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Mensaje ante el Covid-19: tú eres la vacuna contra el miedo, la angustia y el estrés

En estos días de confinamiento domiciliario, a causa de la emergencia por el coronavirus Covid-19, el miedo y la depresión asoman como amenazas para quienes ven el aislamiento como un factor extremadamente negativo en lugar de oportunidad para la protección familiar.

De entrada, la depresión es una enfermedad que en los últimos años ha avanzado a grandes pasos en Yucatán.

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Sus efectos devastadores se han traducido en algunos casos en el suicidio, rubro en el cual la entidad se encuentra entre los primeros lugares nacionales.

Cinco nuevos casos de depresión al día

Hasta el 21 de este mes, en el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) de la Secretaría de Salud se reportaban 422 nuevos diagnósticos de depresión en Yucatán.

Esas cifras indican que cada día se registran 5.2 nuevos casos de pacientes deprimidos en las instituciones públicas de salud.

El número real podría ser mucho mayor si se tomaran en cuenta los casos atendidos en la medicina privada, que no aparecen en los reportes al Sinave.

Una puerta al desorden

La tendencia al aumento ha sido característica de los últimos años, lo cual, de acuerdo con especialistas en salud mental, es un reflejo del ritmo de vida actual de la población.

Y si no hay atención oportuna, subrayan, la depresión puede ser una puerta al desorden.

En las últimas semanas, ya con la emergencia sanitaria, se han conocido casos de suicidios y de violencia doméstica. Esto último, con base en reportes al Instituto Municipal de la Mujer, en Mérida, es atribuido por las autoridades a conductas derivadas del aislamiento.

A dejar atrás las emociones negativas

En medio de esta situación, José Ignacio Paredes Buenfil, médico con maestría en terapia familiar, advierte de las consecuencias negativas del miedo y el estrés y exhorta a dejar atrás todas las emociones negativas.

“El miedo es la enfermedad más letal y te puede conducir a la muerte”, alerta el especialista, quien durante muchos años prestó sus servicios al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Se debilita el sistema inmunológico

También dice que a diario, sobre todo en las redes sociales, se oyen o leen mensajes negativos relacionados con el Covid-19. Si la persona es presa del temor y el estrés, su sistema inmunológico lo resiente y se ve disminuido.

Recalca que la población no tiene inmunidad previa al virus, por ser éste nuevo, y por eso es importante reforzar el sistema inmunológico para hacerle frente.

Ante todo, subraya, hay que ver el aislamiento social como la mejor manera de cortar la cadena de contagio. El mensaje es: “La vacuna eres tú”.

Diferencia de las emociones

Ante las preguntas sobre la forma en que las familias pueden llevar el confinamiento en casa sin caer en pesimismo, desaliento y estrés, el doctor Paredes Buenfil dice lo siguiente:

–Todos los seres humanos, a lo largo de nuestras vidas, experimentamos emociones negativas y positivas.

Ignacio Paredes Buenfil, médico con maestría en terapia familiar, en una de sus pláticas motivadoras sobre la importancia de los pensamientos positivos frente a la adversidad
Ignacio Paredes Buenfil, médico con maestría en terapia familiar, en
una de sus pláticas motivadoras sobre la importancia de los pensamientos
positivos frente a la adversidad

–Las emociones positivas nos hacen crecer, nos motivan, nos alientan y nos hacen sentir bien. Benefician los estados de ánimo y la salud y aumentan el rendimiento en el trabajo.

–Las emociones negativas están estrechamente vinculadas a la supervivencia. Son nuestra defensa contra amenazas externas y nos ayudan a enfrentarlas.

Pensamientos que curan o matan

–El miedo es una señal de defensa ante un peligro, el estrés es una respuesta de adaptación ante una crisis o situación, y la angustia surge cuando algo o alguien nos ataca.

–La enfermedad es el resultado no solo de nuestros actos, sino también de nuestros pensamientos. Las emociones negativas pueden ser la causa de muchas de nuestras enfermedades. Nuestros pensamientos nos pueden curar, enfermar o incluso matar.

Hay que lidiar con el estrés

–El temor y la ansiedad que se relacionan con una enfermedad pueden ser agobiantes y generar emociones fuertes. El miedo es la enfermedad más letal y te puede matar. Lidiar con el estrés permitirá que usted, las personas importantes de su vida y su comunidad se vean fortalecidos.

Cada uno reacciona de manera distinta ante situaciones estresantes. La forma en que responde a la epidemia puede depender de sus antecedentes, la actitud con la que afronte el problema y la comunidad en la que vive.

–Hoy más que nunca necesitamos que nuestras funciones biológicas y emocionales estén en su más alto nivel. A diario y a cada momento estamos escuchando o leyendo en las noticias y en las redes sociales mensajes de miedo y temor.

De acuerdo con los expertos, la pobreza es una causa de depresión que se debe atender. La imagen es de una colonia de la periferia de Mérida
De acuerdo con los expertos, la pobreza es una causa de depresión que
se debe atender. La imagen es de una colonia de la periferia de Mérida

–Si tienes miedo, si estás enfocando tu atención a las noticias, si escuchas todas las alertas y atiendes a todas las luces rojas que están encendidas hoy en el mundo, el sistema inmunológico se puede deteriorar, dejándote vulnerable a la enfermedad.

¿Cómo procesamos las emociones?

–El 70% de las enfermedades del ser humano están relacionadas con nuestras emociones, con nuestros sentimientos, con nuestros pensamientos, y aproximadamente el 30% corresponde a agentes externos, como son los virus y las bacterias.

¿Cómo estamos procesando esas emociones? Cuando estamos bajo estrés, angustia, miedo o preocupación el sistema nervioso interpreta esto como una amenaza y pone al cuerpo en estado de alerta, descuidando las otras funciones corporales de defensa.

–Cuando esto ocurre, el cuerpo secreta demasiada adrenalina, que es la hormona del miedo y el estrés, y el sistema inmunológico se debilita, permitiendo la invasión de agentes patógenos como los virus y las bacterias.

–Mientras el sistema nervioso se sienta bajo amenaza y en estado de alerta se desactivan todas las funciones corporales de protección.

La magia de la felicidad

–En cambio, cuando te sientes seguro, contento y feliz, cuando discernimos sobre lo que está sucediendo y elegimos una actitud positiva, se activan nuestros mecanismos de defensa físicos y emocionales… Se enciende la luz, salimos del miedo y del estrés y se fortalece el sistema inmunológico para defendernos

–¿Qué pasa entonces? La cantidad de cortisol se reduce y aumentan los mecanismos de defensa celular y hormonal, como la dopamina y la serotonina, llamada la hormona de la felicidad, y volvemos a disponer de energía para restablecer el sistema inmunitario y así podemos combatir los procesos infecciosos. De esta forma no nos enfermaremos, ni por virus, ni por bacterias.

Los fuertes y los débiles

–En esta crisis se aplica la “Ley del más fuerte”. ¿Qué significa esto’ Que las personas jóvenes y saludables son menos susceptibles de contraer la enfermedad.

–Paradójicamente, también se le puede ver por el lado de la “Ley del más débil”, es decir, la enfermedad afecta más a personas adultas con alguna enfermedad crónica o degenerativa o en las que se encuentra comprometido el sistema inmunológico.

Cantar, reír y vibrar en positivo

–Refuerza tu sistema inmunológico para que estés sano. Elimina todas esas emociones negativas, vibra en positivo, canta, ríe, baila, medita, lee, haz ejercicio físico, no te alimentes de información negativa y alimenta tu cuerpo de amor. En una mente y un cuerpo en equilibrio no tiene acceso la enfermedad.

–Tenemos todos los recursos y las herramientas para atravesar esta crisis sin que nos pase nada si funcionamos en armonía física, emocional y espiritual.

Todo el mundo es vulnerable

–Hay algo que debe quedar claro: no tenemos inmunidad, todo el mundo es susceptible. El Covid-19 es un virus respiratorio que se transmite muy fácilmente y es complicado de controlar.

 En estas fechas no hay, ni por asomo, escenas de este tipo en las calles del centro de Mérida. La invasión de la vía pública, sobre todo en diciembre, son causa de estrés agobiante
En estas fechas no hay, ni por asomo, escenas de este tipo en las
calles del centro de Mérida. La invasión de la vía pública, sobre todo en
diciembre, son causa de estrés agobiante

–Una epidemia se controla con vacunas y en estos momentos no hay una sola contra el Covid-19. Están en proceso, bajo investigación, muchos prototipos de vacuna y esquemas de tratamiento médico.

–Por lo tanto, la única manera de cortar la cadena de contagio es el aislamiento entre nosotros. El mensaje es: “La vacuna eres tú”.

Los más expuestos al estrés

–Las personas que pueden desencadenar una reacción más fuerte al estrés son de los siguientes grupos:

1) Adultos mayores y personas con enfermedades crónicas que corren mayor riesgo de contraer el Covid-19.

2) Las personas que participan en la respuesta Covid-19, como el personal de clínicas y hospitales, médicos y otros proveedores de atención médica, o el personal de emergencia, las personas que laboran en la calle y en los supermercados, etcétera.

Cambios en los patrones de sueño y alimentación

–El estrés durante el brote de una enfermedad infecciosa puede incluir reacciones como temor y preocupación por la salud propia y la de los seres queridos, cambios en los patrones de sueño o alimentación y dificultades para dormir o concentrarse.

–También se considera un agravamiento en problemas de salud crónicos y aumento en el uso de alcohol, tabaco u otras drogas.

Quedarse en casa y estar tranquilos

–En la estrategia para afrontar la crisis podemos citar las siguientes:

  • a) Quedarse en casa.
  • b) Recordar que esta situación es temporal.
  • c) Reconocer que el hecho de mantenernos el mayor tiempo posible en casa es un bien para los otros y para uno mismo.
  • d) Diseñar y mantener una rutina que nos ayude a tener cierta sensación de tranquilidad y control.
  • e) No estar demasiado tiempo frente al televisor y en las redes sociales.
  • f) Mantenerse ocupado y buscar actividades manuales que nos distraigan, como lectura, ejercicio físico y mental, el baile y el entretenimiento en familia, como armar un rompecabezas o hacer equis tarea.

Finalmente, el doctor Paredes reitera: es importante dejar atrás pensamientos negativos, vibrar en positivo y recordar, una y otra vez, que cada persona es su propia vacuna.

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