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Más de mil trabajadores dejan las clínicas por ser vulnerables al Covid-19

Personal médico en el O’Horán. Faltan doctores por la contingencia

En aprietos por la falta de personal en el sector salud

El secretario general de la Sección 67 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de la Salud en Yucatán, Eulogio Piña Briceño, reveló que poco más de 1,000 trabajadores del sistema de salud estatal dejaron de prestar sus servicios en las clínicas y hospitales porque son gente vulnerable al coronavirus Covid-19.

El retiro obligado temporal de doctores, enfermeras y personal médico en riesgo por su edad de 60 a 70 años, por alguna enfermedad que los hace vulnerables ante el virus, de mujeres embarazadas o que dan lactancia a sus bebés, aunado a la escasez de médicos especialistas y enfermeras, pone en aprietos a las autoridades médicas, que lanzaron una convocatoria para contratar en forma temporal a doctores especialistas para mejorar la atención de los pacientes de coronavirus.

Sólo en el Hospital Regional “Agustín O’Horán”, precisó el dirigente sindical, fueron retirados 86 médicos, enfermeras y personal de salud porque están en el rango del decreto que emitió el gobierno federal para el personal de salud.

Entrevistado sobre el proceso de contratación que realizan en estos momentos la Secretaría de Salud, el IMSS, el Issste, el Hospital Regional de Alta Especialidad Península de Yucatán y el Hospital Regional de Alta Especialidad Militar, el doctor Piña Briceño dijo que desconoce el número de médicos, enfermeras y especialistas que contratan todas estas instituciones de salud por la contingencia sanitaria, pero no cree que haya mucha demanda del trabajo médico porque para empezar hay temor al contagio en los hospitales, falta equipamiento de protección para ellos y hay escasez de médicos especialistas desde hace muchos años, ya que son pocos los médicos que continúan sus estudios de alguna especialidad.

“Van a contratar a los que estén disponibles, pero no hay muchos médicos especializados, sobre todo epidemiólogos, internistas, médicos generales, enfermeras, químicos”, dijo. “Esta escasez de médicos experimentados está ocasionando que, en el caso del hospital O’Horán, los convenzan de que regresen los médicos que tienen 60 años o unos años más y gozan de buena salud. Algunos se están quedando a trabajar voluntariamente y otros ya manifestaron que si se les necesita en esta pandemia podrían regresar a sus puestos de trabajo”.

El doctor Piña Briceño aclaró que el sindicato no interviene para nada en el proceso de contratación, cada institución lo hace con libertad y lo único que pide es que no sean excesivamente exigentes con los aspirantes y los rechacen simplemente por falta de un papel, como carta de antecedentes no penales, acta de nacimiento, entre otros.

Considera que con el hecho de que el médico compruebe con su cédula profesional, título y algún documento su experiencia, con ello sería suficiente para que lo contraten. Además, pidió todo el equipamiento de protección para el personal médico que trabaja en el sistema de salud y los que ingresen en esta etapa de contratación extraordinaria.

“Se requiere personal médico en estos momentos”, insistió. “Mañana (por hoy) realizaremos una junta de trabajo y un recorrido con personal del Hospital O’Horán para conocer lo que hay en existencia en materia de protección del personal y donaremos una dotación de cubrebocas. Hay que constatar si el personal tiene material suficiente para su protección”, dijo.

Sobre la salida temporal del personal médico, el doctor Piña Briceño señaló que el régimen jubilatorio del sistema de salud estatal es diferente al del IMSS o el Issste porque en estas instituciones hay una jubilación obligatoria con 30 años de servicio activo, en cambio en la SSY es por edad avanzada o por mínimo 55 años de trabajo y por ello muchos médicos tienen de 60 a 70 años de edad y siguen activos. Este problema de edad ocasionó que en esta emergencia sanitaria muchos médicos, enfermeras y personal médico especializado estuviera en el rango de alto riesgo y por ello los mandaron a sus casas para que pasaran la cuarentena.

“Tenemos muchos trabajadores adultos mayores, con diabetes o hipertensos, hubo mujeres embarazadas o que dan lactancia a sus bebés que están en el rango mencionado por el comité de salud”, indicó. “Esto hizo que se vayan a sus casas más de 1,000 trabajadores de la salud”.

El líder sindical también se refirió a los actos de agresión y discriminación que sufren médicos y enfermeras o personal que trabaja en los hospitales ante el temor creado por el coronavirus Covid-19. Aseguró que tanto las autoridades de salud como el sindicato y los propios compañeros de las instituciones de salud buscaron estrategias para evitar los atentados contra el personal médico. En este trabajo de protección se han sumado taxistas, conductores de plataformas tecnológicas y familiares de los médicos para evitar que aquellos viajen en vehículos de transporte público o que reciban agresiones en las calles.

Lamentó que aquí en Mérida el personal de salud que arriesga su vida, está en la primera línea de riesgo y atiende a la gente enferma tenga que sufrir esta discriminación. Le gustaría que este personal fuera reconocido con aplausos, con porras y con el reconocimiento social por su labor ante esta contingencia, como en Europa, donde ahora ya son valorados y llamados héroes.— Joaquín Chan Caamal

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