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Mérida, "ciudad fantasma" después de las 10:30 de la noche (fotos)

Un gato descansa en pleno arroyo vehicular en Paseo de Montejo, aprovechando la ausencia de vehículos y gente (Foto de Ramón Celis)
Después de las 10:30 de la noche las calles del centro de Mérida están en una soledad poco antes vista (Foto de Ramón Celis)
Imagen de Paseo de Montejo, que en las noches ofrece un panorama de soledad ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Después de las 10:30 de la noche las calles del centro de Mérida están en una soledad poco antes vista (Foto de Ramón Celis)
Calles de Mérida lucen solitarias ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Un ciclista solitario en Paseo de Montejo (Foto de Ramón Celis)
Después de las 10:30 de la noche las calles del centro de Mérida están en una soledad poco antes vista (Foto de Ramón Celis)
Imagen de Paseo de Montejo, que en las noches ofrece un panorama de soledad ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Imagen de Paseo de Montejo, que en las noches ofrece un panorama de soledad ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Calles del centro de la ciudad lucen solitarias ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Una enfermera descansa en una banca de Paseo de Montejo, que luce solitario luego de las 10:30 de la noche (Foto de Ramón Celis)
Calles del centro de la ciudad lucen solitarias ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Después de las 10:30 de la noche las calles del centro de Mérida están en una soledad poco antes vista (Foto de Ramón Celis)
Calles del centro de la ciudad lucen solitarias ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)
Después de las 10:30 de la noche las calles del centro de Mérida están en una soledad poco antes vista (Foto de Ramón Celis)
Calles del centro de la ciudad lucen solitarias ante el llamado "toque de queda" (Foto de Ramón Celis)

MÉRIDA.- Son 10:30 de la noche y la ciudad parece otra. No hay ruido, no hay coches, no hay gente. Como si por arte de magia desaparecieron todos, dejando solamente los edificios iluminados.

Ni siquiera se asemeja al primer día de enero, cuando la ciudad amanece vacía por los efectos de las fiestas de Año Nuevo.

Paseo de Montejo, la calle 60, Circuito Colonias, avenida Quetzalcóatl y otras importantes arterias de la ciudad, donde a diario transitan miles de vehículos, apenas se ve circular uno que otro y lo mismo ocurre en los alrededores del mercado, Mejorada, Santa Ana…

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Las indicaciones del gobierno del Estado para impedir el avance del Covid-19 volvieron las calles solitarias y sin tráfico, que es posible pararse a media calle y tomar fotos sin temor a ser atropellado.

En los alrededores de la Plaza Grande, donde la vida parecía volver a la normalidad a cuatro meses de que se registró el primer caso de Covid-19, la ausencia de gente y vehículos hace que se escuche con intensidad la campana del reloj del Palacio Municipal y los semáforos.

Con la calle para ellos solos

Una pareja -los únicos humanos en esa zona- tiene la calle para ella sola mientras acude a una farmacia a comprar una botella de agua y luego desaparece. En el horizonte, sobre la calle 60, solo se ven las luces titilantes de una patrulla.

Patrullas, ambulancias y vehículos de servicios funerarios, que trasladan medicamentos, pacientes o personal de salud, de servicios públicos (limpieza, telecomunicaciones, energía eléctrica y recoja de basura), transporte de carga, seguridad privada con registro vigente y medios de comunicación son los únicos que tienen permitido transitar de 10:30 de la noche a 5 de la mañana a fin de evitar la propagación del virus SARS-CoV-2

En Paseo de Montejo el panorama es similar. Un gato se pasea de carril en carril y hasta se tira a descansar en pleno arroyo vehicular a unos metros del monumento a los Montejo.

Sorprendidos por la soledad

Allí dos personas graban imágenes de la ciudad vacía. Graban el monumento, la calle y enfocan hacia un café que minutos antes bajó sus cortinas y apagó sus luces. Dos empleados salen de allí y exclaman: “¡Asú… No hay nada!

Un automovilista que no pudo llegar a su casa antes de la restricción aprovecha ver gente sacando fotografías y sale de su auto, detenido por el semáforo, para hacer lo mismo.

Con su celular toma fotos y graba video. Le sorprende la ciudad despoblada. Es extraño ver gente que entre los desconocidos surge una especie de camaradería.

Por la zona de los hoteles el tráfico también está detenido. Una enfermera descansa en una banca, un ciclista atraviesa la avenida, una patrulla transita lentamente. Parece madrugada, pero apenas van a dar las 11 de la noche.

Monumento a la Patria

En los alrededores del Monumento a la Patria tampoco hay gente. La policía puso conos al inicio de Prolongación, impidiendo el paso a los vehículos, pero ¿quién pasa si ya no hay nadie en la calle?

Sin embargo, al poco rato aparece un automovilista y al toparse con el cerco le da vuelta a la rotonda y toma la calle que lleva a Itzimná.

Lo cierto es que hay calles enconadas por toda la ciudad. En Circuito Colonias oriente hay cierres a la altura de Plaza Oriente y la avenida Fidel Velázquez, en Periférico con 69 también está enconada la vía que se a la ciudad.

Un agente, sorprendido por la ausencia de automóviles y personas, pregunta si en verdad es "toque de queda". Y es que en sus años de servicio es primera vez que ve algo así.

¿Es "toque de queda"?

¿Es "toque de queda" o solo es restricción? pregunta, pero antes de obtener respuesta dice que de los pocos automovilistas que han pasado algunos han expresado su molestia por el cierre. “Y luego le echan toda la culpa al policía”.

El oficial sabe que en el fondo la culpa es del virus.

“El miércoles hubo 35 muertos y hoy (por el jueves) 30. Esta cosa no se va a ir”, señala.

Luego retoma su radio donde transmiten los reportes en las zonas de City Center, García Ginerés, Altabrisa y Macro Plaza que también lucen desiertas.

carlos marín

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