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Más violencia en Yucatán

Adelaida Salas Salazar

Aumentan los casos de agresiones extremas contra las mujeres

Aunque en menor incidencia que en otras partes del país, en Yucatán ya hay agresiones extremas contra la mujer y las redes sociales no solo visibilizan esos casos sino también los magnifican, afirmaron la secretaria de Gobierno, una activista, una consejera de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) y la líder estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el foro del Diario sobre el feminicidio en la entidad.

“Hay un poco de las dos cosas”, respondió Adelaida Salas Salazar, representante en Yucatán del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio e integrante de la Comisión de Seguimiento para Prevenir y Erradicar la Violencia de Género en Yucatán, a la pregunta “¿Hay más asesinatos de mujeres ahora o solo es una percepción por la difusión en redes sociales?”.

“Antes escuchábamos hablar de feminicidios que se catalogaban como homicidios, ahora después de un largo tiempo ya podemos hablar de que en Yucatán hay feminicidios y afortunadamente no los hay como en otros estados, como en el centro (del país), Campeche, Cancún; aquí, la incidencia es mucho más baja, Yucatán ocupa el penúltimo lugar en feminicidios, aunque no sea así en violencia”, contrastó.

“Es cierto, las redes visibilizan lo que siempre ha pasado, las violaciones, los golpes.

“Lo que es una tragedia algo sensible se sube a redes, muchas veces muy mal manejado y con datos que no deben de darse, contando cosas que no deben de ser por respeto a la víctima.

“Esta violencia va en aumento; afortunadamente aquí en Yucatán no son tantos feminicidios. Se ha estado trabajando, se puede decir que el trabajo está muy bien, ahí vamos, pero no podemos negar tampoco que hay violencia estructural que debemos atacar desde educación, salud, cultura, desde todos los flancos.

“Estamos muy optimistas pensando que vamos a lograrlo, que vamos aun a tratar de que esto disminuya porque las mujeres no son una cifra, una estadística; son una vida, un hogar, una familia, niños que se quedan sin mamá, hermanas, tías, sobrinas.

“Un solo feminicidio debe ser algo muy sentido.

“Desafortunadamente en agosto ocurrieron eventos muy significativos que nos hacen suponer que sí hay efectivamente un aumento; afortunadamente solo fueron dos en ese mes, y dos del monitoreo que hacemos día a día de enero a julio; entonces sí podemos decir que en Yucatán hay baja incidencia, pero sí se magnifica un poco en las redes sociales”, dijo.

“Son como las dos cosas”, contestó a su vez Alejandra Pacheco Montero, presidenta de la Canirac. “A lo mejor no trato directamente con personas que son víctimas de violencia extrema, pero en lo personal, sí percibo un mayor número de violencia, que no es nada más física, sino también institucional, psicológica y otros tipos.

“Ese aumento también es porque las mujeres hemos estado ganándonos nuestro lugar. Por ejemplo, yo soy la primera en 35 años en dirigir la Canirac.

“Se trabaja en la equidad de género pero falta camino por recorrer.

“Evidentemente, las redes sociales han hecho más visible esta situación”, pero aun así hay mucho camino por recorrer, apuntó.

“Se está trabajando y es fundamental que las mujeres nos apoyemos las unas a las otras. En lo personal, si llegué a tener esta responsabilidad honoraria también ha sido porque otras mujeres me han apoyado y por enfrentarme a la situación como madre, empresaria, representante y líder.

“Nosotras como mujeres nos podemos ir apoyando pero no basta, es indispensable que la sociedad se una y cambiemos nuestra idiosincrasia para dar ese paso y llegar a la equidad”.

Consecuencia extrema

Martha Góngora Sánchez, secretaria de Gobierno de Yucatán, consideró que “más que aumentar la cifra, que al final de cuentas en eso se va midiendo el comportamiento de la sociedad, es una realidad que ya es visible que la violencia que se sufre en los hogares de nuestro Estado ya tiene una consecuencia extrema, la cual hoy ya está tipificada en la legislación como feminicidio.

“Si vamos a los números, en 2017, de 46 homicidios nueve fueron tipificados como feminicidio (19.5%) y en lo que va de 2018 llevamos 48 homicidios y de ellos cuatro ya están catalogados como feminicidios (8.3%).

“Esto tampoco es para que se baje la guardia o para que minimicemos el tema.

“No debe haber una sola muerte de mujeres o de niñas, y también de varones, en el Estado.

“Debiéramos ser una sociedad que por encima de todo tenga sus valores”, aseveró.

“Es una realidad: existe una descomposición social en el país y aun cuando pareciera que Yucatán está aislado de esa violencia, la tendencia que se ha tenido en los últimos años en el país es hacia arriba, se va a acrecentando la violencia.

“En Yucatán en 2017, cuando en el país aumentó la violencia, disminuyó, se contuvo, con diversas estrategias de gobierno. Ahora la prevención del delito es una vertiente importante, aunada a todos los esfuerzos realizados para atender la violencia de género.

“Lo que vino a fortalecer la política pública es la participación de las organizaciones civiles que por décadas han estado sistemáticamente exigiendo que se haga visible esa violencia y la deficiencia que tiene el Estado mexicano en atender ese problema social.

“En ese contexto, la solicitud de la Alerta de Violencia de Género contra la Mujer (AVGM) nos permite como gobierno sentar bases para que vayamos corrigiendo esas omisiones que tenemos estructuralmente en la diversas ventanillas.

“Lo importante es que podamos generar condiciones a mediano y largo plazos porque, si no, entonces no estaremos hablando de cuatro casos y del caso lamentable, indignante, de la menor de Tahdziú; estaremos hablando de muchos otros, si no tomamos las medidas, si no nos involucramos todos; como autoridad, como sociedad, todos tenemos que participar.

“Hoy se tiene la percepción de que aumentan (los feminicidios) porque se hace visible el problema, y eso es la riqueza entre toda esta circunstancia negativa que estamos viviendo: que podamos hacer visible un problema, que reconozcamos ese problema como sociedad y nos apliquemos para ver como contribuimos a que no se convierta en algo normal en nuestra vida, en nuestra rutina diaria, como ya existe en el resto de la república, en ciudades vecinas, como Cancún”.

Annel Rosado Lara, consejera de la Codhey y responsable del Departamento de Atención a Víctimas de Violencia en el Poder Judicial, destacó que “es un poco difícil determinar si existe un incremento o no. Primero porque tenemos muy pocas estadísticas para hacer una comparación de años anteriores porque están en un constructo, tanto en saber cuántos feminicidios existen, y tenemos información de organizaciones de la sociedad civil, y de organizaciones internacionales que han hecho algunos informes que dan unas cifras. Los comparativos no permiten determinar si hay o no un aumento.

“Sin embargo, sí hay esfuerzos del gobierno del Estado, del Instituto para la Igualdad, de construir estas estadísticas, de concientizar a las secretarias del Estado y los tres poderes del Estado sobre la importancia de las estadísticas para conocer qué tan grande es el problema en la entidad, sobre todo en comunidades del interior.

“No podemos hacer un cuadro comparativo de años anteriores con el actual y, de hecho, ha funcionado La solicitud de la AVGM muy bien para construir esta coincidencia.

“Con relación a la dinámica de la violencia, cada poder tiene un lenguaje. El del Congreso son sus leyes sobre la temática; el del Judicial son sus sentencias, y el del Ejecutivo, en la procuración de justicia, tenemos una investigación acerca del problema del feminicidio.

“Cuando se implementa una estrategia para combatir cualquier tipo de violencia, cuando se ataca el problema, hay una tendencia a incrementarse porque el grupo que ostenta el poder se va a resistir; cuando se resiste este grupo y es cuestionado y sancionado, empieza el incremento de esa violencia.

“Si nosotros vemos al Poder Judicial sin mano dura en sus sentencias y existe impunidad, entonces manda un mensaje social de que eso está permitido.

“Si tenemos esta no contundencia en lo que nos toca hacer y si el Congreso del Estado no sanciona a las autoridades que no ejercen sus funciones con relación a la protección de los derechos humanos de las mujeres, entonces se está mandando un mensaje.

“Desde la perspectiva de la teoría de la violencia, hay un incremento de ésta porque, efectivamente, el Estado está haciendo acciones que están cuestionando este poder patriarcal, misógino, que se ha establecido a través de los años”, afirmó.— Flor de Lourdes Estrella Santana

 

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