Los muchachos de hoy creen que la vida es así, se han olvidado que para poder comer una manzana hay que sembrarla, regarla, cuidarla hasta que bajas el fruto y te lo comes; el proceso lo hemos perdido, por eso no podemos con las drogas, porque la droga en tiempo inmediato te cambia el estado de ánimo”, dijo.

Explicó que la gente que se suicida es impulsiva. La ira va en dos direcciones, hacia afuera y hacia adentro. Cuando es hacia fuera matas y cuando es hacia adentro te matas. Cuando alguien no controla sus impulsos corre ese riesgo.

Recordó el caso de Monterrey del que entró y mató a sus amigos en la escuela y luego él se pegó un disparo. Es, indicó, un claro ejemplo de ira hacia afuera y hacia adentro.

“Hoy tenemos mayor información y nos llega más rápido y con mayor expresión”, aseveró.

—¿Realmente han subido las violaciones en Yucatán o ha aumentado la cultura de la denuncia de las violaciones?

—Siempre han existido, pero no eran tan visibles como ahora —respondió.

Dzib Aguilar dijo que hicieron un estudio de 2014 a 2016 donde se documentaron 620 homicidios en todo el estado y se dieron cuenta que el 50% ocurrieron en Mérida, y el resto en el interior.

“Cada cuatro años hay un pico de aumento, hay que estudiar qué pasa y si hubo debacle económica”, indicó.

El maestro en Psicología General por la Facultad de Psicología de la Uady dijo que la gente se suicida sobre todo viernes, sábado y domingo y los meses con más casos son mayo, junio y agosto.

Indicó que el suicidio es multifactorial y hay que desmitificar que su origen y su etiología sea la depresión, eso no es verdad.

Lamentó que no se haya hecho el trabajo de política pública adecuada. La facultad de Antropología y algunos investigadores de psicología ya dejaron de estudiar el suicidio y se han ido a estudiar el perfil pre-suicida, eso es lo pertinente, hay que ver quiénes están en la orilla para suicidarse.

Dijo que se han encontrado tres elementos básicos del que se suicida, sobre todo en jóvenes: el primero es haber perdido la capacidad de autoridad. Como les vendieron la idea de que todos son iguales, no tienen respeto a la autoridad. El segundo es no tener capacidad para expresar sus emociones porque la tecnología ha reducido la capacidad metafórica. Y el tercero, se quedan con sus emociones y esto va a la dinámica social.

“Antes cuando llegabas te decía tu abuelita, tu mamá o tu tía ‘a ti te pasa algo’. Y estaban dale y dale hasta que soltabas la sopa. Hoy llegas y no estás con nadie, más que con tu celular que no te pregunta qué te pasa”.

Aquí, afirmó, se observa cómo la dinámica social, junto con el cambio de valores, está llevando a todo un cambio de tipo social y de comportamiento.

Añadió que hay que desarrollar la empatía, que es la capacidad de ponerse en los zapatos del otro.— Luis Iván Alpuche Escalante

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