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Un “volado” de riesgo

Los diputados Felipe Cervera (derecha) y Alejandro Cuevas. Ambos votaron contra el crédito al Ejecutivo

Más pérdidas que ganancias para un grupo del PRI

Si bien un grupo de diputados del PRI, con el apoyo de la fracción de Morena, sacó adelante su estrategia al no aprobar el préstamo solicitado por el Ejecutivo para la reactivación económica, la realidad es que hay indicios de que pierde más de lo que gana, según declaraciones del investigador Luis Alfonso Ramírez Carrillo.

El doctor en Sociología ve dos consecuencias de la negativa del Congreso —por no reunirse los votos para alcanzar la mayoría calificada— a la aprobación de un empréstito de $1,728 millones: por un lado están los efectos políticos, y, por el otro, los económicos y sociales.

Ayer publicamos la primera parte de una entrevista con el profesor investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Uady, sobre el impacto de la decisión de un grupo de diputados de no aprobar la contratación del préstamo.

En esa primera entrega, el analista político se refirió a tres repercusiones de la negativa: primero, un grupo identificado con las dos administraciones estatales priistas más recientes no quiso darle jugada al adversario interno, el grupo que encabeza el senador Jorge Carlos Ramírez Marín; segundo, el mismo grupo tampoco quiso darle fuerza al gobernador Mauricio Vila en los municipios, con miras a la elección de 2021, y tercero, quedaron en evidencia las ambiciones personales de un grupo, particularmente de la exgobernadora Ivonne Ortega.

Al retomar la plática, el doctor Ramírez Carrillo se refirió a las consecuencias políticas de la decisión del Congreso y se preguntó si ésta tendrá éxito para quienes la promovieron.

“Yo creo que se pierde más de lo que se ganó”, apuntó. “Es decir, políticamente hablando, la jugada para atender los intereses particulares de un grupo del PRI que piensa que puede apoyar a la reelección de estos diputados y la aparición de viejos actores políticos disfrazados en nuevos partidos, como sería el caso de Ivonne Ortega, es una apuesta todavía muy lejana que no asegura, primero, que algún partido político acabe apoyando a Ivonne, y segundo, que el PRI gane como partido y ellos mismos como candidatos”.

El entrevistado añadió que las consecuencias para ese grupo podrían ser mayores si la situación económica empeora, porque le dieron al gobierno del Estado el argumento de culparlos a ellos de la pobreza o de las condiciones que se vayan presentando por falta de apoyo económico.

“Echaron una moneda al aire”, puntualizó. “Si bien mostraron músculo diciendo: Rolando e Ivonne controlamos al Congreso por medio de Felipe (Cervera), esta posición kamikaze se les puede revertir”.

El entrevistado señaló que en adelante parte de los males económicos de Yucatán por los efectos de la pandemia se le podría achacar a ese sector priista por defender de manera egoísta sus intereses personales y partidistas, “léase no favorecer o fortalecer a Ramírez Marín, léase no fortalecer al PAN y quitarle votos en 2021, léase por fortalecer las ambiciones y un eventual intento de Ivonne de ser candidata, que creo no va a tener éxito...”

Es decir, prosiguió, no le dieron al gobierno del Estado un dinero que le permitiría ganar más presencia en los municipios, pero sí le dieron un argumento con el cual les pueda achacar a ellos y al PRI, a la hora de las elecciones, parte de la pobreza en algunos municipios. “Allí se la jugaron feamente”.

De esta forma, subrayó, lo que ahora muestra a un sector del PRI con fuerza se le puede revertir cuando se le vea como el malo de la película.

En cuanto a las consecuencias de carácter económico y social, el analista político puso énfasis en que el préstamo es necesario, pero representa solo una parte —“no maximicemos tampoco”— de las medidas para solucionar los problemas de la crisis. “Era una parte del paquete... El paquete sigue”, subrayó.

“Se perdió la oportunidad de apoyar a miles de personas durante tres o cuatro meses y de paliar los impactos de la crisis”, abundó. “Con o sin préstamos, los impactos van a ser severos. Y aquí entramos a una reflexión: de cualquier manera el gobierno del Estado tiene la obligación de hacer frente a los retos y tratar de solucionar los problemas. Y en ese sentido, creo que aún le quedan medidas en la mano”.

El investigador de la Uady indicó que es importante el impulso de un gasto público que genere empleo a corto plazo, pues esto ha demostrado su eficacia en etapas de dificultades económicas. Así se ha hecho, recordó, en tiempos de crisis y con el paso de los huracanes Gilberto e Isidoro en 1988 y 2002, respectivamente.

“Los planes de empleo temporal ayudan a resolver de manera positiva la crisis inmediata”, apuntó. “Finalmente la población de Yucatán en el campo tiene un índice de pobreza muy alto, de 42 a 46% dependiendo de los indicadores que quieras. Y ese porcentaje sube a más de 50 por ciento si desagregas a Mérida. Tenemos un problema real de pobreza en la mitad de Yucatán, y allí lo que se necesita es comida”.

Más adelante indicó:

—Se requieren empleos temporales. La industria de la construcción es buena y hace que la ayuda fluya, pero se debe concretar a nivel municipal, que los municipios intervengan y no se centralice en Mérida.

—El gobierno tendrá que redireccionar sus planes de inversión en estos seis meses tratando que la obra y la inversión aterricen en el terreno municipal, que sean como agua de esponja que riegue a cada municipio.

—A lo mejor no es una inversión redituable, pero sí resuelve el problema inmediato mientras pasa la crisis. A lo mejor alguien dice: “No se necesitaba pintar el Palacio Municipal, no se necesitaba petrolizar calles, no era necesario limpiar cinco pozos”, pero todo eso —que no estará de más— le dará empleo temporal a la gente mientras recupera su empleo en Cancún o puede regresar a Mérida como empleado de una empresa o una tienda.— ÁNGEL NOH ESTRADA

Pobreza Apuntes

El doctor Luis Ramírez hace notar los altos índices de pobreza en Yucatán.

La mitad

Dependiendo de los indicadores oficiales que sirvan de base, el rango de pobreza es de 42 a 46% y sube a más de 50% si se quita al municipio de Mérida.

Comida y empleo

Esos municipios, de acuerdo con el investigador de la Uady, necesitan comida y empleo temporal que se les puede dar con un plan emergente.

Otros caminos

El sociólogo dice que el préstamo no es la única vía que tiene el gobierno del Estado, que seguramente echará mano de otros planes para atender las necesidades de la emergencia.

Camotes y estrategas

Sobre el préstamo que solicitó la Comuna de Mérida —el dictamen legislativo está pendiente—, el investigador considera que los diputados lo aprobarán si “el agua les llega a los camotes” con los señalamientos a su actuación. “No son (el grupo del que forman parte) estrategas brillantes. Si lo fueran no hubieran perdido el gobierno... Tuvieron capital político y lo dilapidaron, error tras error”.

Dos pandemias que resultan ser muy similares