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“Me falta el refuerzo”, diversas quejas por las vacunas en el Kukulkán

Menuda sorpresa se llevó la gente que acudió a vacunarse ayer por la tarde al Kukulkán

Salud

Con problemas de organización y falta de vacunas para adultos mayores de 60 años, ayer se reanudó la campaña de vacunación contra el coronavirus en Mérida.

Tras la suspensión temporal por las elecciones del domingo último, la Secretaría de Salud informó previamente que se reanudaría la aplicación de segundas dosis del inmunizante a los adultos mayores de 60 años o más y la primera para personas de 50 a 59 años que no pudieron ir a los centros por el recorte del horario del sábado pasado.

Las vacunas se aplicarían en los macrocentros del Centro de Convenciones Siglo XXI y la Unidad Deportiva Kukulcán, en el horario normal, de 8 de la mañana a 6 de la tarde.

El centro de vacunación del Kukulcán tuvo dos problemas: no abrió el módulo de la puerta sur donde se vacuna a las personas de 50 a 59 años y la dotación de dosis para las personas de 60 años y más se agotaron a las 3 de la tarde, por lo que decenas de personas no recibieron ni la segunda ni la primera dosis. Tendrán que ir otro día o esperar que alguien les avise porque no hay fecha fija para que la reciban.

La falta de información oficial en el Kukulcán generó incertidumbre porque la gente no sabe con exactitud cuándo deben regresar para que los vacunen.

“Nos dijeron que hasta el miércoles vengamos”, relató Francisco Euán González, uno de los que no recibió la segunda dosis de vacuna Astra Zeneca.

“Así como lo están diciendo (que no hay vacunas) que pongan una nota que se acabaron las vacunas, que vengan tal día, así ya sabemos”, se quejó el adulto mayor. “Que peguen un aviso para que veamos. Me falta el refuerzo, por eso vine”.

Cuando se le preguntó quién le informó que se acabaron las dosis, dijo que los señores que organizan la vacuna (los Servidores de la Nación, que son empleados del gobierno federal) son los que explicaron que las dosis son las tenían guardadas cuando se suspendió la campaña. Eso es lo que se aplicó ayer y por ello no alcanzó para todos los que fueron. “Ellos (los servidores de la nación) no se tienen la culpa, los que se tienen la culpa son los que controlan la medicina”, dijo.

Otro caso inesperado que se presentó ayer en el módulo del Kukulcán fue el de Martha Castilla Alfaro, quien está recién operada de los riñones. Acudió al módulo con un catéter en el abdomen y no podía caminar por el dolor de la herida y el temor que se abriera la costura de la cirugía. Llegó en un taxi del FUTV, cuyo conductor amablemente la ayudó a bajar del auto y subirse a una silla de rueda junto con una joven servidora de la nación.

Para fortuna y gracias a su vecina Pastora Canto Cherris, quien la acompañó y gestionó la silla de ruedas, pudo recibir la primera dosis de la vacuna Astra Zeneca. No recibió la primera por problemas de salud y por la operación, pero ayer sí lo logró.— Joaquín Chan Caamal

Página 11

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