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Más reclamaciones de los vecinos de Francisco de Montejo al gobierno

Vecinos de Francisco de Montejo afirman que "no se quebró accidentalmente una rama" por las obras en el Megaparque, como dijo el gobierno estatal: derribaron once árboles y dañaron otros a golpe de machete (Foto de Carlos de la Cruz)

El parque Paseo Henequenes causa más quejas

“¿Por qué invertir en algo que no va a ser funcional?”, preguntaron vecinos del fraccionamiento Francisco de Montejo que viven en la zona donde el gobierno del Estado invierte más de $177 millones para la construcción del parque metropolitano Paseo Henequenes.

Anunciado el mes pasado por el gobernador Mauricio Vila Dosal, el proyecto abarca 5.3 kilómetros, pasando por los fraccionamientos Francisco de Montejo, Amapola, Pedregales de Lindavista, Paseos de Chenkú, Magnolias y Cámara de la Construcción.

La obra, sin embargo, generó malestar entre los integrantes del colectivo Amigos del Megaparque, que hace veinte años, cuando adquirieron sus casas en dicho lugar, se dieron a la tarea de sembrar árboles en amplia zona que se había convertido en un basurero.

Los Amigos del Megaparque se constituyeron en la asociación civil Megaparque AC.

El proyecto se hizo con tal formalidad, que el gobierno estatal anterior reconoció el esfuerzo y gestionó que el Ivey donara los terrenos a la Comisión Metropolitana del Estado de Yucatán para que lo declarara parque urbano estatal y lo dotara de infraestructura.

Antes, el área era un conjunto de baldíos que sumaban 48 hectáreas.

Una causa ciudadana

“Bien o mal teníamos nuestro parque”, dijo César Ramírez Ortega, integrante del colectivo, y quien fomentó el área conocida como El Charquito, un estanque artificial donde instalaron con recursos propios un sistema de riego y un área donde se podía hacer yoga o pilates.

César Ramírez Ortega de los Amigos del Megaparque, primera reserva ecológica vecinal en Yucatán
César Ramírez Ortega, de los Amigos del Megaparque, junto a una de las lonas que muestra a los visitantes la evolución conseguida por los habitantes de la zona, que convirtieron un tiradero a cielo abierto en la primera reserva ecológica vecinal en Yucatán (Foto de Carlos de la Cruz)

Por eso, cuando el pasado 11 de diciembre descubrió árboles marcados con pintura, pensó que era por el sistema de riego que se iba a ampliar; pero todo cambió al ver que once árboles habían sido talados y otros podados sin cuidado.

Su molestia la hizo pública en un escrito dirigido a la opinión pública y autoridades que subió a sus redes y que publicó el Diario.

El texto tuvo eco, llegando incluso al gobierno del Estado, que, a través del Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán (Inccopy), respondió que, efectivamente, "se rompió una rama de manera accidental", pero que no se causó un daño mayor a la especie y pudo salvarse.

No fue solo "una rama"

“¿Por qué hablan sólo de una rama? Fueron 11 árboles que destruyeron por completo solo enfrente de mi casa (calle 60 con 59); ¿por qué hablan de un accidente de maquinaria cuando se ven los machetazos que le pegaron a las más de 40 ramas en diferentes árboles?”, expresó Ramírez Ortega.

Entrevistado en la zona en cuestión junto con otros vecinos afectados, a los que se sumaron personas que hacían ejercicio, Ramírez Ortega preguntó por qué privilegiar el concreto más que a la naturaleza en ese proyecto.

Dijo que el Megaparque es un entorno ecológico que los vecinos han cuidado, procurado y luchado.

“ ¿Por qué quitar árboles que plantamos, regamos, chapeamos y cuidamos por décadas los ciudadanos?”, cuestionó.

Los vecinos también se quejaron de que junto al Charquito había un área para hacer yoga, pilates, tai chi o aerobics que fue demolida con retroexcavadora.

Esfuerzo de años, destruido

“Cuando limpiamos ese pedazo estaba todo sucio, todo feo. Sembramos árboles, hicimos un arriate de mampostería y ahorita que vinieron las máquinas se lo volaron todo. ¿Por qué no respetan lo que ya hicimos?”, lamentó Irma Couoh Medina, vecina de la 49 con 60.

La mujer también se refirió a otras obras incluidas en el proyecto, como los cinco estacionamientos y la ampliación de un auditorio que desde su construcción hace años nunca ha sido utilizado.

“El auditorio costó creo que 40 millones de pesos, y ahorita otros 40 millones de pesos para ampliarlo, así ya son 80 millones para un lugar que nunca es usado. Con esos 80 millones de pesos bien hubieran puesto árboles… Lo que no usamos, lo amplían con concreto, y lo que sí usamos, que son los andadores, los quitan”, añadió César Ramírez.

Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)
Recorrido por la zona del Charquito, en el Megaparque, ahora denominado Paseo Henequenes (Foto de Carlos de la Cruz)

¿Atractivo turístico?

Miguel Ángel Guerrero, de la zona conocida como Jardincito de Chunga, en la calle 29 con 58 y 60, dijo que se está haciendo un megaestacionamiento, pues tienen entendido que el parque será promovido por agencias de viaje para que lleguen turistas.

“Hay ventajas, pero si pones todo en una balanza hay ciertas desventajas”, aseveró.

“Imagina que el día de mañana el parque ya está funcionando como tienen planeado, la tranquilidad que teníamos desaparecerá y los vecinos saldremos perjudicados porque va a estar aquí media ciudad”, dijo Miguel.

Propuesta de deportistas

Por su parte, los deportistas Tomás Rodríguez García y Enrique Alpuche Alfaro coincidieron que para quienes practican atletismo se debe considerar un camino de tierra en vez de concreto.

“Pasando la secundaria, ya vimos que ya se puso una placa de cemento y eso en vez de beneficiar, nos va a perjudicar. Lo que pasa es que creo que las personas que están haciendo todo esto no corren, no conocen”.

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