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“Mafia” comercia hamacas caras y de mala calidad

Foto: Megamedia

“Maestros del engaño”

Constantino Urzaiz Cáceres, propietario de una empresa yucateca de hamacas, conoce a la perfección el “modus operandi” del grupo organizado que “engancha” a los turistas extranjeros en el centro de la ciudad y les vende con engaños hamacas de bajísima calidad y precios altos.

Los califica como unos genios en el arte de engañar, saben manejar psicológicamente a los extranjeros, son políglotas y llevan a los turistas a establecimientos donde otros especialistas de la verborrea concretan la estafa con la venta de la artesanía “pirata”.

A petición del Diario, Urzaiz Cáceres habló de la mafia de los hamaqueros que operan en el Centro, a raíz que el director de Desarrollo Económico y Turismo del Ayuntamiento, Eduardo Seijo Solís, reveló que tres mafias aumentan el problema del ambulantaje en el corazón de la ciudad.

Además de los que venden hamacas e hipiles a $25,000 y $15,000, están las chiapanecas y los flaneros.

A lo largo de 15 años, y las quejas que llegan a su tienda de la calle 65 entre 62 y 64, ha visto y sabe del problema que enfrentan los extranjeros que llegan a conocer el centro de la ciudad. Ni destinos turísticos como Cancún u otra parte del mundo que reciben a miles de extranjeros son víctimas del acoso que realizan los ambulantes locales con tal de vender productos de mala calidad a precios 15 veces mayores a los de otros comercios.

“No quiero decir nombres, no voy a ‘quemar’ a las tiendas que trabajan de esta manera y utilizan a enganchadores”, precisa. “Hay dos o tres dueños que tienen muchos enganchadores, que son unos maestros del engaño. Los admiro por el manejo psicológico y cómo hablan idiomas. Hay quienes no me conocen y me confunden con un gringo, se me acercan y tratan de vender hamacas, por eso sé cómo se manejan”.

“Es una cosa increíble. Se te acercan y te lavan el cerebro”, relata. “Lo primero que hacen es colocarse un gafete que ellos diseñan con un logotipo de turismo o del gobierno para que el turista tenga confianza porque los visitantes creen que al tener un gafete es del gobierno o está autorizado”.

“Siempre andan con revistas turísticas que tienen mapas, información de los sitios atractivos. El turista siempre se para en la esquina de una ciudad que no conoce y voltea a los cuatro puntos cardinales para observar, porque no saben si caminarán a la derecha o la izquierda, siempre buscan algo nuevo para ellos”.

“Es cuando el enganchador usa su técnica. Se acerca y le pregunta en su idioma a dónde va, qué sitio busca. Sirven como una persona auxiliar de turismo, y cómo los visitantes saben de la fama de que en Yucatán somos muy amistosos y que ayudan sin nada a cambio, pues los enganchadores lo aprovechan para iniciar la plática”, relata el comerciante. (Continuará).— Joaquín Chan Caamal

Negocios Tejidos

Constantino Urzaiz Cáceres dice que su tienda de hamacas ya tiene 15 años en Mérida.

Garantía

Su empresa es la única en México que tiene el Certificado de Comercio Justo que otorga la Fair Trade Federation, con lo cual garantiza que paga los mejores salarios a los 900 urdidores de hamacas que le trabajan.

Otra validación

Igual tiene el Certificado Empresa B de la organización Sistemab. Ésta verifica que parte de sus utilidades los destine al mejoramiento de la calidad de vida de sus colaboradores.

Expansión de las hamacas

Hasta ahora tiene distribuidores en 111 países y es la firma exportadora número uno de esta artesanía yucateca en el mundo.

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